Publicado en Educación, Psicología, Psicopedagogía

Las ocho inteligencias según Howard Gardner

Como cuento en el artículo anterior, Inteligencias Múltiples. Adiós a la inteligencia única, Howard Gardner y su equipo estudiaron y describieron 8 formas de inteligencia que todas las personas poseemos y que presentamos en distintos estados de desarrollo unas de otras al nacer. Pero todas las inteligencias se pueden trabajar y, por tanto, dentro de un orden, mejorar.

En este artículo vamos a abordar estas ocho inteligencias: de qué se tratan, quiénes las poseen y cómo podemos estimularlas en niñas y niños.

INTELIGENCIA LINGÜÍSTICA

Capacidad de utilizar hábilmente el lenguaje en todas sus formas (oral, escrita, simbólica, gestual, corporal, facial, proxémica…) para entender, para expresar y para hacer comprender ideas o conceptos.

Inteligencia lingüística: capacidad de utilizar hábilmente el lenguaje en todas sus formas
Inteligencia lingüística: capacidad de utilizar hábilmente el lenguaje en todas sus formas

Todas (o la gran mayoría de) las personas nacemos con la capacidad para aprender el lenguaje. Sin embargo, no todas nos desenvolvemos igual de bien con nuestro idioma materno. Hay personas, por ejemplo, con una fluidez y un dominio de la oratoria o de la expresión escrita magistrales, mientras que otras, en contextos que así lo requieren, sienten una falta de control sobre las palabras, que parecen fallarles. Eso sí, como veremos con cualquier otra inteligencia, la lingüística se puede trabajar y potenciar.

Una persona con alta inteligencia lingüística será muy hábil haciéndose entender, transmitiendo conceptos y, a su vez, tendrá gran capacidad para entender lo que se le transmite.

¿Quiénes poseen o deberían poseer una elevada inteligencia lingüística? Entre otr@s: escritoras, poetas, profesores, divulgadoras, periodistas, psicólogos, abogadas, actores, oradoras, traductores, políticas…

La inteligencia lingüística implica fluidez verbal, dominio de la oratoria y de la expresión escrita
La inteligencia lingüística implica fluidez verbal, dominio de la oratoria y de la expresión escrita

¿Cómo potenciar esta inteligencia en niños y niñas? Leer mucho (y bien) y que nos cuenten lo que han leído, escribir cuentos, historias, un diario…, alentarles a expresarse de distintas formas y con diversas personas en diferentes contextos, leer poesía, hacer juegos verbales (empezar una palabra con la última sílaba de la anterior, adivinanzas…), conversar frecuentemente con ellas y ellos, ir al teatro, escuchar música (parece ser que el entrenamiento musical en preescolares potencia la inteligencia lingüística), etc.

INTELIGENCIA LÓGICO-MATEMÁTICA

Capacidad de usar de forma efectiva los números, razonar lógicamente y de resolver problemas matemáticos.

Inteligencia lógico-matemática: capacidad de razonar lógicamente y resolver problemas
Inteligencia lógico-matemática: capacidad de razonar lógicamente y resolver problemas

Tradicionalmente se vino considerando que esta última facultad (la de resolver problemas matemáticos) era la máxima expresión de inteligencia. Es decir, se creía que una persona que puntuaba alto en esta habilidad era inteligente. Asimismo, se consideraba que la lógico-matemática, junto a la lingüística en menor medida, eran las únicas dimensiones de la inteligencia.  

La inteligencia lógico-matemática nos faculta para reconocer, predecir y analizar las relaciones entre las cosas y nos permite pensar de forma coherente y razonar de manera adecuada.

¿Quiénes tienen o deberían tener una elevada inteligencia lógico-matemática? Entre otr@s: matemáticos, físicas, informáticos, ingenieras, científicos, ajedrecistas, economistas, filósofas, contables, auditoras…

La lógico-matemática se consideró hasta hace relativamente poco casi la única forma de inteligencia
La lógico-matemática se consideró, hasta hace relativamente poco, casi la única forma de inteligencia

¿Cómo potenciar esta inteligencia en niñas y niños? Hacer juegos de bloques, construcciones, puzles y rompecabezas, juegos de secuenciaciones, explicar y hacer relatar actividades cotidianas, juegos de comparación, medida y clasificación, hacerse preguntas y plantear hipótesis, explicar y reflexionar sobre las cosas, hacer ejercicios que supongan un esfuerzo mental, potenciar el aprendizaje por descubrimiento, hacer cálculos mentales, desarrollar la curiosidad…

INTELIGENCIA ESPACIAL

Capacidad de entender las relaciones de los objetos en el espacio y resolver problemas espaciales.

Inteligencia espacial: capacidad de entender las relaciones de los objetos en el espacio y resolver problemas espaciales
Inteligencia espacial: capacidad de entender las relaciones de los objetos en el espacio y resolver problemas espaciales

Las personas con inteligencia espacial son capaces de pensar en tres dimensiones y comprender la forma de las figuras o del espacio sin importar la perspectiva desde la que las perciben. Estas personas son capaces de percibir la realidad apreciando los tamaños y las relaciones espaciales entre los objetos, reproducir mentalmente objetos, representar gráficamente cosas, ubicarse y comprender los mapas con mayor facilidad, predecir y visualizar las consecuencias de las variaciones de los objetos por posibles cambios, detectar patrones o similitudes entre diferentes objetos, reconocer un mismo objeto en distintas posiciones, situaciones o lugares, etc.

¿Quiénes poseen o deberían poseer una elevada inteligencia espacial? Entre otr@s: arquitectas, diseñadores, pintoras, fotógrafos, creadoras de videojuegos, topógrafos, cartógrafas, ajedrecistas, dibujantes, mecánicos, escultoras, taxistas, cirujanas, modistos, sastras, gruistas, conductoras de autobús, pilotos, controladoras aéreas…

Las personas con inteligencia espacial son capaces de pensar en tres dimensiones y comprender la forma de las figuras o del espacio sin importar la perspectiva desde la que las perciben. (Imagen de la serie Gambito de Dama, cuya protagonista visualiza partidas de ajedrez enteras en el espacio)
Las personas con inteligencia espacial son capaces de pensar en tres dimensiones y comprender la forma de las figuras o del espacio sin importar la perspectiva desde la que las perciben. (Imagen de la serie Gambito de Dama, cuya protagonista puede visualizar partidas de ajedrez imaginariamente)

¿Cómo potenciar esta inteligencia en niños y niñas? Hacer juegos de bloques, construcciones, puzles y rompecabezas, jugar al ajedrez, jugar con drones, jugar al tres en raya o juegos similares tipo tetris, dibujar intentando reproducir objetos, animales, paisajes o personas, tejer, tricotar, hacer tangrams o jugar con un cubo Rubik, practicar juegos o deportes de equipo que requieran movimiento y estrategia espacial, etc.

INTELIGENCIA MUSICAL

Capacidad percibir, discriminar, transformar y expresar las formas musicales, además de mostrar sensibilidad para captar fácilmente cualidades como el ritmo, el tono o el timbre.

