Publicado en Educación, Maternidad y crianza, Psicología, Psicopedagogía

Empatía, un arma muy poderosa

Sabemos que la empatía (ver Empatía y ecpatía, los dos pesos de una misma balanza), la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona, de sintonizar con ella y comprender cómo se siente, es una cualidad positiva que es importantísimo fomentar en nuestras niñas y niños.

Pero, exactamente, ¿por qué es tan importante la empatía?

  1. Porque propicia un adecuado autoconocimiento y desarrollo personal.
  2. Porque es clave para establecer y mantener vínculos sanos con los demás.
  3. Porque potencia el carisma, las habilidades sociales y la inteligencia emocional.
  4. Porque mejora la comunicación.
  5. Porque ayuda a desarrollar una adecuada autoestima. (Puedes leer Autoestima y seguridad en la infancia. Elementos clave para un desarrollo sano.)
  6. Porque favorece la resiliencia, que es la capacidad para superar circunstancias adversas o perturbadoras.
  7. Porque ayuda a convertirse en personas confiables y que generan seguridad.
  8. Porque contribuye a la amabilidad, la tolerancia y la solidaridad.
  9. Porque es fundamental para prevenir el acoso escolar.
  10. En definitiva, porque conforma mejores personas.

Digamos que la mayoría de nosotras, de forma natural, poseemos empatía en mayor o menor medida, aunque ésta se puede (y debe) potenciar. Sin embargo, hay personas con niveles ínfimos de empatía e incluso ausencia de ésta. Los mayores exponentes de falta de empatía son el narcisismo estructural o la psicopatía. Los narcisistas estructurales y los psicópatas poseen rasgos característicos de los bullies o acosadores escolares, siendo el principal de estos rasgos la falta de empatía.

Una criatura empática no sólo NO será una acosadora o abusona, sino que tiene muchas más probabilidades de actuar en favor o defensa de la víctima de acoso escolar (bullying).

La empatía por quienes están en problemas es uno de los elementos de la moral universal.

William Damon
La empatía es clave para un adecuado desarrollo personal y social de la persona
La empatía es clave para un adecuado desarrollo personal y social de la persona

Básicamente, a más empatía, menos violencia (sea ésta del tipo que sea). Contra más empatía, mayor respeto, tolerancia y solidaridad con las demás personas.

A día de hoy resulta clave que esta cualidad positiva del ser humano, que poseemos muchas personas en mayor o menor medida, se siga fomentando. En el mundo individualista, competitivo y orientado sólo y exclusivamente hacia los resultados en el que vivimos, cada vez se incentiva menos la empatía. Y no es baladí que se premien valores propios del narcisismo. Cada día escuchamos más y más casos de abuso, maltrato, acoso escolar, violencias… Está claro que, como sociedad, algo estamos haciendo mal.

Por otro lado, quizá para contrarrestar los efectos de lo anterior, cada vez más centros educativos y profesionales intentan promover y desarrollar la empatía en niñas, niños y jóvenes, para prevenir y concienciar sobre esta lacra. La educación es primordial en la lucha contra cualquier tipo de violencia. Pero es evidente que no se está haciendo lo suficiente. Cada vez más jóvenes, esos en los que ponemos nuestras esperanzas de futuro, tienen una idea arcaica e intolerable de lo que debe ser una relación de pareja, en la que el machismo impregna sus pensamientos y discursos. ¿Por qué está ocurriendo esto? Es una buena cuestión para abordar en otro artículo. Por ahora nos ocuparemos de la promoción de un arma poderosa contra este mal: la empatía.

