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Empatía y ecpatía, los dos pesos de la misma balanza

La EMPATÍA se conoce como la capacidad de ponerse en el lugar de otro, de comprender cómo se siente. Esto no implica necesariamente que compartamos la interpretación de la realidad del otro individuo, ni sus pensamientos o emociones, pero sí que somos capaces de comprenderlos y sintonizar de alguna manera con ellos.

La empatía es fundamental para relacionarnos correctamente con los demás, por eso es primordial fomentarla, sin forzar, desde edades tempranas.

Los sujetos que no son capaces de desarrollarla, claramente tendrán problemas relacionales más o menos graves. El mayor exponente de falta de empatía son los psicópatas, aunque no hace falta serlo para mostrar poca capacidad empática.

La educación emocionalmente inteligente enseña al niño/a a tolerar la frustración y a comprender y aceptar que los demás también tienen necesidades y derechos.

Elsa Punset

Para poder desarrollar una adecuada empatía es necesario poseer una ajustada conciencia de uno mismo y un buen autoconocimiento. Si somos capaces de analizar qué pensamientos, sentimientos y emociones nos genera un acontecimiento, nos resultará más fácil aplicar estos conocimientos para conectar con los demás.

Existen diferentes tipos de empatía:

  • EMPATÍA EMOCIONAL. Es la capacidad de compartir los sentimientos de otra persona. Si por ejemplo la otra persona está triste, nosotros nos ponemos tristes.
  • EMPATÍA COGNITIVA. Es la capacidad de comprender cómo piensa o cómo siente otra persona.
  • EMPATÍA COMPASIVA. Es la capacidad de sentir el sufrimiento del otro, pero va más allá que las anteriores, llevándonos a tomar medidas para ayudar.
Consuelo y empatía suelen ir de la mano

Al igual que es importante fomentar la empatía en los menores, también lo es frenar las consecuencias negativas que puede acarrear una empatía muy desarrollada, especialmente en los niños/as más sensibles o con mucha intuición. (Para leer más sobre este tema puedes consultar el artículo Niños/as con sexto sentido.)

La ECPATÍA es una estrategia de autoprotección ante las consecuencias de la fatiga por compasión. Es un proceso consciente mediante el cual nos separamos de los sentimientos y circunstancias de quien sufre para no agotarnos emocionalmente y poder así ayudarle mejor. No hay que confundirla con la indiferencia o la falta de empatía. Claramente son cosas muy distintas.

Si el grado de implicación de una persona que se dispone en actitud empática con otra no es correcto, se corre el riesgo de caer en lo que se llama la trampa del mesías: amar y ayudar a los demás olvidándose de amar y ayudarse a sí mismo.

Carmen Berry

Una cosa es ser empático y ser capaz de ponernos en el lugar del otro y otra muy distinta es instalarnos en el lugar del otro. En este segundo caso ponemos las necesidades de la otra persona por delante de las nuestras. Esto provoca un descuido absoluto de nuestro propio ser que, a la larga, puede traer consecuencias negativas para nosotros: sentimientos de confusión, ansiedad, depresión…

Ahora que sabemos la importancia que tienen tanto la empatía como la ecpatía para el desarrollo emocional de nuestros menores, vamos a ver cómo podemos fomentar ambas capacidades.

¿Cómo fomentar la empatía en los niños/as?

  1. Presta atención a tus hijos/as, dedícales tiempo de calidad, juega con ellos, escúchales, obsérvales, estate atento a sus emociones y sentimientos y nunca les juzgues por ellos. Da valor a todas las emociones que tus hijos/as sientan y ayúdales a canalizarlas. (Para profundizar en este tema puedes consultar el artículo del blog Autoestima y seguridad en los niños/as. Elementos clave para un desarrollo sano.)
  2. Fomenta el diálogo y la escucha activa, las conversaciones y las charlas sobre todo tipo de temas, desde los más triviales a los más profundos. Ahondad en los sentimientos, las emociones y qué las provocan.
  3. Sé cariñoso, amable y regala muestras de amor en casa. El amor recibido y percibido deja una profunda huella positiva de por vida. (Ver más sobre este tema en el artículo del blog Besos y abrazos.)
  4. Enséñales a esperar su turno, a comprender que deben estar fuera de algunas conversaciones o asuntos que no les incumben. Es importante que los niños/as aprendan que no son el ombligo del mundo.
  5. Edúcales en el respeto y el buen trato a los demás. Haz que se preocupen por otras personas, por su hermano/a que está triste, por ejemplo, por la abuela enferma, o por otro niño/a en el parque al que le ha ocurrido algo malo.
  6. Predica con el ejemplo. Sé respetuoso y empático con las personas que os rodean, preocúpate por ellas, por sus asuntos y sus problemas. Si tú no la practicas, no puedes pretender que tus hijos/as sí lo hagan.
Niña y adulta contagiadas de alegría

¿Cómo contribuir al desarrollo de la ecpatía en los niños/as?

