Publicado en Abuso narcisista, Maternidad y crianza, Psicología

El impacto de los entornos disfuncionales en la infancia: una mirada desde el método PARCUVE

Cuando una criatura crece en un entorno disfuncional marcado por los abusos, la negligencia o algún tipo de maltrato, incluido el abandono emocional, su cerebro y personalidad se ven profundamente afectados. Desde una edad temprana, la niña o niño estará en un constante estado de alerta y ansiedad. Su sistema nervioso se moldeará en función del peligro, y su forma de relacionarse con el mundo quedará condicionada por la necesidad de supervivencia. Este estado de alerta continuado afecta el desarrollo de estructuras cerebrales como la amígdala, el hipocampo y la corteza prefrontal, generando dificultades en la regulación emocional, la memoria y la toma de decisiones.

Sabemos que separarte de la persona abusiva es un paso indispensable para procuraros a tus criaturas y a ti una vida más equilibrada y sana y es el primer paso para tu recuperación. Pero no nos engañemos, no es la panacea. Desgraciadamente, tienes que seguir lidiando con esa persona y muchas veces no te lo pondrá nada fácil (por decirlo muy finamente), lo cual repercutirá directamente en vuestros hijos e hijas.

No te comparto esta información para asustarte ni para añadir más preocupación a tu vida, sino para que comprendas lo que quizá te ocurrió a ti en la infancia y lo que podría ocurrirles a tus criaturas. De esta forma conocerás qué es lo que tienes que observar y podrás estar atenta para detectar posibles señales de alerta. Piensa que cuanto más temprana sea la intervención, más probabilidades de éxito tendrá.

Siguiendo el método PARCUVE, podemos comprender las dos principales respuestas de la criatura ante un entorno que no cuida de ella ni satisface sus necesidades básicas de amor y seguridad.

1. La desconexión emocional (apego evitativo)

Cuando las figuras de apego son agresivas, abusadoras o muy negligentes, el niño o niña se ve abligada a separarse emocionalmente de ellas para no sufrir. En este caso, la criatura sufre una sobremaduración de la psique, lo que le lleva a desarrollar un apego evitativo. El pequeño construye un falso yo evitativo, que internaliza sentimientos de odio y rabia como parte de su forma de ser. La criatura resuelve su dolor evitando la conexión consigo misma y con los demás.

🔹 Consecuencias a nivel de personalidad:

  • Desarrollo de un falso yo autosuficiente y aparentemente independiente
  • Dificultad para expresar emociones o identificarlas en sí misma y en los demás
  • Imposibilidad de conectar emocionalmente con otras personas
  • Temor a la intimidad y al compromiso en las relaciones
  • Tendencia a minimizar la importancia de los vínculos afectivos
  • Sensación constante de vacío o desconexión interna
  • Racionalización excesiva y evitación de conflictos emocionales

A partir de la adolescencia y en la edad adulta, hay mayor probabilidad de que la persona desarrolle alguna de estas patologías: THP (Trastorno Histriónico de la Personalidad), Trastorno Esquizoide de la Personalidad, Trastorno Evitativo de la Personalidad, TOCP (TrastornoObsesivo-Compulsivo de la Personalidad) o Psicopatía.

2. La fusión emocional (apego ansioso)

En otros casos, la criatura no soporta el malestar pero a la vez no puede separarase de sus cuidadores, por lo que se da una equivalencia psíquica, es decir, se fusiona con ellos para no sentirse abandonada. En este caso, decimos que desarrolla un apego ansioso. Aquí encontramos dos formas de expresar la rabia:

A. Rabia hacia sí misma: el falso yo complaciente

Al no sentir atendidas sus necesidades, la criatura interpreta que el problema está en ella: «Si no me ven, me cuidan o me protegen es porque hay algo malo en mí. Soy defectuosa o insuficiente.» Esto genera sentimientos de culpa y vergüenza, que la llevan a evitar la conexión con su yo real. En su lugar, construye un falso yo complaciente, diseñado para amoldarse a los deseos del entorno con la esperanza de ser aceptada. La rabia queda reprimida, pudiendo salir sólo en ciertos momentos de forma incontrolada o poco adaptativa.

🔹 Consecuencias a nivel de personalidad:                              

  • Desarrollo de un falso yo frágil y dependiente
  • Tendencia a la sumisión y al autosacrificio
  • Dificultad para establecer límites
  • Miedo al rechazo y necesidad excesiva de aprobación
  • Baja autoestima
  • Tendencia a la autoexigencia extrema
  • En el fondo, la persona no sabe quién ni cómo es

A partir de la adolescencia y en la edad adulta, hay mayor probabilidad de que la criatura desarrolle alguno de estos trastornos de personalidad: Trastorno Dependiente de la Personalidad o TLP* (Trastorno Límite de la Personalidad). Además, esta persona es carne de cañón para las personalidades abusivas y es muy probable que establezca relaciones de pareja tóxicas. 

Al no sentir atendidas sus necesidades, la criatura sentirá rabia hacia sí misma o hacia las demás personas

La criatura maltratada puede interpretar: «Si no me ven, me cuidan o me protegen es porque hay algo malo en mí«

B. Rabia hacia los demás: el falso yo controlador

Al no sentir atendidas sus necesidades, la criatura percibe que el peligro está en los otros: «Quien debería cuidarme es una amenaza. Ergo, nadie es de fiar.» Como estrategia de supervivencia, evita la conexión con el entorno y desarrolla un falso yo agresivo y controlador. Su necesidad de protegerse del abandono lo lleva a fingir interés por las personas de forma interesada, sólo cuando le conviene. La parte vulnerable y frágil queda reprimida porque su afloramiento significaría enfrentarse a un dolor demasiado insoportable, que supondría el fin de esa persona.

