Publicado en Educación, Psicología, Psicopedagogía

Las ocho inteligencias según Howard Gardner

Como cuento en el artículo anterior, Inteligencias Múltiples. Adiós a la inteligencia única, Howard Gardner y su equipo estudiaron y describieron 8 formas de inteligencia que todas las personas poseemos y que presentamos en distintos estados de desarrollo unas de otras al nacer. Pero todas las inteligencias se pueden trabajar y, por tanto, dentro de un orden, mejorar.

En este artículo vamos a abordar estas ocho inteligencias: de qué se tratan, quiénes las poseen y cómo podemos estimularlas en niñas y niños.

INTELIGENCIA LINGÜÍSTICA

Capacidad de utilizar hábilmente el lenguaje en todas sus formas (oral, escrita, simbólica, gestual, corporal, facial, proxémica…) para entender, para expresar y para hacer comprender ideas o conceptos.

Inteligencia lingüística: capacidad de utilizar hábilmente el lenguaje en todas sus formas
Inteligencia lingüística: capacidad de utilizar hábilmente el lenguaje en todas sus formas

Todas (o la gran mayoría de) las personas nacemos con la capacidad para aprender el lenguaje. Sin embargo, no todas nos desenvolvemos igual de bien con nuestro idioma materno. Hay personas, por ejemplo, con una fluidez y un dominio de la oratoria o de la expresión escrita magistrales, mientras que otras, en contextos que así lo requieren, sienten una falta de control sobre las palabras, que parecen fallarles. Eso sí, como veremos con cualquier otra inteligencia, la lingüística se puede trabajar y potenciar.

Una persona con alta inteligencia lingüística será muy hábil haciéndose entender, transmitiendo conceptos y, a su vez, tendrá gran capacidad para entender lo que se le transmite.

¿Quiénes poseen o deberían poseer una elevada inteligencia lingüística? Entre otr@s: escritoras, poetas, profesores, divulgadoras, periodistas, psicólogos, abogadas, actores, oradoras, traductores, políticas…

La inteligencia lingüística implica fluidez verbal, dominio de la oratoria y de la expresión escrita
La inteligencia lingüística implica fluidez verbal, dominio de la oratoria y de la expresión escrita

¿Cómo potenciar esta inteligencia en niños y niñas? Leer mucho (y bien) y que nos cuenten lo que han leído, escribir cuentos, historias, un diario…, alentarles a expresarse de distintas formas y con diversas personas en diferentes contextos, leer poesía, hacer juegos verbales (empezar una palabra con la última sílaba de la anterior, adivinanzas…), conversar frecuentemente con ellas y ellos, ir al teatro, escuchar música (parece ser que el entrenamiento musical en preescolares potencia la inteligencia lingüística), etc.

INTELIGENCIA LÓGICO-MATEMÁTICA

Capacidad de usar de forma efectiva los números, razonar lógicamente y de resolver problemas matemáticos.

Inteligencia lógico-matemática: capacidad de razonar lógicamente y resolver problemas
Inteligencia lógico-matemática: capacidad de razonar lógicamente y resolver problemas

Tradicionalmente se vino considerando que esta última facultad (la de resolver problemas matemáticos) era la máxima expresión de inteligencia. Es decir, se creía que una persona que puntuaba alto en esta habilidad era inteligente. Asimismo, se consideraba que la lógico-matemática, junto a la lingüística en menor medida, eran las únicas dimensiones de la inteligencia.  

La inteligencia lógico-matemática nos faculta para reconocer, predecir y analizar las relaciones entre las cosas y nos permite pensar de forma coherente y razonar de manera adecuada.

¿Quiénes tienen o deberían tener una elevada inteligencia lógico-matemática? Entre otr@s: matemáticos, físicas, informáticos, ingenieras, científicos, ajedrecistas, economistas, filósofas, contables, auditoras…

La lógico-matemática se consideró hasta hace relativamente poco casi la única forma de inteligencia
La lógico-matemática se consideró, hasta hace relativamente poco, casi la única forma de inteligencia

¿Cómo potenciar esta inteligencia en niñas y niños? Hacer juegos de bloques, construcciones, puzles y rompecabezas, juegos de secuenciaciones, explicar y hacer relatar actividades cotidianas, juegos de comparación, medida y clasificación, hacerse preguntas y plantear hipótesis, explicar y reflexionar sobre las cosas, hacer ejercicios que supongan un esfuerzo mental, potenciar el aprendizaje por descubrimiento, hacer cálculos mentales, desarrollar la curiosidad…

INTELIGENCIA ESPACIAL

Capacidad de entender las relaciones de los objetos en el espacio y resolver problemas espaciales.