Cómo fomentar la empatía

Los niños y niñas empáticas serán adultas empáticas. Como madres y padres debemos favorecer la empatía en nuestros peques. Pero, ¿cómo podemos hacerlo?:

  • Predicando con el ejemplo. No me cansaré de repetirlo. Somos los que hacemos, no lo que decimos. Los niños aprenden mucho más de lo que hacemos que de lo que decimos. Si nuestras peques nos observan, por ejemplo, siendo habitualmente respetuosas con las personas o compasivas con alguien desfavorecido, con un animal herido, con alguien que está siendo humillado… Lo integrarán y repetirán esas conductas.
  • Expresando nuestros sentimientos de forma comprensible y asertiva.
  • Mostrándonos vulnerables algunas veces.
  • Pidiendo perdón cuando nos equivocamos con otras personas y con nuestros propios hijos e hijas.
  • Favoreciendo que se responsabilicen de sus acciones, tanto buenas como malas.
  • Conversando mucho con ellas, explicándoles cómo se siente alguien ante tal o cual situación, preguntándoles cómo se sentirían ellas y practicando la escucha activa…
  • Ayudándoles a identificar y regular sus emociones (rabia, miedo, alegría, enfado…) y mostrándoles nuestro apoyo ante las mismas sin juzgarles.
  • Interesándonos por sus sentimientos, validándolos y consolándoles cuando estén tristes.
  • Practicando la solidaridad en sus múltiples formas.
  • Leyendo cuentos, asistiendo a exposiciones, espectáculos y visionando películas o documentales que nos ayuden a trabajar diferentes valores.
  • Etc.

Favorecen la empatía: el respeto, la compasión, el esfuerzo, la tolerancia, las habilidades sociales y la escucha activa, la asertividad, los valores éticos y morales, la lealtad, la paciencia, la aceptación y la tolerancia a la frustración, el trabajo en equipo y las actitudes colaborativas.

Somos criaturas sociales. Nuestra supervivencia depende de entender las acciones, intenciones y emociones de los demás. Las neuronas espejo nos permiten entender la mente de los demás, no sólo a través de un razonamiento conceptual sino mediante la simulación directa. Sintiendo, no pensando.

Giacomo Rizzolatti
La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona, sintonizar con ella y comprender cómo siente
La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona, sintonizar con ella y comprender cómo siente

Por otro lado, hay ciertas actitudes que debemos vigilar y no fomentar en la infancia, o no hacerlo en exceso, pues pueden llevar a las criaturas al lado opuesto de la empatía. Además, esas actitudes negativas, acompañadas de otras peculiaridades, pueden conllevar efectos desastrosos para su futuro. Por ejemplo:

  • La competitividad sana puede ser divertida y fomentar el esfuerzo y el afán de superación individual, pero si traspasa unos límites deja de ser positiva.
  • Cierta individualidad es necesaria para ayudar a desarrollar la autonomía, pero llevada al extremo nos convierte en personas antisociales, apáticas, insolidarias y, por tanto, nada empáticas.
  • ¿Quién no ha mentido alguna vez? En ocasiones incluso una mentira nos ha sacado de un apuro. Pero usar la mentira con frecuencia o pasarse la vida haciéndolo es otro tema.
  • Se suele apreciar a las y los jefes que desprenden cierta autoridad (aunque personalmente opino que hay mejores formas de ejercer la jefatura). Pero si esas muestras de autoridad son excesivas y se presentan incluso de manera agresiva, nos resulta muy desagradable.

Nos alejan de la empatía: el egoísmo, el individualismo, el odio, la falta de autocontrol, la envidia, la agresividad, la venganza, la arrogancia, la mentira, la inmediatez, la competitividad y la impaciencia.

Una criatura empática tiene muchas más probabilidades de actuar en defensa de la víctima de bullying
Una criatura empática tiene muchas más probabilidades de actuar en defensa de la víctima de bullying

Después de todo lo anteriormente expuesto, queda patente que la empatía resulta tan valiosa como primordial para un adecuado desarrollo personal y social. Está en nuestras manos ayudar a nuestros hijos e hijas a convertirse en mejores personas. Os dejo una frase de la psicóloga Tere Rosales Serje, que recoge muy bien la importancia de la empatía:

La empatía es la piedra angular del amor que sostiene lo que sentimos y nos permite sentir lo que el otro siente y compartirnos desde el corazón en un solo latir. El Amor es un arte, ya que es movido por la energía creativa al servicio de la comprensión, compasión y la reconciliación, nos abre a espacios de sensibilidad, bondad, entrega y nos impulsa a cuidar, contener, apoyar, nutrir, acompañar… Todas estas funciones parentales y relacionales que nos conectan para crecer y fluir sanamente.