🔹 Consecuencias a nivel de personalidad:

  • Desarrollo de un falso yo dominante y manipulador
  • Baja autoestima compensada por un falso yo engrandecido
  • Represión profunda de la parte vulnerable y frágil de la personalidad
  • Dificultad para conectar emocionalmente con los demás
  • Tendencia a culpar a otras personas o a factores externos y a evitar la responsabilidad emocional
  • Búsqueda constante de validación
  • Tendencia a explotar o manipular a los demás
  • Tendencia a la mimetización con otras personas
  • Incapacidad de forjar una genuina y auténtica personalidad

A partir de la adolescencia y en la edad adulta, hay mayor probabilidad de que la persona sea una maltratadora, desarrollando un TNP (Trastorno Narcisista de la Personalidad) o también TLP* (Trastorno Límite de la Personalidad).

*La persona con TLP oscilaría entre rabia a sí misma y rabia a hacia las demás.

La criatura maltratada puede interpretar: "Quien debería cuidarme es una amenaza. Ergo, nadie es de fiar"

La criatura maltratada puede interpretar: «Quien debería cuidarme es una amenaza. Ergo, nadie es de fiar«

Señales de alarma tempranas

Estos son algunos indicadores que podrían sugerir que tu pequeña o pequeño está experimentando las secuelas de una relación familiar disfuncional. Por sí solos, no representan una señal definitiva, pero si notas uno o varios de ellos, es recomendable acudir a una especialista para evaluar la situación y descartar otras posibles causas:

  • Falta de juego simbólico (2-4 años) o de juego social (4-12 años)
  • Mutismo selectivo (2-4 años)
  • Angustia extrema ante la separación (apego ansioso, 2-4 años)
  • Excesiva independencia (apego evitativo, 2-4 años)
  • Problemas de atención y dificultades para concentrarse
  • Hiperactividad
  • TDAH de Alto Rendimiento (niños que compensan su hiperactividad con un alto nivel intelectual)
  • Fobia escolar y miedo a la desaprobación
  • Dificultad para expresar emociones u opiniones
  • Problemas de autorregulación emocional e impulsividad
  • Baja tolerancia a la frustración
  • Juego agresivo o destructivo
  • Trastorno Negativista Desafiante: oposición persistente a figuras de autoridad
  • Expresión de agresividad sin motivo aparente
  • Falta o ausencia de empatía en las interacciones con otras menores
  • Conductas de intimidación o manipulación hacia compañeros
  • Tendencia a mentir o exagerar para conseguir lo que desea

Impacto a largo plazo: patologías y trastornos en la adolescencia y adultez

A medida que la criatura crece, estas estrategias de supervivencia pueden cristalizarse en diversas patologías y trastornos, incluyendo:

🔻 Trastornos de conducta (formas disfuncionales de gestionar la ansiedad):

  • Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) (anorexia, bulimia, trastorno por atracón…)
  • Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC)
  • Adicciones (alcohol, drogas, tecnología, relaciones tóxicas…)
  • Autoexigencia extrema con estrés crónico
  • Conductas autolesivas y suicidas

🔻 Trastornos de personalidad (formas disfuncionales de defensa):

🔻 Fobias y trastornos de ansiedad (respuestas desadaptativas del sistema nervioso ante el miedo a siuaciones de las que siente que no puede escapar):

  • Tripanofobia (miedo a las agujas, las inyecciones y los pinchazos)
  • Amaxofobia (miedo a conducir)
  • Aerofobia (miedo a volar en avión) (puede ser una fobia en sí o una manifestación de acrofobia)
  • Acrofobia (miedo a las alturas)
  • Agorafobia (miedo a los espacios abiertos o las multitudes)
  • Claustrofobia (miedo a los espacios cerrados)

🔻 Enfermedades físicas relacionadas con el estrés crónico (manifestaciones psicosomáticas del trauma):

  • Metabólicas: obesidad, diabetes
  • Sistema inmunológico: mayor vulnerabilidad a virus y bacterias, enfermedades autoinmunes
  • Gastrointestinales: úlceras gástricas, colitis, gastritis crónica
  • Cardiovasculares: hipertensión, enfermedades del corazón
  • Trastornos hormonales relacionados con el cortisol elevado

🔻 Trastornos emocionales y somatización (expresiones físicas del sufrimiento):

Consejos para sobrevivientes: cómo prevenir en tus criaturas

Criar a unas criaturas siendo sobreviviente de abuso puede resultar un gran reto, pero también una oportunidad de romper con patrones dañinos. Debes esforzarte en generar un ambiente de seguridad y apoyo emocional que les permita crecer con confianza y equilibrio. Además, seguramente tendrás que hacer un doble esfuerzo para compensar la influencia negativa de la «no-crianza» de la otra parte. Sé que, dadas las circunstancias, todo esto puede ser muy complicado y aterrador. Por eso, te dejo unos ítems que puedes usar a modo de guía. Ten en cuenta que en mi acompañamiento trabajamos todo esto de manera muchísimo más amplia y ajustada a vuestras propias circunstancias:

  • Demostrar que tu amor es incondicional: transmitirles que los quieres tal como son, sin intentar cambiarles, independientemente de lo que hagan o cómo se comporten. El amor incondicional es la base de todo.
  • Fomentar un entorno seguro: hacerles sentir que están protegidas y en un espacio donde pueden expresar sus emociones sin miedo al juicio ni al castigo.
  • Promover una comunicación abierta y honesta: crear un ambiente en el que los pequeños se sientan cómodos compartiendo sus preocupaciones y pensamientos sin miedo al juicio o a la reprimenda.
  • Establecer rutinas y límites sanos: proporcionar estabilidad y estructura para que las criaturas puedan sentirse seguras. Esto es fundamental.
  • Enseñar habilidades de regulación emocional: ayudarles a identificar y gestionar sus emociones de manera saludable.
  • Reforzar la autoestima y la autoconfianza: valorar sus logros, por pequeños que sean y fomentar la autonomía en todas las áreas, incluida la toma de decisiones.
  • Favorecer el juego y la creatividad. El juego es una vía terapéutica para procesar emociones y mejorar la resiliencia infantil.
  • No hablar mal del abusador, pero tampoco encubrirlo: no insultarlo y mucho menos difamarlo delante de las criaturas, lo que no implica ocultar o mentir sobre su mal comportamiento. Entender la realidad de forma distorsionada es perjudicial para las niñas y niños y para vuestra relación.
  • Ser un ejemplo de honestidad, sinceridad y responsabilidad.
  • Decirles siempre la verdad: no mentirles ni ocultarles la verdad, pero siempre adaptada a su nivel de entendimiento y etapa madurativa.
  • Educarse sobre apego y trauma. Comprender cómo el trauma infantil influye en el desarrollo, ayudará a evitar patrones de crianza dañinos.
  • Buscar apoyo profesional: la terapia es clave en la prevención de problemas más graves en la adultez.
  • Cuidarte a ti misma: una madre emocionalmente estable y con herramientas adecuadas es el pilar fundamental para el bienestar de sus criaturas.

Conclusión: la importancia de una intervención temprana

El impacto de crecer en un entorno disfuncional es profundo y duradero, pero no irreversible. La identificación temprana de las señales y el acceso a un entorno seguro y terapéutico pueden ayudar a la criatura a desarrollar una identidad sana y relaciones seguras en la adultez.

Es crucial que las madres que han sido víctimas de abuso narcisista o psicopático sean conscientes de cómo esta dinámica puede afectar a sus hijos e hijas. Sanar la relación con una misma es el primer paso para ofrecerles a las criaturas una crianza basada en la seguridad, la conexión y el amor incondicional.

Si quieres más información sobre cómo ayudar a tus pequeños a sanar y crecer en un entorno emocionalmente saludable, sigue explorando mi blog o contáctame para acompañarte en este camino. Si tú quieres, no estarás sola.

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Bessel van der Kolk. 2023. El cuerpo lleva la cuenta. Sitges. Editorial Eleftheria S.L.

Manuel Hernández Pacheco. 2020. Apego, disociación y Trauma. Trabajo Práctico con El Modelo Parcuve. Bilbao. Editorial Desclée de Brouwer

Beatriz Cazurro. 2023. Los niños que fuimos, los padres que somos. Barcelona. Editorial
Booket

Jasmin Lee Cori. 2023.La madre emocionalmente ausente. España. Editorial Sirio

Marta Martínez Novoa. 2024. El síndrome de la chica buena. Barcelona. Editorial Zenith

Peter A. Levine. 2021. Sanar el trauma. Móstoles, Madrid. Gaia Ediciones

Joyanna L. Silberg. 2019. El niño superviviente. Curar el trauma del desarrollo y la disociación. Bilbao. Editorial Desclée de Brouwer

Manuel Hernández Pacheco. 2017. Apego y psicopatología: la ansiedad y su origen. Conceptualización y tratamiento de patologías relacionadas con la ansiedad desde una perspectiva integradora. Bilbao. Editorial Desclée de Brouwer

https://continuum.aeped.es/screens/play/285

https://psicologiaalcala.es/3-factores-que-favorecen-el-tdah-en-ninos

https://www.aepnya.eu/index.php/revistaaepnya/article/view/860/794

Licenciada en Psicopedagogía. Profesional PAS certificada.

Eva H. Hernanz

Madrid

contacta@mamaevapsicopedagoga.com

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Empatía y ecpatía, los dos pesos de la misma balanza. Cómo educar en emociones y límites

La EMPATÍA se conoce como la capacidad de ponerse en el lugar de otro, de comprender cómo se siente. Esto no implica necesariamente que compartamos la interpretación de la realidad del otro individuo, ni sus pensamientos o emociones, pero sí que somos capaces de comprenderlos y sintonizar de alguna manera con ellos.

La empatía es fundamental para relacionarnos correctamente con los demás, por eso es primordial fomentarla, sin forzar, desde edades tempranas.

Los sujetos que no son capaces de desarrollarla, claramente tendrán problemas relacionales más o menos graves. El mayor exponente de falta de empatía son los psicópatas, aunque no hace falta serlo para mostrar poca capacidad empática.

La educación emocionalmente inteligente enseña al niño/a a tolerar la frustración y a comprender y aceptar que los demás también tienen necesidades y derechos.

Elsa Punset

Para poder desarrollar una adecuada empatía es necesario poseer una ajustada conciencia de uno mismo y un buen autoconocimiento. Si somos capaces de analizar qué pensamientos, sentimientos y emociones nos genera un acontecimiento, nos resultará más fácil aplicar estos conocimientos para conectar con los demás.

Existen diferentes tipos de empatía:

  • EMPATÍA EMOCIONAL. Es la capacidad de compartir los sentimientos de otra persona. Si por ejemplo la otra persona está triste, nosotros nos ponemos tristes.
  • EMPATÍA COGNITIVA. Es la capacidad de comprender cómo piensa o cómo siente otra persona.
  • EMPATÍA COMPASIVA. Es la capacidad de sentir el sufrimiento del otro, pero va más allá que las anteriores, llevándonos a tomar medidas para ayudar.
Consuelo y empatía suelen ir de la mano
Consuelo y empatía suelen ir de la mano

Al igual que es importante fomentar la empatía en los menores, también lo es frenar las consecuencias negativas que puede acarrear una empatía muy desarrollada, especialmente en los niños/as más sensibles o con mucha intuición. (Para leer más sobre este tema puedes consultar el artículo Niños/as con sexto sentido.)