Inteligencia espacial: capacidad de entender las relaciones de los objetos en el espacio y resolver problemas espaciales
Inteligencia espacial: capacidad de entender las relaciones de los objetos en el espacio y resolver problemas espaciales

Las personas con inteligencia espacial son capaces de pensar en tres dimensiones y comprender la forma de las figuras o del espacio sin importar la perspectiva desde la que las perciben. Estas personas son capaces de percibir la realidad apreciando los tamaños y las relaciones espaciales entre los objetos, reproducir mentalmente objetos, representar gráficamente cosas, ubicarse y comprender los mapas con mayor facilidad, predecir y visualizar las consecuencias de las variaciones de los objetos por posibles cambios, detectar patrones o similitudes entre diferentes objetos, reconocer un mismo objeto en distintas posiciones, situaciones o lugares, etc.

¿Quiénes poseen o deberían poseer una elevada inteligencia espacial? Entre otr@s: arquitectas, diseñadores, pintoras, fotógrafos, creadoras de videojuegos, topógrafos, cartógrafas, ajedrecistas, dibujantes, mecánicos, escultoras, taxistas, cirujanas, modistos, sastras, gruistas, conductoras de autobús, pilotos, controladoras aéreas…

Las personas con inteligencia espacial son capaces de pensar en tres dimensiones y comprender la forma de las figuras o del espacio sin importar la perspectiva desde la que las perciben. (Imagen de la serie Gambito de Dama, cuya protagonista visualiza partidas de ajedrez enteras en el espacio)
Las personas con inteligencia espacial son capaces de pensar en tres dimensiones y comprender la forma de las figuras o del espacio sin importar la perspectiva desde la que las perciben. (Imagen de la serie Gambito de Dama, cuya protagonista puede visualizar partidas de ajedrez imaginariamente)

¿Cómo potenciar esta inteligencia en niños y niñas? Hacer juegos de bloques, construcciones, puzles y rompecabezas, jugar al ajedrez, jugar con drones, jugar al tres en raya o juegos similares tipo tetris, dibujar intentando reproducir objetos, animales, paisajes o personas, tejer, tricotar, hacer tangrams o jugar con un cubo Rubik, practicar juegos o deportes de equipo que requieran movimiento y estrategia espacial, etc.

INTELIGENCIA MUSICAL

Capacidad percibir, discriminar, transformar y expresar las formas musicales, además de mostrar sensibilidad para captar fácilmente cualidades como el ritmo, el tono o el timbre.

Inteligencia musical: capacidad de percibir, discriminar, transformar y expresar las formas musicales
Inteligencia musical: capacidad de percibir, discriminar, transformar y expresar las formas musicales

Es una de las primeras inteligencias en desarrollarse tras el nacimiento del ser humano. Quienes poseen una importante inteligencia musical muy probablemente son capaces de apreciar los sonidos del entorno, percibir y expresar formas musicales, tocar instrumentos, leer música, medirla, interpretarla, componerla…, silbar, tararear y cantar bien, independientemente de que posean mejor o peor voz, aprender canciones y ritmos rápidamente, expresar emociones a través de la música, reconocer diferentes instrumentos, las notas que producen y saber si están desafinados, etc.

¿Quiénes tienen o deberían tener una elevada inteligencia musical? Entre otr@s: músicas, instrumentistas, profesores de música o canto, compositoras, directores de orquesta, luthiers, cantantes líricas, críticos musicales…

La musical una de las primeras inteligencias en desarrollarse tras el nacimiento del ser humano
La musical una de las primeras inteligencias en desarrollarse tras el nacimiento del ser humano

¿Cómo potenciar esta inteligencia en niñas y niños? Prestar atención a los sonidos cotidianos, escuchar mucha música de todo tipo, cantarles y que canten o inventen canciones y rimas, jugar a encontrar palabras en las canciones, acudir a conciertos y recitales, aprender a tocar un instrumento, tomar clases de baile, cantar en un coro, aprender idiomas empezando por la fonética, aprender códigos y símbolos cifrados, hacer juegos de  identificar ritmos y patrones, conocer músicas e instrumentos de otras culturas, expresar ideas mediante distintos ritmos y melodías, imitar patrones sonoros con distintos ritmos y melodías y con dificultad creciente, etc.