Inteligencia musical: capacidad de percibir, discriminar, transformar y expresar las formas musicales
Inteligencia musical: capacidad de percibir, discriminar, transformar y expresar las formas musicales

Es una de las primeras inteligencias en desarrollarse tras el nacimiento del ser humano. Quienes poseen una importante inteligencia musical muy probablemente son capaces de apreciar los sonidos del entorno, percibir y expresar formas musicales, tocar instrumentos, leer música, medirla, interpretarla, componerla…, silbar, tararear y cantar bien, independientemente de que posean mejor o peor voz, aprender canciones y ritmos rápidamente, expresar emociones a través de la música, reconocer diferentes instrumentos, las notas que producen y saber si están desafinados, etc.

¿Quiénes tienen o deberían tener una elevada inteligencia musical? Entre otr@s: músicas, instrumentistas, profesores de música o canto, compositoras, directores de orquesta, luthiers, cantantes líricas, críticos musicales…

La musical una de las primeras inteligencias en desarrollarse tras el nacimiento del ser humano
La musical una de las primeras inteligencias en desarrollarse tras el nacimiento del ser humano

¿Cómo potenciar esta inteligencia en niñas y niños? Prestar atención a los sonidos cotidianos, escuchar mucha música de todo tipo, cantarles y que canten o inventen canciones y rimas, jugar a encontrar palabras en las canciones, acudir a conciertos y recitales, aprender a tocar un instrumento, tomar clases de baile, cantar en un coro, aprender idiomas empezando por la fonética, aprender códigos y símbolos cifrados, hacer juegos de  identificar ritmos y patrones, conocer músicas e instrumentos de otras culturas, expresar ideas mediante distintos ritmos y melodías, imitar patrones sonoros con distintos ritmos y melodías y con dificultad creciente, etc.

INTELIGENCIA CORPORAL Y CINESTÉSICA

Capacidad de manejar herramientas diestramente, tener dominio sobre el propio cuerpo y ser capaz de expresar emociones con él. Está estrechamente relacionada con la motricidad fina y la motricidad gruesa, especialmente trabajadas durante los primeros años de vida en la educación infantil.

Inteligencia corporal: capacidad de manejar herramientas diestramente, tener dominio sobre el propio cuerpo y ser capaz de expresar emociones con el
Inteligencia corporal: capacidad de manejar herramientas diestramente, tener dominio sobre el propio cuerpo y ser capaz de expresar emociones con él

La inteligencia corporal posibilita la coordinación de la mente con el resto del cuerpo, favoreciendo el adecuado procesamiento de la información, expresándolo a través del cuerpo y permitiendo un control fluido y preciso del mismo. La inteligencia corporal no es solamente cuestión de capacidad física, sino que también requiere de capacidad para controlar y administrar convenientemente la fuerza o la velocidad y poseer altas capacidades en equilibrio, flexibilidad, coordinación, precisión…

Este tipo de inteligencia facilita también la automatización y el rápido aprendizaje de ciertas habilidades físicas.

¿Quiénes poseen o deberían poseer una elevada inteligencia cinestésica? Entre otr@s: deportistas, atletas, gimnastas, coreógrafas, bailarines, cirujanas, artesanos, mecánicas, creadores de joyas, escultoras, mimos, actrices, pilotos, protésicas dentales…

La inteligencia corporal posibilita la coordinación de la mente con el resto del cuerpo, permitiendo un control fluido y preciso del mismo
La inteligencia corporal posibilita la coordinación de la mente con el resto del cuerpo, permitiendo un control fluido y preciso del mismo

¿Cómo potenciar esta inteligencia en niños y niñas?

Para la motricidad gruesa: dejando que se muevan libre y espontáneamente por ciertos espacios (parque, campo, aula de psicomotricidad…) sin coartar sus movimientos, permitiendo e incentivando que volteen, repten, gateen, caminen, suban, bajen, salten, bailen, escalen, den vueltas, hagan volteretas o piruetas…, enseñando y haciendo que sigan bailes y coreografías, jugando a juegos de patio clásicos como el escondite inglés, el pañuelo, etc., enseñándoles a montar en bici, dando paseos y haciendo pequeñas rutas y excursiones por el campo o la montaña, animándoles a que practiquen diferentes deportes…

Para la motricidad fina: rasgar papeles, hacer bolitas con distintos papeles, pegar gomets, pintar con diferentes soportes (ceras de colores, pintura de dedos, témperas con pincel…), puntear con punzón, cortar con tijeras, hacer puzles encajables, moldear arcilla o plastilina, hacer juegos de cosido, ensartar, enroscar y desenroscar, vestir muñecos, disfrazarse, realizar construcciones (de piezas grandes a más pequeñas), tejer, tricotar, realizar juegos que requieran precisión, montar maquetas, hacer manualidades…

INTELIGENCIA INTRAPERSONAL

Capacidad de entender, reflexionar y controlar los propios pensamientos, sentimientos y formas de actuar. Las personas con una importante inteligencia intrapersonal son capaces de acceder a niveles tales de introspección que les permiten entender por qué son como son, piensan como piensan y actúan como actúan. En otras palabras, la inteligencia intrapersonal posibilita que nos conozcamos interior y mentalmente, utilizándolo a nuestro favor.

Inteligencia intrapersonal: capacidad de entender, reflexionar y controlar los propios pensamientos, sentimientos y actuaciones
Inteligencia intrapersonal: capacidad de entender, reflexionar y controlar los propios pensamientos, sentimientos y actuaciones

Las principales cualidades de las personas con la inteligencia intrapersonal bien desarrollada son: autocontrol, autoestima ajustada, consciencia real de las propias virtudes y limitaciones, capacidad de introspección, inclinación a la meditación y facultad de centrarse en el presente.

La inteligencia intrapersonal, junto con la inteligencia interpersonal, está muy relacionada con la inteligencia emocional.

Tanto identificar y evitar los propios sesgos de pensamiento como utilizar la ecpatía son señal de una adecuada inteligencia intrapersonal.  No debemos confundir la ecpatía (proceso mediante el cual nos distanciamos conscientemente de un suceso o persona para evitar el agotamiento emocional y poder así ayudarla o resolver mejor el problema) con la indiferencia o la falta de empatía.

¿Quiénes tienen o deberían tener una elevada inteligencia intrapersonal? Entre otr@s: psicólogas, pedagogos, psicopedagogas, trabajadores sociales, criminólogas, terapeutas, consejeros, filósofas, teólogos, antropólogas, líderes espirituales, poetas…

la inteligencia intrapersonal posibilita que nos conozcamos interior y mentalmente
la inteligencia intrapersonal posibilita que nos conozcamos interior y mentalmente

¿Cómo potenciar esta inteligencia en niñas y niños? Practicar cualquier técnica de meditación tradicional o mindfulness para niñ@s, conocer y reflexionar acerca de las propias emociones y sentimientos y las formas de reaccionar ante ellos, analizar las emociones de los demás en los cuentos, series o películas, escribir un diario personal, confeccionar listas de metas o desafíos, gustos y personalidad, realizar actividades que favorezcan la autocrítica, la autoevaluación y el análisis de los errores, hacer juegos de roles…

INTELIGENCIA INTERPERSONAL

Capacidad para comprender los estados mentales y anímicos de las personas, sus intenciones y circunstancias, más allá de sus palabras, y poder actuar en consecuencia.