La ECPATÍA es una estrategia de autoprotección ante las consecuencias de la fatiga por compasión. Es un proceso consciente mediante el cual nos separamos de los sentimientos y circunstancias de quien sufre para no agotarnos emocionalmente y poder así ayudarle mejor. No hay que confundirla con la indiferencia o la falta de empatía. Claramente son cosas muy distintas.

Si el grado de implicación de una persona que se dispone en actitud empática con otra no es correcto, se corre el riesgo de caer en lo que se llama la trampa del mesías: amar y ayudar a los demás olvidándose de amar y ayudarse a sí mismo.

Carmen Berry

Una cosa es ser empático y ser capaz de ponernos en el lugar del otro y otra muy distinta es instalarnos en el lugar del otro. En este segundo caso ponemos las necesidades de la otra persona por delante de las nuestras. Esto provoca un descuido absoluto de nuestro propio ser que, a la larga, puede traer consecuencias negativas para nosotros: sentimientos de confusión, ansiedad, depresión…

Ahora que sabemos la importancia que tienen tanto la empatía como la ecpatía para el desarrollo emocional de nuestros menores, vamos a ver cómo podemos fomentar ambas capacidades.

¿Cómo fomentar la empatía en los niños/as?

  1. Presta atención a tus hijos/as, dedícales tiempo de calidad, juega con ellos, escúchales, obsérvales, estate atento a sus emociones y sentimientos y nunca les juzgues por ellos. Da valor a todas las emociones que tus hijos/as sientan y ayúdales a canalizarlas. (Para profundizar en este tema puedes consultar el artículo del blog Autoestima y seguridad en los niños/as. Elementos clave para un desarrollo sano.)
  2. Fomenta el diálogo y la escucha activa, las conversaciones y las charlas sobre todo tipo de temas, desde los más triviales a los más profundos. Ahondad en los sentimientos, las emociones y qué las provocan.
  3. Sé cariñoso, amable y regala muestras de amor en casa. El amor recibido y percibido deja una profunda huella positiva de por vida. (Ver más sobre este tema en el artículo del blog Besos y abrazos.)
  4. Enséñales a esperar su turno, a comprender que deben estar fuera de algunas conversaciones o asuntos que no les incumben. Es importante que los niños/as aprendan que no son el ombligo del mundo.
  5. Edúcales en el respeto y el buen trato a los demás. Haz que se preocupen por otras personas, por su hermano/a que está triste, por ejemplo, por la abuela enferma, o por otro niño/a en el parque al que le ha ocurrido algo malo.
  6. Predica con el ejemplo. Sé respetuoso y empático con las personas que os rodean, preocúpate por ellas, por sus asuntos y sus problemas. Si tú no la practicas, no puedes pretender que tus hijos/as sí lo hagan.
Para poder desarrollar una adecuada empatía es necesario poseer una ajustada conciencia de uno mismo y un buen autoconocimiento
Para poder desarrollar una adecuada empatía es necesario poseer una ajustada conciencia de uno mismo y un buen autoconocimiento

¿Cómo contribuir al desarrollo de la ecpatía en la infancia?

  1. Potencia en tus hijos/as la responsabilidad, especialmente la responsabilidad sobre sí  mismos. La responsabilidad es un principio fundamental del desapego. Los menores deben aprender a no depender de nadie para ser felices. Esta es una enseñanza fundamental para el resto de su vida. Somos los máximos responsables de nuestra felicidad, lo que no hagamos por nosotros, nadie más lo hará. Por tanto, nuestro bienestar depende únicamente de nosotros.
  2. En estrecha relación con el punto anterior, fomenta en los niños/as el locus de control interno. (Explicado en el artículo del blog Locus de control, efecto Pigmalión e indefensión aprendida. Qué son y cómo están relacionados.)
  3. Enseña a los menores a ser asertivos. Esto significa que sean capaces de hacer valer sus necesidades o derechos y exponer su punto de vista sin ofender ni agraviar a los demás. Un ejercicio muy práctico en este sentido es aprender a pensar y reflexionar detenidamente antes de emitir cualquier mensaje.
  4. Promueve el pensamiento crítico en tus hijos/as. (Ver más sobre esto en el artículo del blog Pensamiento crítico. Cómo fomentarlo en los niños/as.)
  5. Ayuda a los pequeños/as a ser conscientes, verbalizar y dar valor a sus emociones, tanto las positivas como las negativas. Una vez localizadas las emociones negativas, hablad sobre ellas, sobré qué las ha podido provocar y qué actividades o cosas podéis hacer para evitarlas o cambiarlas. Y, por último, ayúdales a ponerlas en práctica.
  6. Cultiva el buen humor en casa, las sonrisas y la gratitud. Estas actitudes generan que los demás se sientan mejor y que puedan contagiar sus emociones a los demás.
  7. Fomenta la práctica de ejercicio o deporte en tus hijos/as. Cuando se realiza ejercicio físico se generan endorfinas, dopamina y serotonina, que contribuyen a la sensación de bienestar y buen ánimo.
  8. Procura que os rodeéis de personas positivas y que transmiten emociones positivas e intentad evitar a las personas negativas y malhumoradas. No me refiero a que tengáis que huir de la realidad y las desgracias ajenas. Si un familiar o amigo está pasando por un mal momento, acompañadle y escuchadle, es un magnífico momento para practicar la empatía. Me refiero a esas personas que pase lo que pase, ocurra lo que ocurra a su alrededor, haya motivos reales o no, siempre están de mal humor y desprendiendo energía negativa a su alrededor. Personas tóxicas, al fin y al cabo. Seguro que sabes a quiénes me refiero, todos conocemos a alguien así.

¿Conocíais la ecpatía? ¿Soléis ponerla en práctica o por el contrario soléis involucraros tanto en los problemas ajenos que acabáis agotados emocionalmente? ¿Y la empatía? Recordad que tan importante es poner en práctica una como la otra.