INTELIGENCIA CORPORAL Y CINESTÉSICA

Capacidad de manejar herramientas diestramente, tener dominio sobre el propio cuerpo y ser capaz de expresar emociones con él. Está estrechamente relacionada con la motricidad fina y la motricidad gruesa, especialmente trabajadas durante los primeros años de vida en la educación infantil.

Inteligencia corporal: capacidad de manejar herramientas diestramente, tener dominio sobre el propio cuerpo y ser capaz de expresar emociones con el
Inteligencia corporal: capacidad de manejar herramientas diestramente, tener dominio sobre el propio cuerpo y ser capaz de expresar emociones con él

La inteligencia corporal posibilita la coordinación de la mente con el resto del cuerpo, favoreciendo el adecuado procesamiento de la información, expresándolo a través del cuerpo y permitiendo un control fluido y preciso del mismo. La inteligencia corporal no es solamente cuestión de capacidad física, sino que también requiere de capacidad para controlar y administrar convenientemente la fuerza o la velocidad y poseer altas capacidades en equilibrio, flexibilidad, coordinación, precisión…

Este tipo de inteligencia facilita también la automatización y el rápido aprendizaje de ciertas habilidades físicas.

¿Quiénes poseen o deberían poseer una elevada inteligencia cinestésica? Entre otr@s: deportistas, atletas, gimnastas, coreógrafas, bailarines, cirujanas, artesanos, mecánicas, creadores de joyas, escultoras, mimos, actrices, pilotos, protésicas dentales…

La inteligencia corporal posibilita la coordinación de la mente con el resto del cuerpo, permitiendo un control fluido y preciso del mismo
La inteligencia corporal posibilita la coordinación de la mente con el resto del cuerpo, permitiendo un control fluido y preciso del mismo

¿Cómo potenciar esta inteligencia en niños y niñas?

Para la motricidad gruesa: dejando que se muevan libre y espontáneamente por ciertos espacios (parque, campo, aula de psicomotricidad…) sin coartar sus movimientos, permitiendo e incentivando que volteen, repten, gateen, caminen, suban, bajen, salten, bailen, escalen, den vueltas, hagan volteretas o piruetas…, enseñando y haciendo que sigan bailes y coreografías, jugando a juegos de patio clásicos como el escondite inglés, el pañuelo, etc., enseñándoles a montar en bici, dando paseos y haciendo pequeñas rutas y excursiones por el campo o la montaña, animándoles a que practiquen diferentes deportes…

Para la motricidad fina: rasgar papeles, hacer bolitas con distintos papeles, pegar gomets, pintar con diferentes soportes (ceras de colores, pintura de dedos, témperas con pincel…), puntear con punzón, cortar con tijeras, hacer puzles encajables, moldear arcilla o plastilina, hacer juegos de cosido, ensartar, enroscar y desenroscar, vestir muñecos, disfrazarse, realizar construcciones (de piezas grandes a más pequeñas), tejer, tricotar, realizar juegos que requieran precisión, montar maquetas, hacer manualidades…

INTELIGENCIA INTRAPERSONAL

Capacidad de entender, reflexionar y controlar los propios pensamientos, sentimientos y formas de actuar. Las personas con una importante inteligencia intrapersonal son capaces de acceder a niveles tales de introspección que les permiten entender por qué son como son, piensan como piensan y actúan como actúan. En otras palabras, la inteligencia intrapersonal posibilita que nos conozcamos interior y mentalmente, utilizándolo a nuestro favor.

Inteligencia intrapersonal: capacidad de entender, reflexionar y controlar los propios pensamientos, sentimientos y actuaciones
Inteligencia intrapersonal: capacidad de entender, reflexionar y controlar los propios pensamientos, sentimientos y actuaciones

Las principales cualidades de las personas con la inteligencia intrapersonal bien desarrollada son: autocontrol, autoestima ajustada, consciencia real de las propias virtudes y limitaciones, capacidad de introspección, inclinación a la meditación y facultad de centrarse en el presente.