  1. Potencia en tus hijos/as la responsabilidad, especialmente la responsabilidad sobre sí  mismos. La responsabilidad es un principio fundamental del desapego. Los menores deben aprender a no depender de nadie para ser felices. Esta es una enseñanza fundamental para el resto de su vida. Somos los máximos responsables de nuestra felicidad, lo que no hagamos por nosotros, nadie más lo hará. Por tanto, nuestro bienestar depende únicamente de nosotros.
  2. En estrecha relación con el punto anterior, fomenta en los niños/as el locus de control interno. (Explicado en el artículo del blog Locus de control, efecto Pigmalión e indefensión aprendida. Qué son y cómo están relacionados.)
  3. Enseña a los menores a ser asertivos. Esto significa que sean capaces de hacer valer sus necesidades o derechos y exponer su punto de vista sin ofender ni agraviar a los demás. Un ejercicio muy práctico en este sentido es aprender a pensar y reflexionar detenidamente antes de emitir cualquier mensaje.
  4. Promueve el pensamiento crítico en tus hijos/as. (Ver más sobre esto en el artículo del blog Pensamiento crítico. Cómo fomentarlo en los niños/as.)
  5. Ayuda a los pequeños/as a ser conscientes, verbalizar y dar valor a sus emociones, tanto las positivas como las negativas. Una vez localizadas las emociones negativas, hablad sobre ellas, sobré qué las ha podido provocar y qué actividades o cosas podéis hacer para evitarlas o cambiarlas. Y, por último, ayúdales a ponerlas en práctica.
  6. Cultiva el buen humor en casa, las sonrisas y la gratitud. Estas actitudes generan que los demás se sientan mejor y que puedan contagiar sus emociones a los demás.
  7. Fomenta la práctica de ejercicio o deporte en tus hijos/as. Cuando se realiza ejercicio físico se generan endorfinas, dopamina y serotonina, que contribuyen a la sensación de bienestar y buen ánimo.
  8. Procura que os rodeéis de personas positivas y que transmiten emociones positivas e intentad evitar a las personas negativas y malhumoradas. No me refiero a que tengáis que huir de la realidad y las desgracias ajenas. Si un familiar o amigo está pasando por un mal momento, acompañadle y escuchadle, es un magnífico momento para practicar la empatía. Me refiero a esas personas que pase lo que pase, ocurra lo que ocurra a su alrededor, haya motivos reales o no, siempre están de mal humor y desprendiendo energía negativa a su alrededor. Personas tóxicas, al fin y al cabo. Seguro que sabes a quiénes me refiero, todos conocemos a alguien así.

¿Conociáis la ecpatía? ¿Soléis ponerla en práctica o por el contrario soléis involucraros tanto en los problemas ajenos que acabáis agotados emocionalmente? ¿Y la empatía? Recordad que tan importante es poner en práctica una como la otra.

https://www.psonrie.com/noticias-psicologia/que-es-la-ecpatia

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Eva H. Hernanz

Madrid

mamaevapsicopedagoga@gmail.com

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Locus de control, efecto Pigmalión e indefensión aprendida. Qué son y cómo están relacionados.

LOCUS DE CONTROL

El locus de control es un rasgo de personalidad que define a los individuos según la percepción que tienen sobre las causas de lo que les ocurre. O, dicho de otro modo, es la manera en que una persona percibe si el origen de su propio comportamiento depende de ella misma o de factores ajenos a ella.

Es decir, una persona con locus de control externo atribuye principalmente lo que pasa a su alrededor y cómo lo vive, lo siente o lo experimenta a la suerte, al azar, al destino, al karma, a Dios o a la voluntad de otras personas, pero nunca a sí misma. Por lo tanto, su actitud ante esas circunstancias será mayormente pasiva, pues entiende que no hay nada que ella pueda hacer para cambiar las cosas o para mejorar las emociones o sentimientos que esos hechos le producen. Mientras que una persona con locus de control interno pensará que lo que pasa a su alrededor y cómo lo vive, lo siente o lo experimenta depende en gran medida de sí misma, de cómo ella lo afronte, de sus capacidades, de las decisiones y de la actitud que tome ante esas circunstancias. De esta forma su actitud ante las cosas que le ocurren será mucho más activa.

Locus de control interno
Locus de control externo
Locus de control y ejemplo de interno y externo

El locus de control y la felicidad

Una persona con locus de control externo atribuirá la responsabilidad de su felicidad a factores externos: una buena noticia, tener pareja, que le toque la lotería… Del mismo modo culpará de su infelicidad al hecho de recibir una mala noticia, de no tener pareja o que le dejen, de no tener trabajo…  Teniendo esto en cuenta, es fácil darnos cuenta de que una persona con depresión posee un locus de control externo.

Una persona con locus de control interno atribuye su felicidad a sí mismo, independientemente de los acontecimientos que ocurran. No podemos negar que ciertas circunstancias y vivencias (ruptura o separación, fallecimiento de un familiar, problemas económicos graves, etc.) no ayudan a fomentar la felicidad, pero sí que está en nuestra mano afrontarlas de forma menos negativa, sin dejar de ser realistas y permitiéndonos el tiempo que sea necesario para el duelo, pero haciendo lo que esté en nuestra mano para mejorar o adaptarnos de forma apropiada a dichas situaciones.

Como se puede deducir de todo lo anteriormente expuesto, lo recomendable es que tengamos un locus de control interno en la mayoría de las ocasiones. Al tener la percepción de que los acontecimientos dependen en gran medida de nuestras propias acciones, actitudes y pensamientos, estaremos percibiendo asimismo que tenemos el control de nuestra vida.

EFECTO PIGMALIÓN

El efecto Pigmalión hace referencia a la influencia potencial que una persona puede ejercer sobre el rendimiento de otra. Tiene estrecha relación con la PROFECÍA AUTOCUMPLIDA, que es una predicción que incita a actuar de forma que dicha predicción se cumpla.

Efecto Pigmalión 1
Efecto Pigmalión 2

INDEFENSIÓN APRENDIDA

La indefensión aprendida hace referencia al comportamiento pasivo de una persona (o un animal) por sentir que es incapaz, que no puede hacer nada para cambiar su situación, tras haberlo intentado anteriormente y no haber obtenido el resultado deseado.

Ante este hecho la persona “aprende” que es inútil realizar cualquier esfuerzo, de modo que dejará de intentarlo. Esto genera, a su vez, un sentimiento de falta de control ante ciertas situaciones, ya que poseerá en ellas un locus de control externo. De tal manera considerará que lo que le ocurre y cómo lo afronta depende de factores ajenos a su persona, razón por la cual siente que no puede hacer nada para cambiarlo. La indefensión aprendida está estrechamente relacionada con la depresión, algunas formas de ansiedad y otros trastornos que correlacionan la percepción de ausencia de control sobre el resultado de una situación.