Inteligencia interpersonal: capacidad para comprender los estados mentales y anímicos de las personas y actuar en consecuencia
Inteligencia interpersonal: capacidad para comprender los estados mentales y anímicos de las personas y actuar en consecuencia

Esta inteligencia permite captar y sobre todo interpretar (a veces inconscientemente) elementos, mensajes o señales, más allá de las palabras y de lo que captan los sentidos. Para las personas que puntúan bajo en inteligencia interpersonal estas señales pasan inadvertidas, por ser en muchas ocasiones muy sutiles: gestos, expresiones faciales, miradas, tono, modulación de la voz, intenciones, movimientos… Y en general toda la amalgama de componentes del lenguaje no verbal.

Al igual que la inteligencia intrapersonal está relacionada con la ecpatía, la inteligencia interpersonal está estrechamente vinculada con la empatía. Y ambas, como dijimos, conforman la inteligencia emocional. Por tanto, también tienen un papel fundamental en la resolución de conflictos, el trabajo en equipo, la dinamización de grupos, las formas de comunicación asertivas… Si quieres saber más sobre estos dos conceptos, puedes leer el artículo Empatía y ecpatía, los dos pesos de la misma balanza.

¿Quiénes poseen o deberían poseer una elevada inteligencia interpersonal? Entre otr@s: profesores, pedagogas, psicólogos, psicopedagogas, terapeutas, trabajadoras sociales, mediadores interculturales, abogadas, oradores públicos, comunicadoras, divulgadores, directoras, comerciales, antropólogos, sociólogas, enfermeros, policías, líderes de cualquier gremio…

La inteligencia interpersonal está estrechamente vinculada con la empatía
La inteligencia interpersonal está estrechamente vinculada con la empatía

¿Cómo potenciar esta inteligencia en niños y niñas? Fomentar conversaciones y debates en los que se preste atención a los otros puntos de vista e intentando no juzgar, practicar la escucha activa, llevar a cabo grupos de trabajo o de investigación, intentar resolver distintos supuestos contemplando varias soluciones o alternativas, leer, viajar, conocer otras culturas (aunque sea a través de libros o documentales), conocer y observar las propias emociones y las de los demás, hacer juegos de imitación, realizar juegos grupales o actividades sociales, practicar la amabilidad y la simpatía con los demás, hacer teatro…

INTELIGENCIA NATURALISTA

Capacidad de detectar, diferenciar y categorizar los elementos del entorno y relacionarse con éste de la forma más provechosa posible.

Inteligencia naturalista: capacidad de detectar, diferenciar y categorizar los elementos del entorno
Inteligencia naturalista: capacidad de detectar, diferenciar y categorizar los elementos del entorno

La naturalista es la octava inteligencia propuesta por Gardner, añadida a su teoría de las inteligencias múltiples doce años después de publicar su primer libro sobre el tema, Estructuras de la mente: la teoría de las inteligencias múltiples, en 1983.

Quienes poseen una buena inteligencia naturalista son capaces de identificar las diferencias entre especies (animales, vegetales, minerales…), grupos de personas, objetos del entorno urbano (deportivas, móviles, televisores, coches…), objetos del entorno natural (piedras, ríos, accidentes geográficos, fósiles…), fenómenos naturales o meteorológicos y las relaciones entre éstos.

Las personas con altas capacidades naturalistas sienten empatía por otros seres vivos
Las personas con altas capacidades naturalistas sienten empatía por otros seres vivos

Las personas con altas capacidades naturalistas suelen presentar varias de estas características: les place el contacto con la naturaleza, se preocupan por el medio ambiente y la ecología, les gusta entender cómo funcionan las cosas, son buenos identificando y clasificando especies, les gusta reconocer, clasificar y categorizar diferentes objetos o cosas, disfrutan observando los comportamientos de animales, personas o procesos naturales, sienten interés por la exploración, sienten empatía por otros seres vivos, tienen una gran memoria para recordar detalles de los elementos del entorno, se adaptan fácilmente a distintos hábitats…

¿Quiénes tienen o deberían tener una elevada inteligencia naturalista? Entre otr@s: agrónomos, biólogas, químicos, médicas, enfermeros, botánicas, geólogos, veterinarias, geógrafos, astrólogas, jardineros, ecologistas, apicultoras, ganaderos, agricultoras, hortelanos, meteorólogas, paisajistas, zoólogos, paleontólogas, botánicos, agentes forestales, etólogas, antropólogos, coleccionistas…

Quienes poseen una buena inteligencia naturalista son capaces de identificar las diferencias entre especies, grupos de personas, objetos, fenómenos naturales o meteorológicos y las relaciones entre éstos
Quienes poseen una buena inteligencia naturalista son capaces de identificar las diferencias entre especies, grupos de personas, objetos, fenómenos naturales o meteorológicos y las relaciones entre éstos

¿Cómo potenciar esta inteligencia en niñas y niños? Estar en frecuente contacto con la naturaleza, pasear por el bosque, hacer acampadas, realizar excursiones a la montaña o la playa, observar el entono y la vida animal, hacer visitas a granjas, reservas de animales, acuarios, jardines botánicos o museos de historia natural, plantar semillas y observar el crecimiento de las plantas, crear y cuidar un huerto, recolectar frutos, confeccionar un herbario, recoger y clasificar minerales, cuidar de una mascota, regar y cuidar las plantas, aprender a utilizar un microscopio, observar las estrellas, crear un diario de campo con anotaciones, fotos y dibujos, hacer colecciones…

¿Qué opinas? ¿Qué inteligencias consideras que tienen más desarrolladas tus hijas o hijos? ¿Y cuáles son las tuyas?

https://www.psicologia-online.com/inteligencia-naturalista-que-es-caracteristicas-ejemplos-y-actividades-4723.html

https://www.iberdrola.com/talento/inteligencia-naturalista

https://psicologiaymente.com/inteligencia/teoria-inteligencias-multiples-gardner

https://www.fundaciocreativacio.org/es/blog/el-blog-creativador/las-profesiones-asociadas-a-cada-inteligencia/#:~:text=Los%20perfiles%20profesionales%20caracter%C3%ADsticos%20de,directores%20de%20orquesta%2C%20entre%20otros

Si quieres proponerme algún tema, puedes enviarme un mensaje. Y si quieres acceder a más contenidos similares, puedes seguirme en mis redes sociales. ¡Hasta pronto!