La inteligencia intrapersonal, junto con la inteligencia interpersonal, está muy relacionada con la inteligencia emocional.

Tanto identificar y evitar los propios sesgos de pensamiento como utilizar la ecpatía son señal de una adecuada inteligencia intrapersonal.  No debemos confundir la ecpatía (proceso mediante el cual nos distanciamos conscientemente de un suceso o persona para evitar el agotamiento emocional y poder así ayudarla o resolver mejor el problema) con la indiferencia o la falta de empatía.

¿Quiénes tienen o deberían tener una elevada inteligencia intrapersonal? Entre otr@s: psicólogas, pedagogos, psicopedagogas, trabajadores sociales, criminólogas, terapeutas, consejeros, filósofas, teólogos, antropólogas, líderes espirituales, poetas…

la inteligencia intrapersonal posibilita que nos conozcamos interior y mentalmente
la inteligencia intrapersonal posibilita que nos conozcamos interior y mentalmente

¿Cómo potenciar esta inteligencia en niñas y niños? Practicar cualquier técnica de meditación tradicional o mindfulness para niñ@s, conocer y reflexionar acerca de las propias emociones y sentimientos y las formas de reaccionar ante ellos, analizar las emociones de los demás en los cuentos, series o películas, escribir un diario personal, confeccionar listas de metas o desafíos, gustos y personalidad, realizar actividades que favorezcan la autocrítica, la autoevaluación y el análisis de los errores, hacer juegos de roles…

INTELIGENCIA INTERPERSONAL

Capacidad para comprender los estados mentales y anímicos de las personas, sus intenciones y circunstancias, más allá de sus palabras, y poder actuar en consecuencia.

Inteligencia interpersonal: capacidad para comprender los estados mentales y anímicos de las personas y actuar en consecuencia
Inteligencia interpersonal: capacidad para comprender los estados mentales y anímicos de las personas y actuar en consecuencia

Esta inteligencia permite captar y sobre todo interpretar (a veces inconscientemente) elementos, mensajes o señales, más allá de las palabras y de lo que captan los sentidos. Para las personas que puntúan bajo en inteligencia interpersonal estas señales pasan inadvertidas, por ser en muchas ocasiones muy sutiles: gestos, expresiones faciales, miradas, tono, modulación de la voz, intenciones, movimientos… Y en general toda la amalgama de componentes del lenguaje no verbal.

Al igual que la inteligencia intrapersonal está relacionada con la ecpatía, la inteligencia interpersonal está estrechamente vinculada con la empatía. Y ambas, como dijimos, conforman la inteligencia emocional. Por tanto, también tienen un papel fundamental en la resolución de conflictos, el trabajo en equipo, la dinamización de grupos, las formas de comunicación asertivas… Si quieres saber más sobre estos dos conceptos, puedes leer el artículo Empatía y ecpatía, los dos pesos de la misma balanza.

¿Quiénes poseen o deberían poseer una elevada inteligencia interpersonal? Entre otr@s: profesores, pedagogas, psicólogos, psicopedagogas, terapeutas, trabajadoras sociales, mediadores interculturales, abogadas, oradores públicos, comunicadoras, divulgadores, directoras, comerciales, antropólogos, sociólogas, enfermeros, policías, líderes de cualquier gremio…

La inteligencia interpersonal está estrechamente vinculada con la empatía
La inteligencia interpersonal está estrechamente vinculada con la empatía

¿Cómo potenciar esta inteligencia en niños y niñas? Fomentar conversaciones y debates en los que se preste atención a los otros puntos de vista e intentando no juzgar, practicar la escucha activa, llevar a cabo grupos de trabajo o de investigación, intentar resolver distintos supuestos contemplando varias soluciones o alternativas, leer, viajar, conocer otras culturas (aunque sea a través de libros o documentales), conocer y observar las propias emociones y las de los demás, hacer juegos de imitación, realizar juegos grupales o actividades sociales, practicar la amabilidad y la simpatía con los demás, hacer teatro…

INTELIGENCIA NATURALISTA

Capacidad de detectar, diferenciar y categorizar los elementos del entorno y relacionarse con éste de la forma más provechosa posible.