¿Crees tener una relación familiar (padre/madre) o de pareja con una persona narcisista pero no lo sabes con seguridad? Puedes salir de dudas accediendo al Cuestionario gratuito de 25 preguntas para saber si mantienes una relación con una persona narcisista¡Estás a unos pocos minutos de saber si esa relación te está dañando significativamente y poder empezar a tomar acción para sanar!

https://www.psicoglobal.com/blog/empatia-desarrollo

https://psicologiaymente.com/social/tipos-de-empatia

https://lamenteesmaravillosa.com/que-es-la-ecpatia/

https://www.psonrie.com/noticias-psicologia/que-es-la-ecpatia

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Licenciada en Psicopedagogía. Profesional PAS certificada.

Eva H. Hernanz

Madrid

contacta@mamaevapsicopedagoga.com

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Rivalidad y celos entre hermanos. Cómo reducir la competencia y fortalecer vínculos

El tema de los celos entre hermanas y hermanos comienza a preocupar a los padres en el momento en que esperan un segundo retoño, especialmente si ambas criaturas se van a llevar poco tiempo. El hecho de que otro ser vaya a quitarnos toda la atención, mimos y cuidados de adultas, familia y, en especial, de mamá y papá, no suele ser muy bien recibido. Algunas criaturas comienzan a manifestar estos celos ya durante el embarazo. Otras se muestran bastante entusiasmadas con la llegada del nuevo miembro de la familia pero la cosa empieza a cambiar a partir del nacimiento. Hay otros niños y niñas que se exhiben muy cariñosas y protectoras con sus hermanitos bebés pero tienen algunos comportamientos contradictorios o ramalazos de pelusilla de vez en cuando. Por último hay criaturas que no manifiestan celos hasta que su hermano o hermana menor no comienza a tener más interacción con las personas, a desplazarse, a decir sus primeras palabras y, en definitiva, a hacer gracietas, allá hacia el año de edad aproximadamente, ya que estas acciones conllevan muestras de júbilo y una carga extra de atención por parte de las personas adultas.

En el caso de múltiples (gemelas, mellizos, trillizas, etc.) los celos suelen estar más fácilmente presentes de forma natural desde el principio. La explicación podría ser algo así como que la lucha instintiva por la supervivencia desde que están en el vientre materno les llevará genéticamente a competir durante toda su vida, incluso de forma inconsciente.

Imaginad lo duro que es para una criatura crecer teniendo que compararse todo el tiempo con otra. En el caso de tener diferente edad también puede ocurrir, pero si eres la pequeña, las maestrías de la mayor puedes achacarlas a su edad, por ejemplo, y pensar que con sus años tú serás tan buena como tu hermano o hermana mayor en eso. Esta diferencia evolutiva supone, digamos, un respiro. Pero si eres gemelar, ese descanso no ocurre, continuamente tienes un espejo en el que mirarte. Si tú eres el que posee en algo una habilidad mayor, tendrás una sensación de superioridad o simplemente una tranquilidad en ese aspecto. ¿Pero y si te toca en el papel de hermano o hermana menos mañosa? ¿Y si esto ocurre frecuentemente y en múltiples áreas? ¿Y si además la criatura menos habilidosa tiene muchas inseguridades? Asimismo, el entorno a veces no ayuda y tanto madre y padre como profesoras pueden lanzar mensajes, en ocasiones sin querer, que contienen agravios comparativos del tipo «tu hermano lo hace mejor», «tendrías que ser como ella», tienes que hacerlo como él»…

En cualquier caso, si bien son más probables e intensos en criaturas pequeñas (2-3 años) y especialmente si son del mismo sexo, los celos, la pelusa o la competitividad entre hermanos y hermanas pueden surgir en cualquier momento de sus vidas y deberse a múltiples causas, no solo al nacimiento de un nuevo miembro de la familia: belleza, notas escolares, destrezas deportivas, artísticas o en otros ámbitos, desparpajo, gracia, habilidades sociales, popularidad, mejores juguetes, ropa más bonita, más reconocimiento o muestras de cariño por parte de las personas adultas y, en general, cualquier cualidad positiva o posesión material que tenga la otra criatura.

Los celos entre hermanas o hermanos a primera vista pueden parecer un asunto de poca importancia, incluso gracioso. Pero si no somos conscientes de ellos y no los trabajamos adecuadamente pueden dar lugar a envidias y provocar baja autoestima en quien los padece o, con el tiempo, derivar en depresión.

Los celos son más probables e intensos en criaturas pequeñas, especialmente del mismo sexo

¿De qué maneras se manifiestan los celos?

Los celos se reflejan especialmente en el comportamiento de los y las menores, ya que en la mayoría de las ocasiones lo que buscan es llamar la atención de la madre y el padre. Algunas de sus manifestaciones conllevan que la criatura celosa:

  • Pueda presentar una regresión. Esto es un retroceso en una destreza o habilidad ya adquirida y en la que de repente vuelve para atrás: volver a hacerse pis encima, volver a usar el chupete, volver a querer tomar teta o biberón, volver a querer que le cojan en brazos o ser acunado, volver a chuparse el dedo…
  • Pueda volverse muy llorona y /o presentar una mamitis exacerbada.
  • Pueda empezar a desobedecer de forma llamativa, en cosas en las que antes se comportaba debidamente, y a decir que “no” a todo.
  • Pueda negarse a compartir juegos y juguetes con su hermano o hermana.
  • Pueda protagonizar rabietas frecuentes.
  • Pueda mostrar desinterés por actividades que antes le gustaban y tornarse más distante y abstraída.
  • Pueda somatizar sus celos presentando algún tipo de trastorno alimenticio o negándose a comer.
  • Pueda somatizar presentando dolores o molestias de barriga, de cabeza o de otro tipo.
  • Pueda tener trastornos del sueño: no quiera o le cueste dormir, quiera hacerlo con sus padres, se despierte a media noche llorando, tenga pesadillas…
  • Pueda volverse más agresiva hacia todo el mundo: su madre, su padre, sus hermanas, sus compañeros, su maestra… Este punto hay que vigilarlo especialmente, puesto que incluso podría convertirse en una criatura rencorosa o rebelde que podía causar algún daño a sus hermanos o hermanas.