Ejemplos de indefensión aprendida

Ejemplo 1 de indefensión aprendida
Ejemplo 2 de indefensión aprendida

En este segundo caso al final se hará realidad la profecía autocumplida (efecto Pigmalión), ya que el niño/a llegará a creer que no es capaz.

Ejemplo 3 de indefensión aprendida

Pongamos que en este tercer ejemplo el profesor/a le ha estado diciendo al estudiante en reiteradas ocasiones que es un vago/a, que no sirve para estudiar, que va a fracasar… Al cabo del tiempo estas palabras, junto con la indefensión aprendida por el alumno/a, acaban confirmando el efecto Pigmalión.

QUÉ ES LOCUS DE CONTROL

¿QUÉ ES LA INDEFENSIÓN APRENDIDA?

¿QUÉ ES EL EFECTO PIGMALIÓN?

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Eva H. Hernanz

Madrid

mamaevapsicopedagoga@gmail.com

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Niños/as con sexto sentido

Todos conocemos a alguien capaz de “ver” algo antes de que ocurra, que se adelanta y se prepara para lo que sabe que va a suceder, aunque nadie más lo vea… Decimos de esa persona que es intuitiva o que tiene mucha intuición.

La intuición es la capacidad de comprender las cosas de forma inmediata, directa y autoevidente, sin necesidad de una deducción o de un razonamiento previo más o menos complejo y elaborado.

La intuición, o mal llamado sexto sentido, no tiene nada de paranormal, ni mágico, ni esotérico, aunque, al igual que otros fenómenos y capacidades mentales del ser humano, puede resultar algo misterioso, puesto que aún no tenemos toda la información acerca de cómo funciona y no todas las personas tienen esta facultad desarrollada en la misma medida.

Así que si has entrado a leer este artículo pensando que íbamos a tratar sobre fenómenos paranormales quizá te sientas un poco defraudado. Sin embargo, si sigues leyendo te darás cuenta de que la realidad no tiene nada que envidiarle en magestuosidad a lo sobrenatural.

Según estudios recientes se sabe que la intuición implica correlatos neuronales. Cuando se pone en marcha se activan varias áreas del cerebro: una pequeña parte del lóbulo parietal superior, en medio de ambos hemisferios cerebrales, la corteza prefrontal ventromedial y el núcleo caudado, que forma parte de los ganglios basales. Sin embargo, sigue habiendo muchas cosas acerca de la intuición que siguen siendo un misterio. Parte de la culpa de esto la tiene el hecho de que ni las propias personas que poseen una intuición muy desarrollada saben explicar en muchas ocasiones por qué tomaron la decisión acertada o por qué supieron algo de forma intuitiva. No saben explicarlo de forma racional porque su elección no se puede explicar con la lógica.

La mente intuitiva es un regalo sagrado.

Albert Einstein
Niña con un perro en el bosque

La única cosa realmente valiosa es la intuición.

Albert Einstein

¿Qué características tienen los niños/as y, en general, las personas con una inteligencia intuitiva desarrollada?

Si tú tienes una gran intuición, seguramente ya sabes que la tienes, pero si eres madre/padre ¿cómo puedes saber si tu hijo/a es asimismo intuitivo? Aquí te doy algunas claves de las personas con sexto sentido:

  • Son muy empáticos. Las personas altamente intuitivas tienen una habilidad especial para comprender cómo se sienten los demás. Un padre muy intuitivo sabrá cómo está su hijo/a y qué le ocurre sin necesidad de hablar con él, solo observándole. Por otro lado, los niños/as con buena intuición suelen ser más inestables emocionalmente porque, al contagiarse tan fácilmente de los sentimientos de los demás, pueden sentir más ira que el resto, más tristeza o más alegría… Además esto puede ocurrir de forma muy oscilante.
  • Son grandes observadores, pero observadores de las emociones. Captan fácilmente detalles que pasan inadvertidos para los demás, señales no verbales y sutilezas que se desprenden de forma no intencionada de los comportamientos y las acciones de los demás.
  • Poseen una buena capacidad de adaptación, ya que de forma inconsciente se preparan para el cambio o el nuevo ambiente.
  • Tienen gran flexibilidad cognitiva y no les cuesta cambiar de parecer, de opinión o de planteamiento, ya que su pensamiento no es rígido y cerrado.
  • Hacen caso a las señales, actúan por corazonadas y aún así suelen tomar buenas decisiones. Obvio, ¿no?
  • Debido al apartado anterior, las personas con gran intuición asumen riesgos, cometen errores y aprenden de ellos.
  • Tienen un gran mundo interior. Al tener tan buen diálogo con su voz interior, estas personas tienden a pasar mucho tiempo consigo mismas, conectando con sus emociones, ensimismadas en sus cavilaciones y aisladas del mundo. Tanto adultos como niños/as suelen tener, por tanto, bastante ingenio y creatividad. Los niños/as con un rico mundo interior suelen ser, a su vez, algo retraídos e introvertidos (que no tímidos, son dos cosas distintas).
  • Saben escuchar a su cuerpo y fluyen con él. Son personas capaces de captar las señales que el cuerpo les envía, sabiendo cuándo algo va mal. Las personas con sexto sentido se ponen a sí mismas como prioridad y no entienden, por ejemplo, esta sociedad obsesionada con el trabajo. Tienen reacciones viscerales y saben interpretarlas (dolor de estómago, nudo en la garganta…). Las personas intuitivas también suelen captar cuándo su cuerpo necesita un alimento concreto, por ejemplo, o qué le va bien o mal.
  • Son realistas, cosa que las personas de alrededor pueden confundir con pesimismo (esto no quita para que también lo sean). Al saber frecuentemente de antemano qué va a suceder, en ocasiones las personas intuitivas auguran desenlaces desagradables, cosa que los demás pueden confundir con negativismo.
Madre e hijo pintando juntos una pared

¿Cómo podemos ayudar a nuestros pequeños/as a desarrollar y mejorar su intuición?