Eva H. Hernanz

Madrid

mamaevapsicopedagoga@gmail.com

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Inteligencias múltiples. Adiós a la inteligencia única

Puede que alguna vez te hayas topado con una persona que es un “cerebrito”, increíble en matemáticas, portento jugando al ajedrez, muy buena en filosofía, dibujo técnico y artístico, pero sin embargo a ti te da la sensación de que es “poco espabilada”. Pues bien, es posible que ambas cosas sean ciertas. Es decir, el hecho de que sea muy buena en algunos campos o que disponga de mucha inteligencia lógico-matemática y espacial no implica que posea o tenga muy desarrolladas otras inteligencias y puede ser un zote en inteligencia emocional. Por eso puedes notarle importantes carencias a la hora de relacionarse correctamente con otros individuos. De ahí que te parezca “rarita” o “bobalicona”, con perdón de la expresión. Es posible que emocionalmente lo sea, sin ánimo de ofender. Podemos considerar esta explicación gracias a la teoría de las inteligencias múltiples.

Los avances de la ciencia de las últimas décadas muestran que hay vida inteligente más allá de unos números.

Kristin Suleng

Hasta hace bien poco, la inteligencia lógico-matemática, que es la capacidad de razonar lógicamente y resolver problemas matemáticos, propia, entre otros, de ingenieros o científicos, se consideró como la única inteligencia. Pero según la teoría de las inteligencias múltiples, el cociente intelectual, que mide la inteligencia lingüística y la lógico-matemática, otorgándole además mayor peso a esta última, ya no sirve como única herramienta para evaluar la inteligencia. La creatividad, la inteligencia emocional, el autoconocimiento, la capacidad de adaptación, etc., son símbolos de inteligencia que no se pueden medir a la manera clásica. Quien los posee es muy probable que sea más inteligente en términos absolutos que quien disponga sólo de inteligencia matemática. Parafraseando a la periodista Kristin Suleng, “los avances de la ciencia de las últimas décadas muestran que hay vida inteligente más allá de unos números”.

La teoría de las inteligencias múltiples surge de la mano de Howard Gardner a partir de 1979 como contrapunto a la teoría clásica de inteligencia, la cual ha sido medida históricamente atendiendo únicamente a dos dimensiones: la lógico-matemática y la lingüística. Gardner y sus colegas de la universidad de Harvard rechazan que exista una sola manera de ser inteligente y la posibilidad de medir la inteligencia. Gardner estudia y propone ocho tipos diferentes de inteligencia, cada una de las cuales está relacionada con una serie de habilidades y capacidades distintas. Estas inteligencias son:

  • Lingüística
  • Lógico-matemática
  • Espacial
  • Musical
  • Corporal y cinestésica
  • Intrapersonal
  • Interpersonal
  • Naturalista
Gardner y sus colegas de la universidad de Harvard rechazan que exista una sola manera de ser inteligente y la posibilidad de medir la inteligencia
Gardner y sus colegas de la universidad de Harvard rechazan que exista una sola manera de ser inteligente y la posibilidad de medir la inteligencia

Cada persona posee, según este autor, unas inteligencias u otras, en mayor o menor grado y con unas habilidades y destrezas más o menos desarrolladas, de tal manera que cada ser es único y no existen dos personas con dos perfiles de inteligencia absolutamente iguales. La inteligencia, pues, según esta teoría, es una forma de conocer, entender y relacionarse con el mundo que cada persona particular posee y que es diferente a todas las demás.

Esta concepción revolucionó la forma de entender el aprendizaje humano y la praxis educativa en los centros escolares. Si cada persona posee una inteligencia única y diferente a las demás, obviamente se deben tener en cuenta las capacidades individuales y la diversidad a la hora de enseñar.

A día de hoy, aunque esta teoría tiene sus detractores, cuyo principal argumento en contra es que impide medir la inteligencia global de un individuo, la Teoría de las Inteligencias Múltiples es uno de los fundamentos teóricos cada vez más utilizados en los proyectos educativos de escuelas infantiles y colegios.

Según la teoría de las Inteligencias Múltiples, el intelecto es una forma de conocer, entender y relacionarse con el mundo que cada persona particular posee y que es diferente a todas las demás
Según la teoría de las Inteligencias Múltiples, el intelecto es una forma de conocer, entender y relacionarse con el mundo que cada persona particular posee y que es diferente a todas las demás

Según la Teoría de las Inteligencias Múltiples, el intelecto está estrechamente asociado con la creatividad. Podríamos definir la creatividad como la facultad para crear cosas nuevas y útiles que suelen suponer soluciones originales. No en vano hay quienes opinan que la creatividad es la inteligencia divirtiéndose. Sea como sea, la creatividad es imprescindible para sacar el mayor provecho de los conocimientos, ¿no creéis?

La inteligencia emocional, que es la capacidad para percibir, entender y expresar las emociones propias y ajenas correctamente y actuar en consecuencia, está fuertemente vinculada a las inteligencias intra e interpersonal. La inteligencia interpersonal, a su vez, se relaciona directamente con la empatía y la inteligencia intrapersonal tiene mucho que ver con la ecpatía. Para saber más sobre estos dos conceptos, puedes leer mi artículo Empatía y ecpatía, los dos pesos de la misma balanza.

La inteligencia emocional afortunadamente ha ido ganando peso con los años. Hoy día las personas expertas la consideran una capacidad prácticamente imprescindible para enfrentarse adecuadamente a un mundo cada vez más individualizado, competitivo y en el que los rasgos propios del narcisismo y la psicopatía se camuflan virtuosamente e incluso se ensalzan. La inteligencia emocional junto con la educación son las mejores herramienta para luchar contra esta lacra.

La creatividad, la inteligencia emocional, el autoconocimiento, la capacidad de adaptación, etc., son símbolos de inteligencia que no se pueden medir a la manera clásica
La creatividad, la inteligencia emocional, el autoconocimiento, la capacidad de adaptación, etc., son símbolos de inteligencia que no se pueden medir a la manera clásica

El autoconocimiento es también un valor en alza en nuestros días y supone tomar consciencia de las propias competencias y limitaciones. Hace referencia directa a la inteligencia intrapersonal, la más desconocida quizás de las ocho por ser la más difícil de medir. El autoconocimiento es un factor fundamental para la inteligencia emocional y va muy ligado a la inteligencia interpersonal.

Por último, la capacidad de adaptación es la habilidad para reaccionar y acomodarse rápida y eficazmente a los cambios o las diferentes circunstancias. Einstein llegó a afirmar, cosa que después repetiría Stephen Hawking: “la única noción válida de inteligencia es aquella en la que está presente la capacidad de adaptación al medio ambiente”.