Es importante entender y asumir que esto es sólo un proceso, que los celos son un estado afectivo natural y evolutivo y que todas estas exteriorizaciones son absolutamente normales, aunque molestas y no deseables.

Mi querida hermana, como las ramas de un árbol crecemos en diferentes direcciones, pero nuestra raíz es una sola.

¿Qué puedes hacer para lidiar con los celos y la competitividad entre hermanas y hermanos?

1. Ármate de paciencia. Para empezar, habrá épocas mejores y épocas más difíciles. En algunos casos será más leve y en otros estará más agudizado, pero en muchos se prolongará en el tiempo, especialmente en el caso de múltiples, así que deberás tomarlo con calma.

2. Tómatelo con filosofía y aprovecha la situación para aprender qué es lo que de verdad les importa a tus hijos o hijas, por qué cosas es por las que luchan o compiten.

3. Intenta evitar situaciones que provoquen celos. Dependerá de los motivos que los generen, pero algunas ideas pueden ser: no ser demasiado efusivas en nuestras muestras de amor delante de la criatura que experimenta los celos, no elogiar en exceso los logros del otro retoño y, sobre todo, no alabar demasiado al otro u otra peque en aquellas competencias en que la criatura con pelusilla no es muy ducha. Por supuesto, esto no significa que dejemos de elogiar, premiar y dar todo el amor que queramos a nuestra hija o hijo, sino que procuremos hacerlo (o hacerlo más intensamente) cuando su hermana o hermano no esté delante.

4. No compares a las criaturas. Este punto va en sintonía con el apartado anterior. No hay nada más odioso que sentirse continuamente en rivalidad con alguien. Imagina cómo te sentirías si tu jefa te comparara con otro trabajador mejor que tú… No es una sensación muy agradable. Para tu peque, tampoco. Esto no le ayuda en absoluto a consolidar su autoestima y seguridad en sí mismo. (Ver artículo del blog Autoestima y seguridad en los niños/as. Elementos clave para un desarrollo sano). Pero si además siente celos de su hermana o hermano, esto provocará que ese sentimiento se agudice y que puedan aparecer otros como rechazo, rabia, envidia, inseguridad, miedo al fracaso, tristeza, etc.

Según estudios, las y los mellizos tienen celos más acentuados que las y los gemelos
Según estudios, las y los mellizos tienen celos más acentuados que las y los gemelos

5. Dales muchas muestras de cariño y diles cuánto les quieres. Ya he hablado hace tiempo en otro artículo la importancia de los besos, abrazos, caricias y, en general, de todas las expresiones de amor hacia nuestros hijos e hijas. Y es muy importante que diferenciemos esto del hecho de consentir. Mimemos a nuestras y nuestros peques cuanto queramos, pero no les consintamos. (Ver artículo del blog Besos y abrazos). Aclarado lo anterior, es necesario recordar que la mayoría de las veces los celos se producen por la necesidad de captar la atención adulta, por lo que si les dedicamos sus momentitos y se sienten atendidos, los celos disminuirán. Es importante que tengamos en cuenta que si le damos una muestra de cariño a la criatura menos (o en absoluto) celosa, acto seguido deberíamos hacer otra carantoña/halago a su hermano o hermana para evitar conflictos innecesarios.

6. Dedícales tiempo por separado. Este punto es importantísimo. Es una manera de hacer sentir a tu hijo o hija especial, además de una maravillosa fórmula para observarle, conocerle más en profundidad y compartir momentos que se convertirán en recuerdos para toda la vida tanto para la criatura como para ti. Todo dependerá del tiempo, la configuración y la disposición de cada familia, pero una idea, sólo una de tantas, es que cada hijo o hija pase la tarde del sábado con la madre y la del domingo con el padre y el fin de semana siguiente al revés, por ejemplo. No se debe hacer todas las semanas, ya que también es importante pasar tiempo todos juntos, basta con hacerlo dos semanas al mes, o cada dos meses…

7. Enfatiza y resalta los puntos fuertes de cada uno de tus hijos o hijas. Cada criatura es única y todas tienen unos talentos. Busca los de cada una de ellas y encárgate de que los sepan. Esto no solo disminuirá los celos entre ellas, sino que reforzará su autoestima y seguridad. (Ver artículo de este blog Autoestima y seguridad en los niños/as. Elementos clave para un desarrollo sano).

8. Recuérdales cada vez que puedas lo importantes que son el uno para el otro. En el caso de gemelos o mellizas la persona más importante dentro de su núcleo familiar no suele ser su madre o su padre ¡sino el otro hermano o hermana! Haz que lo recuerden, ayúdales a que vean las cosas buenas la una de la otra, que se respeten, admiren y quieran con sus similitudes y sus diferencias. Son el mayor tesoro que tendrán en toda su vida.

9. Dales tareas en las que tengan que trabajar en equipo. No se trata de competir, sino de realizar algo entre todos los miembros, cada uno aportando sus destrezas, su forma de hacer o su toque personal. Además puedes proponer otras actividades en que puedan ayudarse entre ellos o ellas. Una puede ayudar a la otra a hacer algo mejor, enseñándole sus trucos o habilidades y luego hacer otra tarea en que sea al revés.

10. No intervengas en sus riñas o peleas a menos que la cosa se torne grave o peligrosa y, sobre todo, intenta mediar de forma neutral, sin ponerte del lado de ninguna de las criaturas, manteniendo la calma y ayudándoles a llegar a un acuerdo beneficioso para ambas. Recuerda que eres su modelo de conducta.