Tere Rosales Serje

https://psicologiaymente.com/psicologia/empatia

https://lamenteesmaravillosa.com/el-arte-de-comprender-emociones-la-empatia/

https://lamenteesmaravillosa.com/el-maravilloso-cerebro-emocional-de-las-personas-con-alta-sensibilidad-pas/

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Eva H. Hernanz

Madrid

mamaevapsicopedagoga@gmail.com

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Inteligencias múltiples. Adiós a la inteligencia única

Puede que alguna vez te hayas topado con una persona que es un “cerebrito”, increíble en matemáticas, portento jugando al ajedrez, muy buena en filosofía, dibujo técnico y artístico, pero sin embargo a ti te da la sensación de que es “poco espabilada”. Pues bien, es posible que ambas cosas sean ciertas. Es decir, el hecho de que sea muy buena en algunos campos o que disponga de mucha inteligencia lógico-matemática y espacial no implica que posea o tenga muy desarrolladas otras inteligencias y puede ser un zote en inteligencia emocional. Por eso puedes notarle importantes carencias a la hora de relacionarse correctamente con otros individuos. De ahí que te parezca “rarita” o “bobalicona”, con perdón de la expresión. Es posible que emocionalmente lo sea, sin ánimo de ofender. Podemos considerar esta explicación gracias a la teoría de las inteligencias múltiples.

Los avances de la ciencia de las últimas décadas muestran que hay vida inteligente más allá de unos números.

Kristin Suleng

Hasta hace bien poco, la inteligencia lógico-matemática, que es la capacidad de razonar lógicamente y resolver problemas matemáticos, propia, entre otros, de ingenieros o científicos, se consideró como la única inteligencia. Pero según la teoría de las inteligencias múltiples, el cociente intelectual, que mide la inteligencia lingüística y la lógico-matemática, otorgándole además mayor peso a esta última, ya no sirve como única herramienta para evaluar la inteligencia. La creatividad, la inteligencia emocional, el autoconocimiento, la capacidad de adaptación, etc., son símbolos de inteligencia que no se pueden medir a la manera clásica. Quien los posee es muy probable que sea más inteligente en términos absolutos que quien disponga sólo de inteligencia matemática. Parafraseando a la periodista Kristin Suleng, “los avances de la ciencia de las últimas décadas muestran que hay vida inteligente más allá de unos números”.

La teoría de las inteligencias múltiples surge de la mano de Howard Gardner a partir de 1979 como contrapunto a la teoría clásica de inteligencia, la cual ha sido medida históricamente atendiendo únicamente a dos dimensiones: la lógico-matemática y la lingüística. Gardner y sus colegas de la universidad de Harvard rechazan que exista una sola manera de ser inteligente y la posibilidad de medir la inteligencia. Gardner estudia y propone ocho tipos diferentes de inteligencia, cada una de las cuales está relacionada con una serie de habilidades y capacidades distintas. Estas inteligencias son:

  • Lingüística
  • Lógico-matemática
  • Espacial
  • Musical
  • Corporal y cinestésica
  • Intrapersonal
  • Interpersonal
  • Naturalista
Gardner y sus colegas de la universidad de Harvard rechazan que exista una sola manera de ser inteligente y la posibilidad de medir la inteligencia
Gardner y sus colegas de la universidad de Harvard rechazan que exista una sola manera de ser inteligente y la posibilidad de medir la inteligencia

Cada persona posee, según este autor, unas inteligencias u otras, en mayor o menor grado y con unas habilidades y destrezas más o menos desarrolladas, de tal manera que cada ser es único y no existen dos personas con dos perfiles de inteligencia absolutamente iguales. La inteligencia, pues, según esta teoría, es una forma de conocer, entender y relacionarse con el mundo que cada persona particular posee y que es diferente a todas las demás.