En el siguiente artículo, que llevará por título Las ocho inteligencias según Howard Gardner, os contaré detenidamente en qué consiste cada inteligencia, cómo podemos potenciarlas en nuestras niñas y niños y qué profesiones están ligadas o deberían puntuar alto en cada una de ellas. Espero que os resulte de interés.

https://psicologiaymente.com/inteligencia/teoria-inteligencias-multiples-gardner

https://elpais.com/elpais/2015/09/30/buenavida/1443601806_544864.html

https://www.psicologia-online.com/teoria-de-la-creatividad-2607.html

http://www.investigacion-psicopedagogica.org/revista/articulos/7/espannol/Art_7_101.pdf

https://www.efdeportes.com/efd211/el-concepto-de-inteligencia.htm

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Eva H. Hernanz

Madrid

mamaevapsicopedagoga@gmail.com

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El club de las malas madres

Esta reflexión la escribí hace unos meses inspirada en la lectura del artículo Apegos feroces de Alicia Díaz, que os invito a leer también y que trata, entre otras muchas cosas, de si existe eso que llaman instinto maternal, si el amor materno nace o se hace y qué papel juega la maternidad en nuestra época.

En primer lugar, yo no considero que el amor maternal sea un mito, bajo mi criterio es una realidad como una casa. Si bien es cierto que, debido a los mandatos que esta sociedad mercantilista nos impone, las mujeres estamos sometidas a tanta presión antes y durante el embarazo que luego no es de extrañar que desarrollemos depresiones post parto y otras sintomatologías de mayor o menor envergadura que, por ejemplo, generan cierto rechazo por tu bebé, ya que no sientes por esa criatura eso que te dijeron que debías sentir. O que te producen sensación de estar desbordada, ser una inútil o ser mala madre. Obviamente estas “dolencias” están, además, influenciadas por otros procesos personales y hormonales que entran en juego tras el parto, período al cual tampoco se le dedica la atención y cuidados que requiere. En mi opinión, éstos deberían ser mayores que durante el embarazo. Si quieres leer más al respecto, puedes pinchar en mi artículo Acerca del puerperio. Una maravillosa pesadilla.

Pero ciertamente el amor hacia cualquier ser se construye, independientemente de los lazos de sangre. De hecho, el constructo familia, que hemos santificado, no es garante desgraciadamente de más ni de mejores apegos y quereres… Pero esto es para otro capítulo… O para una enciclopedia. Asimismo yo no quería tanto a mis hijos cuando nacieron como les quiero a día de hoy. Los primeros meses me ocurría que cada día sentía que les quería un poquito más y tenía la sensación de que me iba a explotar el corazón de tanto amor, porque el amor es un proceso vivo, de ahí su magia. Claro que esta es mi experiencia y cada una tendrá la suya, que puede no parecerse en nada.

Al sistema capitalista le interesa que nos etiquetemos, por un lado para que consumamos más (a más etiquetas, mayor consumo) y, por otro, para que nos dividamos entre nosotras y creemos una rivalidades que no deberían existir porque no tienen sentido…

…los seres humanos somos capaces de hacer cosas maravillosas, independientemente de que seamos o no madres. Pero ser madre es una de esas cosas maravillosas que se pueden hacer…

Por otro lado, lo cuento en un primer artículo que escribí justo a propósito de todo esto, Educar con sentido común, creo que hay una puñetera fiebre de la etiqueta muy loca hoy en día. Tenemos que ponernos banderitas porque si no, somos una doña nadie. Y éste es un tema que me quema mucho. Ahora están de moda unos usos y mañana serán otros. Al sistema capitalista le interesa que nos etiquetemos, por un lado para que consumamos más (a más etiquetas, mayor consumo) y, por otro, para que nos dividamos entre nosotras y creemos una rivalidades que no deberían existir porque no tienen sentido: las buenas madres y las madres mediocres. Las de la liga de la leche materna y las que no tienen liga. Las que paren con dolor y las flojas. Las respetuosas y las que no lo son, bla, bla, bla. Si fuésemos más listas que todo eso, más respetuosas con las demás y sus circunstancias, más solidarias y sororas… Quizá estaríamos más cerca de conseguir doblegar a un patriarcado que siempre nos saca dos cabezas de ventaja.

En tercer lugar, los seres humanos somos capaces de hacer cosas maravillosas, independientemente de que seamos o no madres. Pero ser madre es una de esas cosas maravillosas que se pueden hacer. Sin embargo, como lo hacemos nosotras y nosotras podemos con todo, pues venga mierda a la mochila, que podemos cargarla… La feroz y despiadada sociedad que toleramos no está pensada para facilitar, y mucho menos honrar, dicho proceso, más bien todo lo contrario. Pienso en el terrible trance de arrancar de los brazos a un o una bebé de 3 ó 4 meses de los brazos de su mamá, con la promesa de que estará bien, que ella lo pasará peor que la criatura… Y lo único que siento es asco. Por supuesto, como siempre, con todos mis respetos para las profesionales de las escuelas infantiles que trabajan, en términos generales, con gran profesionalidad y vocación. Por no hablar de los vientres de alquiler y el nauseabundo mercadeo que existe con ellos en ciertos países del este…

Sin niñas y niños no hay futuro, eso es así de simple. Y también sin infantes nuestra maravillosa socialdemocracia se desmorona. Pero el capitalismo sólo nos concede lo justo para que saquemos adelante a unas criaturas que cada vez parecen más seres creados en la novela “Un mundo feliz” que lo que son realmente, seres humanos… Bien es cierto que los que manejan los hilos en algunos países europeos como Dinamarca o Noruega, sí parecen estar más interesados en la conciliación y la calidad de vida de sus principales agentes económicos y los vástagos de éstos.

Sin niñas y niños no hay futuro
Sin niñas y niños no hay futuro

Se espera de nosotras que seamos perfectas en todo: mujeres (seres femeninos) perfectas, madres perfectas, parejas perfectas, trabajadoras perfectas… Y simplemente eso es imposible. Porque además los parámetros de esa perfección son -oh, sorpresa- los que el capitalismo, amparado por el patriarcado, dicta y que muchas mujeres hacen suyos, preparando el dedo acusador para señalar a las herejes. “Que si Fulanita no hace colecho. Qué mala madre.” “Que si Menganita hace colecho y anda todo el día con el niño colgado a la teta y, claro, tiene al marido abandonado, pobrecillo. Qué horrible esposa, normal que la engañe.” “Que si Citanita pone por delante la crianza de sus hijas a cualquier otra cosa y no pretende trabajar hasta que las nenas tengan al menos dos años. Qué egoísta y poco profesional.” “Que si Zutanita ha tenido que empezar a trabajar tras la baja de maternidad, porque resulta que en su casa tienen la fea costumbre de pagar las facturas, y le es imposible organizarse para dar pecho o sacarse leche, así que su bebé ya no toma leche materna. Mala madre…” Y así podría seguir y poner cientos de ejemplos… Que digo yo, qué costaría ponerse un puntito en la boca, contar hasta veinte y reflexionar sobre qué puñetas sabemos nosotras de la vida de las demás para juzgar tan alegremente las decisiones ajenas y todo lo que puede haber detrás… Amén de creernos a pies juntillas que la moda en crianza de hoy es la única vía y la mejor.