11. Enséñales a pedir disculpas si se han equivocado con la otra criatura. Hazlo tú también, predica con el ejemplo.

12. Utiliza el refuerzo positivo y felicita, aplaude, premia con besos y abrazos los buenos comportamientos de tus hijos o hijas pero, con especial hincapié, de la criatura que siente celos.

Los celos son un estado afectivo natural y evolutivo
Los celos son un estado afectivo natural y evolutivo

Ante la situación de un nuevo hermanito o hermanita que está en camino, además de la mayor parte de los consejos anteriores, que también aplican, hay una serie de tips que puedes emplear para intentar mitigar la pelusilla. Aquí te doy algunos:

a) No realices cambios importantes en la vida de la criatura justo antes de la llegada del nuevo miembro de la familia. Déjalos para un tiempo después o llévalos a cabo con bastante antelación, de manera que el niño o niña ya esté habituada o adaptada a dicho cambio cuando llegue el hermanito o hermanita (paso de la cuna a la cama, del pañal al orinal, retirada del chupete, etc.)

b) En el caso de la mamá es muy importante que busque semanas antes, o incluso algunos meses antes de que nazca el bebé, un momento diario para compartir solo con la hija o hijo mayor. Será vuestro momento especial, de vosotros dos solos, y se mantendrá en el tiempo cuando el hermanito o hermanita haya nacido. De esta manera la sensación de verse desplazado por el nuevo miembro de la familia se mitigará, puesto que no le robará su momento especial con mamá. Tiene que ser un espacio tranquilo, fácil de cumplir, puesto que con el nuevo bebé la mamá no tendrá muchas posibilidades de escapar largos ratos ni muy lejos de casa. Lo ideal es que se pueda realizar mientras el bebé duerme o cuando papá (u otra persona) pueda encargarse de él, para que la mamá pueda estar tranquila y esos instantes sean de calidad. En cuanto a las actividades a realizar pueden ser muy variadas, dependiendo de las necesidades organizativas de la familia, de la edad y de los gustos del menor: charla, paseo, leer cuentos, jugar juntos, el momento del baño, etc.

Los celos pueden provocar envidias, baja autoestima o incluso depresión
Los celos pueden provocar envidias, baja autoestima o incluso depresión

c) Involucra a tu hijo o hija mayor desde el principio en los preparativos para el recibimiento del retoño. Es fundamental que le informes, que sepa cómo se va a desarrollar el proceso, qué cabe esperar, cómo será todo cuando la hermana o hermano esté aquí, que te ausentarás unos días para el parto… En definitiva que se vaya preparado y no haya demasiadas sorpresas. Deja que elija, por ejemplo, pequeñas cosas sin compromiso pero que para la criatura serán una muestra de que forma parte de esto y le harán sentir importante. Puedes comprar ropita con ella y dejarla elegir entre dos prendas, que escoja entre dos peluches, que elija el color de las sábanas o incluso el color de la pared de la habitación del bebé, por ejemplo.

d) Una vez el bebé haya nacido, deja que su hermana o hermano mayor colabore o te ayude con tareas sencillas relacionadas con el cuidado diario del recién nacido, siempre dentro de las posibilidades de la criatura y acordes a su edad: que elija la ropita de ese día, que traiga el pañal a la hora del cambio, que participe en el baño, que ayude a darle el biberón (en caso de que lo uséis) … Hay muchísimas posibilidades, lo importante es hacer que el o la mayor se sienta útil e integrada en todo momento.

e) Por último, como he contado en el punto 8 del apartado anterior, es crucial recordarle a la criatura mayor lo importante que es para su hermanito o hermanita, lo mucho que éste le necesita, todo lo que le puede enseñar por ser la mayor y el vínculo tan especial que tendrán durante toda su vida. Su hermana o hermano será su mejor aliado y amigo, un tesoro que hay que cuidar. Y es fundamental ayudarles a ambos a consolidar y perpetuar los sentimientos de amor incondicional y respeto hacia el otro durante toda su vida. 

¿Qué opinas? ¿Te ha parecido útil esta información? ¿Estás pasando o has pasado por un episodio agudo de celos entre hermanos o hermanas? Cuéntame tu experiencia. Si tienes cualquier duda o consulta, puedes contármela sin compromiso, intentaré ayudarte. Y como siempre, si te ha gustado mi artículo puedes compartirlo, dejarme un comentario, ¡que me hará muchísima ilusión!, y seguirme en mis redes sociales. ¡Mil gracias!

https://www.serpadres.es/3-6-anos/educacion-desarrollo/articulo/como-actuar-con-los-hermanos-mayores-cuando-sienten-celos-de-los-pequenos-841485949995

https://www.guiainfantil.com/educacion/celos/que-pasa-en-el-cerebro-de-los-ninos-al-sentir-celos-de-sus-hermanos/

Licenciada en Psicopedagogía. Profesional PAS certificada.

Eva H. Hernanz

Madrid

contacta@mamaevapsicopedagoga.com

Publicado en Maternidad y crianza, Psicología, Psicopedagogía

Cómo fomentar la autoestima y la seguridad en la infancia. Elementos clave para un desarrollo emocional sano

La SEGURIDAD y la AUTOESTIMA en los niños y niñas debe fomentarse en los primeros años de vida. Si las y los pequeños sienten que son capaces, que pueden realizar actividades de forma independiente y que pueden cumplir con ciertas responsabilidades aumentará la seguridad en sí mismos, reforzando su autoestima y ayudando a su maduración y a su adaptación social.