Esta concepción revolucionó la forma de entender el aprendizaje humano y la praxis educativa en los centros escolares. Si cada persona posee una inteligencia única y diferente a las demás, obviamente se deben tener en cuenta las capacidades individuales y la diversidad a la hora de enseñar.

A día de hoy, aunque esta teoría tiene sus detractores, cuyo principal argumento en contra es que impide medir la inteligencia global de un individuo, la Teoría de las Inteligencias Múltiples es uno de los fundamentos teóricos cada vez más utilizados en los proyectos educativos de escuelas infantiles y colegios.

Según la teoría de las Inteligencias Múltiples, el intelecto es una forma de conocer, entender y relacionarse con el mundo que cada persona particular posee y que es diferente a todas las demás
Según la teoría de las Inteligencias Múltiples, el intelecto es una forma de conocer, entender y relacionarse con el mundo que cada persona particular posee y que es diferente a todas las demás

Según la Teoría de las Inteligencias Múltiples, el intelecto está estrechamente asociado con la creatividad. Podríamos definir la creatividad como la facultad para crear cosas nuevas y útiles que suelen suponer soluciones originales. No en vano hay quienes opinan que la creatividad es la inteligencia divirtiéndose. Sea como sea, la creatividad es imprescindible para sacar el mayor provecho de los conocimientos, ¿no creéis?

La inteligencia emocional, que es la capacidad para percibir, entender y expresar las emociones propias y ajenas correctamente y actuar en consecuencia, está fuertemente vinculada a las inteligencias intra e interpersonal. La inteligencia interpersonal, a su vez, se relaciona directamente con la empatía y la inteligencia intrapersonal tiene mucho que ver con la ecpatía. Para saber más sobre estos dos conceptos, puedes leer mi artículo Empatía y ecpatía, los dos pesos de la misma balanza.

La inteligencia emocional afortunadamente ha ido ganando peso con los años. Hoy día las personas expertas la consideran una capacidad prácticamente imprescindible para enfrentarse adecuadamente a un mundo cada vez más individualizado, competitivo y en el que los rasgos propios del narcisismo y la psicopatía se camuflan virtuosamente e incluso se ensalzan. La inteligencia emocional junto con la educación son las mejores herramienta para luchar contra esta lacra.

La creatividad, la inteligencia emocional, el autoconocimiento, la capacidad de adaptación, etc., son símbolos de inteligencia que no se pueden medir a la manera clásica
La creatividad, la inteligencia emocional, el autoconocimiento, la capacidad de adaptación, etc., son símbolos de inteligencia que no se pueden medir a la manera clásica

El autoconocimiento es también un valor en alza en nuestros días y supone tomar consciencia de las propias competencias y limitaciones. Hace referencia directa a la inteligencia intrapersonal, la más desconocida quizás de las ocho por ser la más difícil de medir. El autoconocimiento es un factor fundamental para la inteligencia emocional y va muy ligado a la inteligencia interpersonal.

Por último, la capacidad de adaptación es la habilidad para reaccionar y acomodarse rápida y eficazmente a los cambios o las diferentes circunstancias. Einstein llegó a afirmar, cosa que después repetiría Stephen Hawking: “la única noción válida de inteligencia es aquella en la que está presente la capacidad de adaptación al medio ambiente”.

En el siguiente artículo, que llevará por título Las ocho inteligencias según Howard Gardner, os contaré detenidamente en qué consiste cada inteligencia, cómo podemos potenciarlas en nuestras niñas y niños y qué profesiones están ligadas o deberían puntuar alto en cada una de ellas. Espero que os resulte de interés.

https://psicologiaymente.com/inteligencia/teoria-inteligencias-multiples-gardner

https://elpais.com/elpais/2015/09/30/buenavida/1443601806_544864.html

https://www.psicologia-online.com/teoria-de-la-creatividad-2607.html

http://www.investigacion-psicopedagogica.org/revista/articulos/7/espannol/Art_7_101.pdf

https://www.efdeportes.com/efd211/el-concepto-de-inteligencia.htm

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Eva H. Hernanz

Madrid

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