  • Mostrando una elevada autoconfianza en nosotros mismos y potenciando a su vez la autoestima y la seguridad en sí mismos de los niños/as. (Ver artículo de este blog sobre Autoestima y seguridad en los niños/as.)
  • Ofreciéndoles actividades que desarrollen su creatividad e imaginación. (Ver artículo de este blog sobre Pensamiento crítico.)
  • Creando un entorno seguro, armonioso y libre de estrés.
  • Incentivando el juego y los espacios para la relajación que necesiten.
  • Manteniendo una buena y sólida comunicación con ellos.

https://lamenteesmaravillosa.com/sexto-sentido-voz-intuicion/

https://www.guiainfantil.com/blog/educacion/que-diferencia-a-los-padres-y-ninos-con-una-intuicion-especial-de-los-demas/

¿Qué te ha parecido este artículo? ¿Eres una persona con mucha intuición o conoces a alguien que lo sea? Si es así ¡compártelo! Recuerda que también puedes dejarme un comentario o seguirme en mis redes sociales. Y como siempre ¡muchas gracias por leerme!

Eva H. Hernanz

Madrid

mamaevapsicopedagoga@gmail.com

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Desarrollo moral. Niveles y etapas según Kohlberg

Todos tenemos unas opiniones e ideas sobre lo que está bien y lo que está mal. A medida que van creciendo, los niños/as también las tienen. Pero su concepto del bien o el mal va modificándose a medida que su perspectiva del mundo y su concepción de sí mismos y de los demás se va desarrollando.

El psicólogo estadounidense Lawrence Kohlberg (1927-1987), de la Universidad de Harvard y discípulo de Piaget, se interesó en estudiar la forma en que las personas razonan los problemas de tipo moral. De esta manera creó la teoría del desarrollo moral, que sigue vigente en la actualidad.

Según esta teoría existen 3 niveles de desarrollo moral, que explican las diferentes maneras de razonar que tiene un individuo a medida que va creciendo. Estos tres niveles se subdividen en dos etapas cada uno, es decir, en total hay 6 etapas de desarrollo. Pero, y he aquí lo realmente interesante, no todas las personas alcanzan todas las etapas. Es decir, hay adultos cuyo nivel de desarrollo moral se queda en las etapas 3, 4 ó 5.  ¿No es apasionante? A mí sí me lo parece.

Niveles y etapas del desarrollo moral según Kohlberg

Cuando en clase se tratan este tipo de cuestiones se suelen plantear casos hipotéticos en los que los alumnos/as tienen que responder, por ejemplo, si robar un medicamento está bien. Ahora se complica la cosa explicando que quien roba el medicamento es un joven pobre, hijo de una mujer muy enferma. Además, a quien roba el joven es a un importante magnate millonario que tiene una farmacéutica. El joven no puede pagar la medicina, que salvaría la vida de su madre. Este joven ha intentado negociar un precio asequible con el magnate, le ha suplicado, pero éste se ha negado y quiere cobrarle un precio elevadísimo, abusivo, por el medicamento. Ante la negativa del propietario de la farmacéutica el joven se plantea sustraer la medicina que salvará la vida de su madre. ¿Sigue estando bien o mal robar en este caso? Y lo que realmente importa en este planteamiento, ¿por qué está bien o mal? Según respondan los alumnos/as se puede observar fácilmente en qué categoría moral se sitúan.

Pues bien, vamos a explicar los niveles de desarrollo moral usando el ejemplo anterior.

Niños riéndose

NIVEL 1. PRECONVENCIONAL. (Hasta los 9 años aproximadamente)

Etapa 1. Orientación hacia el castigo y la obediencia. En esta etapa la persona asume que existe una autoridad superior que es quien impone un sistema de normas que se deben obedecer sin cuestionar. De esta forma el sujeto busca la satisfacción de las propias necesidades, evitando el castigo.

Respecto al supuesto anterior, un niño/a que se encuentre en esta etapa contestaría que robar es malo. Está mal porque te castigan, porque va contra la ley. En este planteamiento se obvia la moralidad, que se entiende como algo externo, propio de los mayores que son quienes deciden qué es lo que se debe o no hacer.

Etapa 2. Orientación hacia el individualismo y el intercambio. En esta segunda etapa la persona reconoce que no tiene por qué haber un solo punto de vista correcto, el que transmite la autoridad, sino que puede haber varios. Por tanto, se empieza a asumir que puede existir un choque de intereses, un dilema moral, cosa que no existía en la etapa anterior. Pero el sujeto opta aquí por el individualismo egocéntrico: cada uno defiende lo suyo y obra en consecuencia. Si se llega a un acuerdo entre las partes, se deberá respetar por el intercambio de favores y la seguridad que esto conlleva. “Yo te respeto si tú me respetas”, como puede ocurrir entre mafias o clanes, pero aún no por identificación con los valores de una comunidad. 

Respecto al supuesto, un niño en esta etapa podría razonar diciendo que está bien que el joven robe para salvar la vida de su madre porque él es pequeño y necesita a su madre para que le cuide. O por el contrario podría argumentar que si su madre es muy vieja y se va a morir pronto, igual no merece la pena arriesgarse a ir a la cárcel por salvarle la vida. Otra argumentación en esta etapa es que el empresario se merece que le roben, ya que se portó mal con el joven o que al fin y al cabo no necesita dinero porque es millonario. Otra respuesta más podría ser que el muchacho puede llevarse el medicamento y después devolver el favor al magnate.

Adolescentes hablando y caminando

NIVEL 2. CONVENCIONAL. (Desde los 10 años o más hasta la adolescencia)

Etapa 3. Buenas relaciones interpersonales. Aquí la persona entiende la moral como algo más que favores y tratos entre personas. Los individuos deben cumplir con las expectativas familiares o grupales para ser aceptados. Deber comportarse bien, mostrando empatía, amor, confianza, etc., por otros. En esta etapa lo que está bien o mal encaja dentro de unos valores morales compartidos por la comunidad o el grupo.