Inteligencia naturalista: capacidad de detectar, diferenciar y categorizar los elementos del entorno
Inteligencia naturalista: capacidad de detectar, diferenciar y categorizar los elementos del entorno

La naturalista es la octava inteligencia propuesta por Gardner, añadida a su teoría de las inteligencias múltiples doce años después de publicar su primer libro sobre el tema, Estructuras de la mente: la teoría de las inteligencias múltiples, en 1983.

Quienes poseen una buena inteligencia naturalista son capaces de identificar las diferencias entre especies (animales, vegetales, minerales…), grupos de personas, objetos del entorno urbano (deportivas, móviles, televisores, coches…), objetos del entorno natural (piedras, ríos, accidentes geográficos, fósiles…), fenómenos naturales o meteorológicos y las relaciones entre éstos.

Las personas con altas capacidades naturalistas sienten empatía por otros seres vivos
Las personas con altas capacidades naturalistas sienten empatía por otros seres vivos

Las personas con altas capacidades naturalistas suelen presentar varias de estas características: les place el contacto con la naturaleza, se preocupan por el medio ambiente y la ecología, les gusta entender cómo funcionan las cosas, son buenos identificando y clasificando especies, les gusta reconocer, clasificar y categorizar diferentes objetos o cosas, disfrutan observando los comportamientos de animales, personas o procesos naturales, sienten interés por la exploración, sienten empatía por otros seres vivos, tienen una gran memoria para recordar detalles de los elementos del entorno, se adaptan fácilmente a distintos hábitats…

¿Quiénes tienen o deberían tener una elevada inteligencia naturalista? Entre otr@s: agrónomos, biólogas, químicos, médicas, enfermeros, botánicas, geólogos, veterinarias, geógrafos, astrólogas, jardineros, ecologistas, apicultoras, ganaderos, agricultoras, hortelanos, meteorólogas, paisajistas, zoólogos, paleontólogas, botánicos, agentes forestales, etólogas, antropólogos, coleccionistas…

Quienes poseen una buena inteligencia naturalista son capaces de identificar las diferencias entre especies, grupos de personas, objetos, fenómenos naturales o meteorológicos y las relaciones entre éstos
Quienes poseen una buena inteligencia naturalista son capaces de identificar las diferencias entre especies, grupos de personas, objetos, fenómenos naturales o meteorológicos y las relaciones entre éstos

¿Cómo potenciar esta inteligencia en niñas y niños? Estar en frecuente contacto con la naturaleza, pasear por el bosque, hacer acampadas, realizar excursiones a la montaña o la playa, observar el entono y la vida animal, hacer visitas a granjas, reservas de animales, acuarios, jardines botánicos o museos de historia natural, plantar semillas y observar el crecimiento de las plantas, crear y cuidar un huerto, recolectar frutos, confeccionar un herbario, recoger y clasificar minerales, cuidar de una mascota, regar y cuidar las plantas, aprender a utilizar un microscopio, observar las estrellas, crear un diario de campo con anotaciones, fotos y dibujos, hacer colecciones…

¿Qué opinas? ¿Qué inteligencias consideras que tienen más desarrolladas tus hijas o hijos? ¿Y cuáles son las tuyas?

https://www.psicologia-online.com/inteligencia-naturalista-que-es-caracteristicas-ejemplos-y-actividades-4723.html

https://www.iberdrola.com/talento/inteligencia-naturalista

https://psicologiaymente.com/inteligencia/teoria-inteligencias-multiples-gardner

https://www.fundaciocreativacio.org/es/blog/el-blog-creativador/las-profesiones-asociadas-a-cada-inteligencia/#:~:text=Los%20perfiles%20profesionales%20caracter%C3%ADsticos%20de,directores%20de%20orquesta%2C%20entre%20otros

Si quieres proponerme algún tema, puedes enviarme un mensaje. Y si quieres acceder a más contenidos similares, puedes seguirme en mis redes sociales. ¡Hasta pronto!