Se espera de nosotras que seamos perfectas en todo
Se espera de nosotras que seamos perfectas en todo

Educación, información y formación y, a partir de ahí, ya que cada cual elija lo que mejor le funcione, pero sin juzgar a la de al lado. Porque sin estas tres cosas podemos muy guapamente, por ejemplo, caer en la cultura de la crianza positiva mal entendida, en la que una madre que pone normas, regaña o dice “no” es poco menos que un demonio. Pero, claro, qué voy a saber yo de educación ni crianza si sólo soy una mala madre

¿Y vosotras, qué opináis? Me encantaría conocer vuestras opiniones al respecto.

Recordad que podéis seguirme en redes. ¡Saludos!

Eva H. Hernanz

Madrid

mamaevapsicopedagoga@gmail.com

Publicado en Educación, Maternidad y crianza, Psicopedagogía

Educar con sentido común

Actualmente estamos asistiendo a la fiebre de la etiqueta o lo que yo llamo “etiquetitis”.

El ser humano siempre ha sentido la necesidad de clasificar, agrupar y ordenar las cosas y las ideas, con el fin de explicar y hacer entender el mundo a los demás e incluso a uno mismo. Es una necesidad primitiva y de subsistencia (animales salvajes vs animales inofensivos, alimentos tóxicos vs alimentos nutritivos, etc.) Por otro lado, este recurso acarrea como consecuencia la creación de fronteras irreales, nos hace ver el mundo de forma fragmentada, con agrupaciones de ideas, objetos y cosas separadas artificialmente. Por tanto las etiquetas a veces nos pueden ayudar a comprender lo que nos rodea, pero otras muchas pueden limitar nuestra perspectiva.

Actualmente estamos asistiendo a la fiebre de la etiqueta o lo que yo llamo “etiquetitis”. Todos, a modo borreguil, tenemos que pertenecer a grupos o tendencias, ser de este equipo o de aquel, llevar por bandera una etiqueta o la contraria, ostentar un cartelito o el otro. Sin pararnos a pensar que esto es solo una estrategia del márketing, al que le interesa segmentarnos para crear grupos de consumo. A mayor número de grupos diferentes, más consumo. Yo soy de esto, de eso y de aquello; pues tengo que comprar, consumir y gastar de esto, de eso y de aquello. Si a esto le añadimos una necesidad tan humana como animal, la de pertenencia, ya tenemos la excusa perfecta para dividir, agrupar y contraponer a la población. Ya que de alguna manera todos sentimos la necesidad de pertenecer, de ser aceptados, así que nos sentimos arropados y validados “perteneciendo a”. Pero que a mí me guste el color azul no significa que odie a quien le guste el rosa. De hecho, a mí me gustan el azul y el rosa. Y los puedo combinar, mezclar o lucir cosas de los dos colores a la vez. Pues bien, esto que parece una tontería, en educación y en muchos ámbitos de la vida no es en absoluto tan fácil.

Las personas somos mucho más que una o varias etiquetas. Somos lo que hacemos, cómo lo hacemos, los porqués de lo que hacemos, pero también lo que no hacemos y por qué no lo hacemos. Detrás de cada decisión hay unas circunstancias y motivos particulares.

Hoy día hay que tener etiqueta o si tienes varias, mejor. Quien se muestra sin etiquetas parece que está vacío, que no tienen mensaje que transmitir, que no interesa. Hoy hay que ser fit, light, bio, sin, healthy, detox … Y en cuestión de educación y crianza ocurre algo similar; si no luces etiquetas estás anticuado. Horror. Ahora está de moda ponerse los cartelitos de “liga de la leche materna”, “colecho”, “baby led weaning”, “babywearing”, “crianza positiva”, “crianza con apego”, “crianza consciente”. Yo no sé vosotros, pero yo me mareo con tanto nombrecito. Quien no los lleva puestos es como si automáticamente estuviera en contra o, mucho más peligroso, como si en materia educativa no fuera plenamente sabedor de lo que hace y por qué. Obviamente, huelga decir que no es así. Las personas somos mucho más que una o varias etiquetas. Somos lo que hacemos, cómo lo hacemos, los porqués de lo que hacemos, pero también lo que no hacemos y por qué no lo hacemos. Detrás de cada decisión hay unas circunstancias y motivos particulares.

Creo que debería estar de más decir esto, pero desgraciadamente no sobra recordar que, por ejemplo, hay muchas madres a favor de la leche materna y sus beneficios para el bebé que, sin embargo, por múltiples razones, no han podido dar a sus hijos/as el pecho o no tanto como idealmente les hubiera gustado. Y no por ello hay que demonizarlas, hacerlas sentir peores madres o madres incompletas, ni excluirlas de una patada del grupito “pro lactancia materna”. Y este no es un ejemplo baladí, hay mamás realmente traumatizadas por esta psicosis de encasillar y encasillarse.

La crianza natural y la crianza respetuosa no son la misma corriente, aunque a veces se confunden
La crianza natural y la crianza respetuosa no son la misma corriente, aunque a veces se confunden

El problema reside, a mi parecer, en las modas y la necesidad de adherirse a ellas.

No pretendo dictaminar qué debe hacer cada uno con sus hijos/as, no es la finalidad de este artículo (ni de mi blog). Seguramente, salvo extrañas excepciones, cada madre y padre hace lo que puede, lo que sabe y lo que considera que es mejor. Cada familia puede hacer lo que le parezca oportuno, aquello en lo que crea y con lo que se sienta cómoda. Eso sí, siempre que se respeten los derechos, las necesidades, la integridad y la seguridad del niño/a, así como los derechos y las necesidades básicas de los demás miembros de la familia y de la gente con la que se va a relacionar. Dentro de esto, el abanico es tan amplio como respetable. Teniendo en cuenta lo anteriormente dicho, mientras uno crea en lo que hace, esté bien informado (y formado si es necesario) de cómo y por qué, y lo lleve a la práctica desde el respeto a todas las partes, cada uno puede hacer de su capa un sayo. Que cada uno que le dé de comer a su hijo/a lo que quiera, cuándo y como quiera. Que cada uno duerma cómo y con quien quiera. Y que cada uno gestione los conflictos con sus hijos/as como le venga en gana.

El problema reside, a mi parecer, en las modas y la necesidad de adherirse a ellas. Y el aprovechamiento que algunos hacen de esta necesidad de los otros. Ahora me explicaré mejor y desarrollaré al respecto lo más concisamente que pueda. Hablo específicamente de las llamadas crianza con apego/natural y crianza positiva/respetuosa. Estas formas de crianza están absolutamente en boga ahora mismo. Si no te adhieres a ellas, si no llevas la etiqueta por bandera estás muy perdido, eres un antiguo, un cavernícola de la educación. Pues bien, de entrada, y esta es mi opinión, con estos titulitos partimos de la premisa de que otra forma de hacer es negativa, sin apego o sin respeto, lo cual a mí me resulta ofensivo. Pero dejando el tema del nombre de lado, que esto es solo una opinión, por supuesto que no estoy en contra de estas dos corrientes. Cuanto más leo sobre ellas y más me informo, más me doy cuenta de lo lógico de sus planteamientos, de sus líneas de pensamiento y de muchos de sus preceptos. Pero, ojo, no creo que sea necesario cumplirlos todos, todo el tiempo, en todas las ocasiones y circunstancias. Sin entrar a desarrollarlas, porque existe múltiple bibliografía al respecto y tampoco es la finalidad del presente post, vamos a describirlas brevemente. De entrada, explicar que no son lo mismo, ya que mucha gente las confunde.