En respuesta al supuesto, en esta etapa un niño podría contestar que está bien que el joven intente robar por amor a su madre o que está mal la actitud del empresario por querer aprovecharse del muchacho y dejar que una persona muera, por lo que lo normal aquí es robarle.

Etapa 4. Mantenimiento del orden social. A diferencia de la anterior, que funciona mejor entre dos personas o con miembros de un grupo cercano sobre los que se conocen los sentimientos y necesidades, en esta etapa la persona se preocupa más por la sociedad como un todo. El interés aquí recae en obedecer las leyes, respetar a la autoridad y encauzar los propios actos en aras de mantener el orden social establecido. La sociedad, las personas, se entienden en esta etapa como obligadas a cumplir con una estructura legal.

En relación al supuesto, aquí la persona puede argumentar algo tal que, aunque el joven tiene buenos motivos, el robo es intolerable. El fin no justifica los medios y, por muy buenas que sean las razones, la ley no se debe quebrantar bajo ningún concepto.

La diferencia, entonces, con la etapa 1 (en la que el niño también argumenta que robar está mal, va contra la ley y se puede acabar en la cárcel) está en la concepción que en esta fase se tiene sobre la función que las leyes tienen para la sociedad.

Mujer estresada por un dilema moral

NIVEL 3. POST-CONVENCIONAL

Etapa 5. Contrato social. En esta etapa surge la duda de si las normas y leyes que rigen la sociedad que se pretende sostener en la etapa anterior son verdaderamente justas y acertadas. Por lo tanto, aquí la persona se plantea qué es lo que hace a una sociedad realmente buena. Con esta pregunta quizá llegue a la conclusión de que el funcionamiento de la sociedad (población, estado, país…) en la que vive no es el correcto, dificulta la calidad de vida de sus integrantes o no respeta los derechos y valores que una sociedad debería tener.

De acuerdo con la etapa anterior, la etapa 4 del desarrollo moral, una persona que vive en un régimen totalitario puede pensar que cumplir con las normas es lo que se debe hacer para que todo esté bien. Pero si se encuentra en esta etapa, esa misma persona llegará a la conclusión de que la suya no es una sociedad buena ni justa, por lo que cumplir ciertas normas tampoco se puede decir que esté del todo bien.

Pensemos por ejemplo en la esclavitud cuando era legal. O en la sociedad china o de Corea del Norte, en el adoctrinamiento a sus integrantes y, por tanto, en el pensamiento de muchos de ellos… Muchos chinos y norcoreanos piensan que cumplir las normas de su sociedad es lo que hay que hacer, que sus leyes están bien, que son por el bien de su comunidad. Otros no pensarán así, encontrándose en esta etapa de desarrollo moral, pero tampoco creo que lo puedan expresar libremente… En fin, esto es harina de otro costal…

Centrémonos en nuestro supuesto práctico. Una persona en esta etapa argumentará que, aunque no está de acuerdo con violar las leyes, las cuales se deben cambiar de forma democrática si no estamos de acuerdo con ellas, el derecho a la vida de la mujer está por encima de todo. Por lo tanto, en este caso el robo del joven queda justificado, ya que salvar la vida de su madre es la prioridad.

Etapa 6. Principios universales. El razonamiento moral propio de esta etapa es abstracto y se basa en principios morales universales independientes de las propias leyes.

En relación al supuesto con el que hemos estado trabajando, Kohlberg llegó a la conclusión de que los dilemas morales no eran útiles para distinguir el razonamiento moral de las etapas 5 y 6. Dichos dilemas tienen poca capacidad diagnóstica para distinguir la mayor concepción de los principios universales que tienen las personas en la etapa 6, respecto de quienes se encuentren en la etapa anterior.

Una cuestión que ayuda a diferenciar las etapas 5 y 6 es el tema de la desobediencia civil. Un sujeto que se encuentra en la etapa 5 sería más reticente a apoyar la desobediencia civil y solo aprobaría el cambio de leyes a través de los procesos democráticos. Sin embargo, los procesos democráticos no siempre son justos para todos. Una ley puede beneficiar a una mayoría, pero perjudicar a una minoría. ¿Es entonces justa? En la etapa 6 el individuo estaría de acuerdo en la lucha por los derechos de esa minoría, violando la ley y acudiendo a la desobediencia civil si fuera necesario.

“Martin Luther King, por ejemplo, sostuvo que las leyes sólo son válidas en la medida en que se basen en la justicia, y que el compromiso con la justicia lleva consigo la obligación de desobedecer las leyes injustas. King también reconoce, por supuesto, la necesidad general de las leyes y los procesos democráticos (etapas 4 y 5), y él estaba dispuesto a aceptar penas por sus actos. Sin embargo, en aras de defender el principio primordial de justicia él creía que la desobediencia civil era necesaria.”

Kohlberg, 198 1, p. 43

ETAPAS DEL DESARROLLO MORAL DE KOHLBERG EXPLICADAS A TRAVÉS DEL DILEMA MORAL DE LA VACUNA DEL COVID

Planteamiento de una persona en la etapa de desarrollo moral 4
Planteamiento de una persona en la etapa de desarrollo moral 5
Planteamiento de una persona en la etapa de desarrollo moral 6

https://psicologiaymente.com/desarrollo/teoria-desarrollo-moral-lawrence-kohlberg

https://lamenteesmaravillosa.com/la-teoria-del-desarrollo-moral-de-kohlberg/

Realmente interesante, ¿verdad? Y vosotros ¿en qué etapa del desarrollo moral creéis que os encontráis? ¿Qué habríais contestado al dilema propuesto? Si os ha gustado este artículo, no dudéis en mandarme vuestras respuestas. También podéis compartir y seguirme en redes sociales. ¡Muchas gracias por leerme!