Si las criaturas sienten que pueden asumir actividades y responsabilidades de forma independiente, aumentará la seguridad en sí mismas
Si las criaturas sienten que pueden asumir actividades y responsabilidades de forma independiente, aumentará la seguridad en sí mismas

Las personas adultas podemos hacer muchas cosas para ayudarles a fortalecer su autoestima y la seguridad en sí mismas. Algunas son:

🍂 Proponerles metas alcanzables, que sean capaces de cumplir. Si les marcamos objetivos demasiado difíciles, inasequibles o imposibles, nunca podrán cumplir exitosamente los propósitos y esto puede provocar en ellos frustración constante y sentimientos de incapacidad, torpeza e invalidez. Lo más perjudicial de fomentar este tipo de pensamientos negativos es que les pueden acompañar durante el resto de su vida, marcando su forma de enfrentarse a los nuevos retos, a los estudios, a las relaciones y, en definitiva, a la vida.

🍂 Asignarles pequeñas tareas que puedan realizar. Aquí muchas veces tendremos que poner en práctica nuestra paciencia, ya que lógicamente no harán las cosas tan rápido como nosotras, pero debemos aprender a darles su tiempo. Es posible que tampoco las hagan tan bien como nos gustaría, pero lo importante es lo que estamos trabajando, no que las cosas queden perfectas.

🍂 Valorar sus logros. Felicitarlos, elogiarlos y premiarlos (evitar premios materiales) cuando cumplen o consiguen pequeñas metas. El refuerzo positivo es muy importante. Lo más conveniente es utilizar palabras bonitas y amables, elogiar su esfuerzo o dedicación, por ejemplo. También podemos aplaudirles, abrazarles, besarles…

🍂 Lanzarles mensajes positivos y de confianza en sus capacidades. Un o una menor que percibe mensajes positivos sobre sí misma será más fácil que logre todo lo que se propone. Mientras que si le taladramos la cabeza constantemente con frases del tipo «no puedes», «no sabes», «no eres capaz», aunque lo hagamos sin mala intención, claro está, acabará interiorizándolo y se creerá incapaz de muchas cosas (teoría de la profecía autocumplida o efecto Pigmalión). No subestimemos el poder de la mente.

🍂 No sobreprotegerles. Este punto está muy relacionado con el anterior. A veces pensamos que les protegemos por su bien, pero les estamos limitando. Debemos dejarles hacer sin ser negligentes.

 🍂 Escucharles. Fomentar la comunicación y demostrar interés por las criaturas, por sus sentimientos, por sus problemas o sus inquietudes es una forma muy efectiva de reforzar su seguridad y autoestima. Les hará sentir personas importantes, con valor propio dentro del núcleo familiar.

🍂 Pasar tiempo de calidad a su lado. Jugar con ellas, pasear, hablar, ver y leer cuentos, cocinar juntas, montar en bici, ir al parque… Sacar tiempo para hacer actividades juntos en las que nuestros hijos e hijas sean el centro de atención. Mantengamos una comunicación fluida y disponibilidad absoluta en esos momentos, sin móviles, televisión, conversaciones con adultos, ni nada que nos distraiga de la interacción con las criaturas. Puede que el ritmo de vida que llevamos no nos permita muchos de estos instantes, pero es imprescindible rescatar alguno, al menos, cada semana.

🍂 Enseñarles a manejar la frustración. Sentir frustración a veces es positivo, pero debe estar equilibrada con la consecución de metas. Los y las menores deber aprender que no siempre las cosas salen como una quiere. Debemos validar esta emoción y los sentimientos que conlleva, haciéndoles entender que es normal que se sientan así y que esto ocurre a veces. Es bueno dejarles que se tomen su tiempo, pero también ofrecerles alternativas para canalizarla.

🍂 Enseñarles a reconocer, comprender y expresar sus emociones. Es importante que aprendan que todas sus emociones son válidas y no pasa nada por sentirlas.

🍂 Enseñarles a tomar pequeñas decisiones y asumir los riesgos que conllevan. No se debe confundir con que sea la criatura quien lo decida todo. Hay cosas que no son elegibles o negociables. Sentido común, siempre.

🍂 No compararles nunca con otras personas, con compañeras de clase, con sus hermanos… Lo que hacen puede parecernos bien o mal y se lo podemos hacer saber, pero nunca por comparación con otros seres humanos, ya que esto puede dañar profundamente su autoestima.

🍂 No criticarles, ridiculizarles, insultarles o reírse de las criaturas. Puede que hayan hecho algo que no esté bien y podemos criticar su conducta, pero nunca al pequeño o pequeña.

🍂 Demostrarles amor incondicional. Cada criatura es única y nuestro hijo o hija debe saber, notar y sentir que, aunque haya hecho algo incorrecto, nuestro amor por ella está y estará intacto. Nosotras sabemos que amamos a nuestra o nuestro pequeño incondicionalmente pero a veces nuestro tono, palabras y actos, si nos enfadamos, le pueden confundir. Hay que evitar esos mensajes confusos y sobre todo nunca jamás decir frases tales como «ya no te quiero», «no me siento orgullosa de ti», «nunca debí tenerte», «eres lo peor»…

No debemos nunca compararles, criticarles, ridiculizarles o insultarles
No debemos nunca compararles, criticarles, ridiculizarles o insultarles

Si ponemos en práctica todas estas claves nos daremos cuenta de que una niña o niño seguro y con una correcta autoestima no sólo será respetuoso, sino que será capaz de razonar y resolver situaciones por sí mismo de forma independiente y adecuada. ¿Qué opinas? Déjame tu comentario, estaré encantada de leerlo.

https://lamenteesmaravillosa.com/profecias-autocumplidas/

https://www.guiainfantil.com/articulos/educacion/motivacion/5-estrategias-para-ayudar-al-nino-inseguro/

https://lamenteesmaravillosa.com/12-maneras-de-fomentar-el-autoestima-infantil/

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Licenciada en Psicopedagogía. Profesional PAS certificada.

Eva H. Hernanz

Madrid

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