La crianza con apego o natural (attachment parenting) pretende crear, desde la naturalidad y las conductas instintivas, un vínculo emocional sólido entre el bebé y sus cuidadores, normalmente la madre y el padre. Se basa en las siguientes claves: método canguro o piel con piel, lactancia materna, babywearing o, lo que es lo mismo, porteo o llevar al bebé en brazos, colecho, no dejar llorar al bebé y la no escolarización hasta al menos los 3 años, entre otras.

La crianza positiva o respetuosa es una forma de educación que se preocupa por entender y respetar al menor y sus necesidades, fomentando habilidades como la empatía, la autonomía y la comunicación. Se sustenta en estas claves: amor y cariño hacia el niño/a, autorregular las propias emociones para que el menor aprenda también a hacerlo, ponerse a la altura del niño/a, comunicación y diálogo constantes, fomentar que el pequeño/a haga las cosas por sí mismo, decirles que no de forma positiva (sin utilizar la palabra no), entre otras.

En relación a la crianza con apego he de decir que, si bien sus indicaciones pueden estar muy bien y ser muy certeras para algunas familias, quizá no lo sean tanto para otras. Como dije más arriba, hay madres que, por múltiples motivos que no voy a enumerar, no pueden o deciden no dar el pecho a su bebé. Hay familias que no consideran el colecho como una de sus prácticas, familias que, por variadas razones, no quieren o no pueden coger al niño cada vez que llora… Hay centenares de ejemplos, estos son solo algunos. En estos casos, y en muchos otros, el bienestar, la salud física y mental, el descanso, etc., de todas las partes implicadas es fundamental. Si los padres están bien, los niños/as estarán bien. Si los padres se sienten presionados a hacer algo en lo que no confían, con lo que no se sienten cómodos o simplemente que no se sienten capaces o no pueden hacer, al final su malestar repercutirá directamente en su relación con sus hijos/as. Ya sea por sentimientos de culpa, por cansancio físico o mental, por frustración o por cualquier otro sentimiento negativo, la mala relación entre progenitor-menor resulta mucho más dañina que el realizar o no estas prácticas. Existen otras maneras de establecer un fuerte vínculo con el menor que resultan igualmente válidas. Darles muchas muestras de cariño (besarles, abrazarles, acariciarles), hablarles mucho y hacerlo con dulzura y amabilidad, cantarles, cogerles en brazos, bailar o jugar con ellos, hacerles cosquillas, darles masajes, son algunas de ellas. Por último añadir que, por la propia naturaleza de los principios en los que se basa, esta corriente tiene su limitación en el tiempo, pues a partir de cierta edad deja de ser aplicable.

La clave está en la mala interpretación que sus padres hacen de la crianza positiva. Madres y padres que no ponen límites, imprescindibles para el adecuado desarrollo y la adaptación del menor al mundo que le rodea. Madres y padres que confunden firmeza con autoritarismo y por tanto acaban siendo absolutamente laxos. Madres y padres que no saben establecer normas básicas, que son imprescindibles para aportar seguridad a los niños/as. Madres y padres que creen que la palabra “no” está maldita.

Hay madres y padres que confunden firmeza con autoritarismo
Hay madres y padres que confunden firmeza con autoritarismo

Parte de la culpa de todo esto la tienen las modas y la creencia que tienen algunos de que por el hecho de ser padres ya se sabe intrínsecamente de educación. La otra gran parte de la culpa la tiene la falta de redes de apoyo actual a madres y padres.

Respecto a la crianza positiva, cómo estar en contra de autorregular las propias emociones, de intentar ver las cosas desde el punto de vista de mis hijos, de validar sus emociones, de buscar soluciones conjuntas a los conflictos, de fomentar su autonomía… Qué madre/padre no querría estos pilares para la educación de sus hijo/as. Pero al estar de moda tiene montones de seguidores (como todas las modas) que no entienden correctamente las enseñanzas de esta corriente y, por lo tanto, no las aplican bien. Así nos encontramos con niños/as que no saben comportarse en lugares públicos, que son maleducados, impertinentes e incluso desafiantes con los desconocidos que les llaman la atención o con las figuras de autoridad. Con niños/as, en definitiva, inadaptados sociales, consentidos y tiranos. Y esto no es precisamente lo que persigue la crianza respetuosa. Yo me he encontrado a lo largo de mi trayectoria profesional con muchísimos niños/as así. Me los sigo encontrando, cada día más. La clave está en la mala interpretación que sus padres hacen de la crianza positiva. Madres y padres que no ponen límites, imprescindibles para el adecuado desarrollo y la adaptación del menor al mundo que le rodea. Madres y padres que confunden firmeza con autoritarismo (importantísimo este punto) y por tanto acaban siendo absolutamente laxos (podéis leer más a este respecto en el artículo del blog sobre Estilos educativos parentales). Madres y padres que no saben establecer normas básicas, que son imprescindibles para aportar seguridad a los niños/as. Madres y padres que creen que la palabra “no” está maldita. Y no, señores, la palabra “no”, del latín non, adverbio de negación, es una de las 93.111 palabras que contiene, según su última revisión en 2019, el diccionario de la Real Academia Española de la lengua. Utilicémosla. En ocasiones es necesaria. Los niños/as deben conocer de su existencia pues forma parte de nuestro idioma. De hecho es muy importante. En el mundo existen las prohibiciones, la civilización está llena de señales o cartelitos de “no pasar”, “no hablar”, “no tocar” que debemos respetar. ¿O deberíamos poner “qué les parece si mejor van por otro lado”? De verdad que en ocasiones se llega a unos niveles de absurdez preocupantes…

Muchas de las enseñanzas de la crianza con apego parten de lo natural, de lo instintivo, de lo que abuelas de antaño nos dirían que hiciésemos e hicieron ellas mismas. Por el contrario, la crianza positiva viene a remendar o corregir todos los errores de crianza que cometieron nuestros padres y abuelos.

Parte de la culpa de todo esto la tienen las modas y la creencia que tienen algunos de que por el hecho de ser padres ya se sabe intrínsecamente de educación. La otra gran parte de la culpa la tiene la falta de redes de apoyo actual a madres y padres. Antes, y antes de antes, eran las madres y las abuelas, las nodrizas y las amas de cría las que enseñaban a las primerizas cómo criar a su hijo/a. Hoy en día las madres y padres, en gran medida, se encuentran solos ante el peligro. Y muchos de ellos no saben de antemano nada de bebés, de educación ni de crianza. Por lo que, o bien hacen lo que suponen que es correcto, o lo que recuerdan que hicieron con ellos, o se ponen a leer y se encuentran con lo que “se lleva” o lo que se supone que hay que hacer hoy en día para ser un padre “in”. Muchas de las enseñanzas de la crianza con apego, oh casualidad, parten de lo natural, de lo instintivo, de lo que abuelas de antaño nos dirían que hiciésemos e hicieron ellas mismas. Por el contrario, la crianza positiva viene a remendar o corregir todos los errores de crianza que cometieron nuestros padres y abuelos.