Eva H. Hernanz

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Pensamiento crítico. Cómo fomentarlo en los niños/as

Según Robert Swartz, doctor en filosofía, graduado por la Universidad de Harvard, profesor emérito en la Universidad de Massachusetts, experto en pedagogía educativa y autor de numerosos libros y artículos sobre enseñanza, pensamiento crítico y creativo, el 90% de la población mundial no sabe pensar.

https://aprendemosjuntos.elpais.com/especial/ensenar-a-pensar-mejor-robert-swartz/
Entrevista a Robert Swartz

Según explica, la culpa es de la escuela del siglo XXI, ya que en la mayoría de los sistemas educativos del planeta prima el adoctrinamiento, la disciplina y la instrucción. Estas formas de enseñanza dejan a quienes aprenden un papel absolutamente pasivo en todos estos procesos, pues solo reciben información seleccionada que tienen que interiorizar, memorizar y retener. Es decir, no son partícipes en ningún momento en su proceso de enseñanza-aprendizaje.

El pensamiento crítico es la capacidad de utilizar la inteligencia y los conocimientos propios para dudar de una información, analizarla y evaluarla para llegar a una opinión razonable y justificada al respecto.

Fomentar el pensamiento crítico en los niños/as es la mejor manera de formar personas libres y con criterio propio. Poseer un pensamiento crítico significa:

🍁 Querer llegar a la comprensión profunda del objeto de estudio o tema en cuestión.

🍁 Ser capaz de enfocar un tema desde distintos ángulos o perspectivas.

🍁 Establecer unos valores razonados y fuertes que se aplicarán en la toma de decisiones.

🍁 Tomar decisiones racionales, autónomas y responsables sin dejarse llevar por prejuicios o por las opiniones de los demás.

"A los niños se les debe enseñar a pensar, no qué pensar. "
Margaret Mead.

¿Qué podemos hacer nosotros para potenciar el pensamiento crítico en nuestros hijos/as o alumnos/as?

🌱 Ofrecerles juegos y actividades que fomenten el pensamiento lógico: juegos de pistas, resolución de problemas, jeroglíficos, construcciones, puzzles, fábulas con moraleja, lecturas con preguntas cuya respuesta no está explícita, adivinanzas, etc.

🌱 Educarles en inteligencia emocional, para que aprendan a entender y gestionar sus emociones y comprendan las de los demás.

🌱 Fomentar su amor por el conocimiento y su curiosidad.

🌱 Transmitirles valores fundamentales.

🌱 Acostumbrarles a pasar algunos ratos solos con ellos mismos. Hoy día existe mucha obsesión por que el niño/a no se aburra, que esté continuamente estimulado, sin pararnos a pensar que el aburrimiento pone en marcha el pensamiento, la creatividad y la imaginación, esenciales para el pensamiento crítico.

🌱 Fomentar la reflexión antes de hablar o hacer algo. Instarles a meditar pausadamente sobre los pros, los contras y las posibles consecuencias.

🌱 Hacerles sentir amados, válidos y competentes. (En relación a la entrada del blog sobre Seguridad y Autoestima.)

🌱 Evitar la sobreprotección. (En relación a la entrada del blog sobre Seguridad y Autoestima.)

🌱 Dejarles que sean autónomos y que tomen pequeñas decisiones por sí mismos y que corrijan las mismas cuando se equivoquen. (En relación a la entrada del blog sobre Seguridad y Autoestima.)

🌱 Fomentar el hábito lector. La lectura les acercará a otros mundos y a otros puntos de vista desde los que aprender y reflexionar. (Relacionado con la entrada en mi blog sobre Iniciación temprana a la lectura.)

Educados para NO pensar. José Luis Sampredro (mayo, 2011)

“Vivimos en un mundo de frases pegadizas, tendencias populares, modas, simplificaciones excesivas y desinformación. Esto se advierte en los ámbitos de la política, los medios sociales y los intereses económicos establecidos que dominan muchos campos de la información (…) Hoy es más importante que nunca cuestionar las fuentes, analizar los argumentos, buscar pruebas sólidas de las afirmaciones e identificar los sesgos ideológicos que hay detrás de los supuestos…”

Conrad Hughes

https://psicologiaymente.com/inteligencia/pensamiento-critico

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Autoestima y seguridad en los niños/as. Elementos clave para un desarrollo sano

La SEGURIDAD y la AUTOESTIMA en los niños/as debe fomentarse en los primeros años de vida. Si los pequeños/as sienten que son capaces, que pueden realizar actividades de forma independiente y que pueden cumplir con ciertas responsabilidades aumentará la seguridad en sí mismos, reforzando su autoestima y ayudando a su maduración y a su adaptación social.

Niño feliz y sonriente en el parque
Bruno, feliz y sonriente, en el parque

Nosotros podemos hacer muchas cosas para ayudarles a fortalecer su autoestima y la seguridad en sí mismos. Algunas son:

🍂 Proponerles metas alcanzables, que sean capaces de cumplir. Si les marcamos objetivos demasiado difíciles, inasequibles o imposibles, nunca podrán cumplir exitosamente los propósitos y esto puede provocar en ellos frustración constante y sentimientos de incapacidad, torpeza e invalidez. Lo más perjudicial de fomentar este tipo de pensamientos negativos es que les pueden acompañar durante el resto de su vida, marcando su forma de enfrentarse , a los nuevos retos, a los estudios, a las relaciones y, en definitiva, a la vida.

🍂 Asignarles pequeñas tareas que puedan realizar. Aquí muchas veces tendremos que poner en práctica nuestra paciencia, ya que lógicamente ellos no harán las cosas tan rápido como nosotros, pero debemos aprender a darles su tiempo. Es posible que tampoco las hagan tan bien como nos gustaría, pero lo importante es lo que estamos trabajando, no que las cosas queden perfectas.

🍂 Valorar sus logros. Felicitarlos, elogiarlos y premiarlos (evitar premios materiales) cuando cumplen o consiguen pequeñas metas. El refuerzo positivo es muy importante. Lo más conveniente es utilizar palabras bonitas y amables. También podemos aplaudirles, abrazarles, besarles…

🍂 Lanzarles mensajes positivos y de confianza en sus capacidades. Un menor que percibe mensajes positivos sobre sí mismo será más fácil que logre todo lo que se propone. Mientras que si le taladramos la cabeza constantemente con frases del tipo «no puedes», «no sabes», «no eres capaz», aunque lo hagamos sin mala intención, claro está, acabará interiorizándolo y se creerá incapaz de muchas cosas (teoría de la profecía autocumplida o efecto Pigmalión). No subestimemos el poder de la mente.

🍂 No sobreprotegerles. Este punto está muy relacionado con el anterior. A veces pensamos que los protegemos por su bien, pero les estamos limitando. Debemos dejarles hacer sin ser negligentes.

 🍂 Escucharles. Fomentar la comunicación y demostrar interés por ellos, por sus sentimientos, por sus problemas o sus inquietudes es una forma muy efectiva de reforzar su seguridad y autoestima. Les hará sentir personas importantes, con valor propio dentro del núcleo familiar.

🍂 Pasar tiempo de calidad con ellos. Jugar con ellos, pasear, hablar, ver y leer cuentos, cocinar juntos, montar en bici, ir al parque… Sacar tiempo para hacer actividades juntos en las que nuestros hijos/as sean el centro de atención. Mantengamos una comunicación fluida y disponibilidad absoluta para ellos en esos momentos, sin móviles, televisión, conversaciones con adultos, ni nada que nos distraiga de la interacción con nuestros niños/as. Puede que el ritmo de vida que llevamos no nos permita muchos de estos instantes, pero es imprescindible rescatar alguno, al menos, cada semana.

🍂 Enseñarles a manejar la frustración. Sentir frustración a veces es positivo, pero debe estar equilibrada con la consecución de metas. Los menores deber aprender que no siempre las cosas salen como uno quiere. Debemos validar esta emoción y los sentimientos que conlleva, haciéndoles entender que es normal que se sientan así y que esto ocurre a veces. Es bueno dejarles que se tomen su tiempo, pero también ofrecerles alternativas para canalizarla.

🍂 Enseñarles a reconocer, comprender y expresar sus emociones. Es importante que aprendan que todas sus emociones son válidas y no pasa nada por sentirlas.

🍂 Enseñarles a tomar pequeñas decisiones y asumir los riesgos que conllevan. No se debe confundir con que sea el menor quien lo decida todo. Hay cosas que no son elegibles o negociables. Sentido común, siempre.

🍂 No compararles nunca con otras personas, con compañeros de clase, con sus hermanos… Lo que hacen puede parecernos bien o mal y se lo podemos hacer saber, pero nunca por comparación con otros, ya que esto puede dañar profundamente su autoestima.

🍂 No criticarles, ridiculizarles, insultarles o reírse de ellos. Puede que hayan hecho algo que no esté bien y podemos criticar su conducta, pero nunca al pequeño/a.

🍂 Demostrarles amor incondicional. Cada niño/a es único y nuestro hijo/a debe saber, notar y sentir que, aunque haya hecho algo incorrecto, nuestro amor por él/ella está y estará intacto. Nosotros sabemos que amamos a nuestro pequeño/a incondicionalmente pero a veces nuestras palabras y actos, si nos enfadamos, le pueden confundir. Hay que evitar esos mensajes confusos y sobre todo nunca jamás decir frases tales como «ya no te quiero», «me has decepcionado», «nunca debí tenerte», «eres lo peor»…

Niño en el parque
Leo en el parque

Si ponemos en práctica todas estas claves nos daremos cuenta de que un niño/a seguro y con una correcta autoestima no solo será respetuoso, sino que será capaz de razonar y resolver situaciones por sí mismo de forma independiente y adecuada. ¿Qué opináis? Déjame tu comentario, estaré encantada de leerlo.

https://lamenteesmaravillosa.com/profecias-autocumplidas/

https://www.guiainfantil.com/articulos/educacion/motivacion/5-estrategias-para-ayudar-al-nino-inseguro/

https://lamenteesmaravillosa.com/12-maneras-de-fomentar-el-autoestima-infantil/

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Eva H. Hernanz

Madrid

mamaevapsicopedagoga@gmail.com

Publicado en Educación, Maternidad y crianza, Psicología, Psicopedagogía

Cero pantallas para los bebés

Catherine L´Ecuyer en el
canal de youtube AprendemosJuntos de BBVA

La televisión, el teléfono móvil, la consola de videojuegos, el ordenador, el ipad, etc., pueden generar efectos muy negativos en el desarrollo neurológico, emocional e intelectual de los menores. Mientras les bombardean estímulos visuales y sonoros, los niños/as se alienan y dejan de ejercitar capacidades tan importantes, especialmente en edades tempranas, como son la creatividad, la imaginación, la relación interpersonal, la actividad física, la observación y análisis de fenómenos reales, entre otras. Una exposición prolongada en el tiempo a estos dispositivos puede causar el atrofiamiento de estas capacidades. Entre las consecuencias devastadoras que el uso de dispositivos electrónicos pueden generar en tu pequeño/a están: pasividad, dificultades en el desarrollo intelectual, el aprendizaje y las habilidades sociales, problemas del sueño (horarios irregulares, pesadillas y terrores nocturnos), riesgo de obesidad, adicción, problemas de nerviosismo y, en algunos casos, de hiperactividad, daños en la capacidad de atención, dificultades en la adquisición y el desarrollo del lenguaje, problemas de agresividad e impulsividad, etc.