Pero entonces, ¿qué pasa si estos padres modernos sin red de apoyo y con escasos conocimientos sobre niños/as y educación realizan un cursito intensivo de fin de semana sobre crianza respetuosa, previo pago de 500 euros? Pues podría ocurrir que piensen, ¡porque así se lo hacen creer!, que como “expertos” que son ya pueden formar a otros padres y ganarse un sueldito a su costa. Mucho cuidado con esto. Nunca voy a criticar a unos padres que desean formarse y mejorar la forma de educar a sus hijos/as. Todo lo contrario, me parece excelente. Tampoco desprecio la formación ni la trayectoria de los creadores de esta fórmula, que sé que es muy buena, ni los contenidos impartidos. Lo que no comparto es que por una atractiva suma de dinero por cabeza y unas escuetas horas de curso hagamos creer a los asistentes que son los wonderwoman y wonderman de la educación. Además, seamos lógicos, no es lo mismo que reciba este curso un papá maestro que, por ejemplo, una mamá ingeniera de minas, llamémosla Pepa, sin formación previa en temas educativos.

Yo por si acaso recomendaría adscribirse a la crianza con sentido común.

Pero, ojito, hay algo mucho más preocupante que el que Pepa se crea pedagoga tras asistir a un curso de crianza positiva, y es que se lo crea después de leerse un libro, ojear un artículo y ver un tutorial en youtube sobre el tema. Suele pasar además que en estos casos uno busca información que viene a confirmar lo que uno quiere creer, no se suele leer bibliografía sobre corrientes opuestas, por ejemplo. Pues bien, puede ocurrir, y vaya si ocurre, que con lo que Pepa ha querido entender sobre lo que ha leído, lo que ponga en práctica no ayude precisamente a la capacitación de su hijo Pepito, sino más bien, como he explicado más arriba, a consentirlo hasta límites preocupantes, todo en nombre de la crianza positiva. Por supuesto que hay familias que lo hacen bien, muy bien o de lujo, pero no es sobre ellas que estoy hablando, sino de una amplia mayoría que no se desenvuelve así. Yo por si acaso recomendaría adscribirse a la crianza con sentido común. Me parece mucho más segura, completa y bebe de todas las corrientes, pues todas tienen enseñanzas útiles y valiosas.

¿Y vosotros? ¿Le ponéis alguna etiqueta a vuestra forma de crianza?

https://mipediatraonline.com/crianza-respetuosa-no-crianza-natural/

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Eva H. Hernanz

Madrid

mamaevapsicopedagoga@gmail.com

Publicado en Educación, Psicología, Psicopedagogía

Pensamiento crítico. Cómo fomentarlo en la infancia

Según Robert Swartz, doctor en filosofía, graduado por la Universidad de Harvard, profesor emérito en la Universidad de Massachusetts, experto en pedagogía educativa y autor de numerosos libros y artículos sobre enseñanza, pensamiento crítico y creativo, el 90% de la población mundial no sabe pensar.

https://aprendemosjuntos.elpais.com/especial/ensenar-a-pensar-mejor-robert-swartz/
Entrevista a Robert Swartz

Según explica, la culpa es de la escuela del siglo XXI, ya que en la mayoría de los sistemas educativos del planeta prima el adoctrinamiento, la disciplina y la instrucción. Estas formas de enseñanza dejan a quienes aprenden un papel absolutamente pasivo en todos estos procesos, pues solo reciben información seleccionada que tienen que interiorizar, memorizar y retener. Es decir, no son partícipes en ningún momento en su proceso de enseñanza-aprendizaje.

El pensamiento crítico es la capacidad de utilizar la inteligencia y los conocimientos propios para dudar de una información, analizarla y evaluarla para llegar a una opinión razonable y justificada al respecto.

Fomentar el pensamiento crítico en los niños/as es la mejor manera de formar personas libres y con criterio propio. Poseer un pensamiento crítico significa:

🍁 Querer llegar a la comprensión profunda del objeto de estudio o tema en cuestión.

🍁 Ser capaz de enfocar un tema desde distintos ángulos o perspectivas.

🍁 Establecer unos valores razonados y fuertes que se aplicarán en la toma de decisiones.

🍁 Tomar decisiones racionales, autónomas y responsables sin dejarse llevar por prejuicios o por las opiniones de los demás.

"A los niños se les debe enseñar a pensar, no qué pensar. "
Margaret Mead.

¿Qué podemos hacer nosotros para potenciar el pensamiento crítico en nuestros hijos/as o alumnos/as?

🌱 Ofrecerles juegos y actividades que fomenten el pensamiento lógico: juegos de pistas, resolución de problemas, jeroglíficos, construcciones, puzzles, fábulas con moraleja, lecturas con preguntas cuya respuesta no está explícita, adivinanzas, etc.

🌱 Educarles en inteligencia emocional, para que aprendan a entender y gestionar sus emociones y comprendan las de los demás.

🌱 Fomentar su amor por el conocimiento y su curiosidad.

🌱 Transmitirles valores fundamentales.

🌱 Acostumbrarles a pasar algunos ratos solos con ellos mismos. Hoy día existe mucha obsesión por que el niño/a no se aburra, que esté continuamente estimulado, sin pararnos a pensar que el aburrimiento pone en marcha el pensamiento, la creatividad y la imaginación, esenciales para el pensamiento crítico.

🌱 Fomentar la reflexión antes de hablar o hacer algo. Instarles a meditar pausadamente sobre los pros, los contras y las posibles consecuencias.

🌱 Hacerles sentir amados, válidos y competentes. (En relación a la entrada del blog sobre Seguridad y Autoestima.)

🌱 Evitar la sobreprotección. (En relación a la entrada del blog sobre Seguridad y Autoestima.)

🌱 Dejarles que sean autónomos y que tomen pequeñas decisiones por sí mismos y que corrijan las mismas cuando se equivoquen. (En relación a la entrada del blog sobre Seguridad y Autoestima.)

🌱 Fomentar el hábito lector. La lectura les acercará a otros mundos y a otros puntos de vista desde los que aprender y reflexionar. (Relacionado con la entrada en mi blog sobre Iniciación temprana a la lectura.)

Educados para NO pensar. José Luis Sampredro (mayo, 2011)

“Vivimos en un mundo de frases pegadizas, tendencias populares, modas, simplificaciones excesivas y desinformación. Esto se advierte en los ámbitos de la política, los medios sociales y los intereses económicos establecidos que dominan muchos campos de la información (…) Hoy es más importante que nunca cuestionar las fuentes, analizar los argumentos, buscar pruebas sólidas de las afirmaciones e identificar los sesgos ideológicos que hay detrás de los supuestos…”

Conrad Hughes

https://psicologiaymente.com/inteligencia/pensamiento-critico

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