Los contenidos y el ritmo deben ser adecuados a la edad

Como profesional de la educación siempre he estado radicalmente en contra de la exposición de los menores a la televisión, las consolas o los móviles. Como madre por supuesto también lo estoy. Antes de serlo juraba y aseguraba que NUNCA JAMÁS mis hijos verían nada a través de una pantallita hasta que no cumplieran al menos 4 años de edad. Pero la realidad, el día a día con dos niños de más de año y medio especialmente movidos y el vivir en mis propias carnes no poder hacer literalmente nada excepto vigilar que no se maten y consolar sus caídas o sus frustraciones por no poder, por ejemplo, tirar de un cable o trepar a la mesa, me ha hecho flexibilizar un pelín mi visión. Un poquito de Baby tv o de música infantil a través de youtube para poder ir al baño o para calmarles antes de comer mientras termino de cocinar, no todos los días, por supuesto, pero sí en algún momento de crisis, ahora no me parece «tan espantoso».

Escoge programas no violentos y con ritmo lento para los pequeños. Eestablece tiempos y horarios para la exposición a las pantallas de los mayores
Escoge programas no violentos y con ritmo lento para los pequeños. Eestablece tiempos y horarios para la exposición a las pantallas de los mayores.

Por supuesto está en mi mano como adulta responsable intentar no utilizar este recurso nunca y, si lo hago, controlar los tiempos de exposición y los contenidos. También depende de mí buscar alternativas y preparar contenidos u administrar y ofrecer diferentes materiales para mantener entretenidos a mis hijos.

Supervisa a tus hijos/as y fomenta el pensamiento crítico
Supervisa a tus hijos/as y fomenta el pensamiento crítico

Todos sabemos que ponerle delante una pantalla a tu hijo/a te deja libre para hacer cualquier quehacer diario: cocinar, limpiar, poner una lavadora… No te castigues ni te sientas mala madre/padre por hacerlo esporádicamente o un día que «ya no puedes más», pero es muy importante que tengas claro que no debes abusar de ello. NO DEBES DEJAR QUE LAS PANTALLAS EDUQUEN A TU HIJO/A.

Predica con el ejemplo: limita tus tiempos frente a las pantallas
Predica con el ejemplo: limita tus tiempos frente a las pantallas

Por otro lado, si acudo a casa de unos amigos con niños o a una fiesta infantil y tienen puestos los “cantajuegos” en la tele, yo personalmente no me voy a marchar por este hecho. Si me preguntan o sale el tema daré educadamente mi opinión, pero valoro más la interacción de mis hijos con otros niños/as que el daño que pueda hacerles en ese momento concreto la pantalla en cuestión, máxime cuando en estos casos no suelen prestarle demasiada atención, ya que resultan más llamativos los otros niños/as y la interrelación con ellos. Otra cosa es que tuvieran puesta una peli de acción… Lo mismo ocurre si delegamos en los abuelos el cuidado de nuestros hijos/as en alguna ocasión. Si en un momento de desesperación recurren a la tele o al móvil para tranquilizarlos, ya que no tienen por qué contar con tantos recursos como nosotros, los progenitores, pues tampoco creo que debamos echarles nada en cara. Al fin y al cabo no son ellos quienes deben educar a nuestros cachorros. Bastará con que les orientemos sobre qué cosas ponerles y cuáles no, pedirles que limiten el tiempo y que esto no se convierta en una rutina.

No utilizar pantallas en los momentos de las comidas
No utilizar pantallas durante las comidas
No debe haber pantallas en los dormitorios de los menores
No debe haber pantallas en los dormitorios de los menores

Vivimos en la era digital, a todos nos gusta hacer fotos y grabar vídeos de nuestros pequeños para el recuerdo. No ocurre nada por mostrarle a nuestros niños/as un día un vídeo en el que salen ellos mismos o sus primos que viven lejos, por ejemplo. Hay personas muy radicales con estos temas, pero la tecnología tiene cosas positivas. Desde el respeto a todas las posturas opino que los extremos, hacia un lado o hacia el otro, nunca fueron buenos. No ser más papistas que el papa y usar el sentido común son dos cosas que siempre aconsejaré.  

En resumen, por sintetizar todo lo expuesto:

¿Cuándo se deben utilizar pantallas con los menores de 2 años? Nunca o lo menos posible.

¿Desaconsejo su uso? Sí, aunque yo las utilizo esporádicamente.

¿Ocurre algo si alguna vez, de forma puntual y por un corto período de tiempo tu bebé es expuesto a las mismas? No, no pasa nada. Tampoco va a colapsar ni se va a poner enfermo. 

A continuación presento una tabla orientativa sobre la conveniencia de la exposición diaria a los diferentes tipos de pantallas por edades, basada en las recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría, por si os resulta de utilidad:

tabla de recomendación pediarica de horas de los niños ante pantallas.
0-2: NADA
Tabla de Recomendación de horas delante de pantallas de la Academia Americana de Pediatría.

Mamá Eva aparece en este vídeo de la campaña de Orange en la que se aborda la función de las madres y los padres en el uso responsable de las tecnologías.

Por un uso Orange de la tecnología

«La mejor preparación para el mundo online es el mundo real.»

Catherine L´ecuyer

Los niños no deben tener ningún acceso a las pantallas hasta el año y medio o los dos años de edad y pasar una hora como máximo frente a ellas entre los tres y los cuatro años, aunque menos tiempo es mejor, según nuevas recomendaciones emitidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Organización mundial de la salud
https://www.efe.com/efe/espana/portada/cero-pantallas-hasta-dos-anos-y-maximo-1-hora-para-ninos-de-entre-3-4/10010-3960074#:~:text=Los%20ni%C3%B1os%20no%20deben%20tener,de%20la%20Salud%20(OMS).

https://www.sabervivirtv.com/pediatria/las-pantallas-interfieren-en-la-salud-de-los-ninos_2497

https://www.healthychildren.org/Spanish/news/Paginas/aap-announces-new-recommendations-for-childrens-media-use.aspx

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