Eva H. Hernanz

Madrid

mamaevapsicopedagoga@gmail.com

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Inteligencias múltiples. Adiós a la inteligencia única

Puede que alguna vez te hayas topado con una persona que es un “cerebrito”, increíble en matemáticas, portento jugando al ajedrez, muy buena en filosofía, dibujo técnico y artístico, pero sin embargo a ti te da la sensación de que es “poco espabilada”. Pues bien, es posible que ambas cosas sean ciertas. Es decir, el hecho de que sea muy buena en algunos campos o que disponga de mucha inteligencia lógico-matemática y espacial no implica que posea o tenga muy desarrolladas otras inteligencias y puede ser un zote en inteligencia emocional. Por eso puedes notarle importantes carencias a la hora de relacionarse correctamente con otros individuos. De ahí que te parezca “rarita” o “bobalicona”, con perdón de la expresión. Es posible que emocionalmente lo sea, sin ánimo de ofender. Podemos considerar esta explicación gracias a la teoría de las inteligencias múltiples.

Los avances de la ciencia de las últimas décadas muestran que hay vida inteligente más allá de unos números.

Kristin Suleng

Hasta hace bien poco, la inteligencia lógico-matemática, que es la capacidad de razonar lógicamente y resolver problemas matemáticos, propia, entre otros, de ingenieros o científicos, se consideró como la única inteligencia. Pero según la teoría de las inteligencias múltiples, el cociente intelectual, que mide la inteligencia lingüística y la lógico-matemática, otorgándole además mayor peso a esta última, ya no sirve como única herramienta para evaluar la inteligencia. La creatividad, la inteligencia emocional, el autoconocimiento, la capacidad de adaptación, etc., son símbolos de inteligencia que no se pueden medir a la manera clásica. Quien los posee es muy probable que sea más inteligente en términos absolutos que quien disponga sólo de inteligencia matemática. Parafraseando a la periodista Kristin Suleng, “los avances de la ciencia de las últimas décadas muestran que hay vida inteligente más allá de unos números”.

La teoría de las inteligencias múltiples surge de la mano de Howard Gardner a partir de 1979 como contrapunto a la teoría clásica de inteligencia, la cual ha sido medida históricamente atendiendo únicamente a dos dimensiones: la lógico-matemática y la lingüística. Gardner y sus colegas de la universidad de Harvard rechazan que exista una sola manera de ser inteligente y la posibilidad de medir la inteligencia. Gardner estudia y propone ocho tipos diferentes de inteligencia, cada una de las cuales está relacionada con una serie de habilidades y capacidades distintas. Estas inteligencias son:

  • Lingüística
  • Lógico-matemática
  • Espacial
  • Musical
  • Corporal y cinestésica
  • Intrapersonal
  • Interpersonal
  • Naturalista
Gardner y sus colegas de la universidad de Harvard rechazan que exista una sola manera de ser inteligente y la posibilidad de medir la inteligencia
Gardner y sus colegas de la universidad de Harvard rechazan que exista una sola manera de ser inteligente y la posibilidad de medir la inteligencia

Cada persona posee, según este autor, unas inteligencias u otras, en mayor o menor grado y con unas habilidades y destrezas más o menos desarrolladas, de tal manera que cada ser es único y no existen dos personas con dos perfiles de inteligencia absolutamente iguales. La inteligencia, pues, según esta teoría, es una forma de conocer, entender y relacionarse con el mundo que cada persona particular posee y que es diferente a todas las demás.

Esta concepción revolucionó la forma de entender el aprendizaje humano y la praxis educativa en los centros escolares. Si cada persona posee una inteligencia única y diferente a las demás, obviamente se deben tener en cuenta las capacidades individuales y la diversidad a la hora de enseñar.

A día de hoy, aunque esta teoría tiene sus detractores, cuyo principal argumento en contra es que impide medir la inteligencia global de un individuo, la Teoría de las Inteligencias Múltiples es uno de los fundamentos teóricos cada vez más utilizados en los proyectos educativos de escuelas infantiles y colegios.

Según la teoría de las Inteligencias Múltiples, el intelecto es una forma de conocer, entender y relacionarse con el mundo que cada persona particular posee y que es diferente a todas las demás
Según la teoría de las Inteligencias Múltiples, el intelecto es una forma de conocer, entender y relacionarse con el mundo que cada persona particular posee y que es diferente a todas las demás

Según la Teoría de las Inteligencias Múltiples, el intelecto está estrechamente asociado con la creatividad. Podríamos definir la creatividad como la facultad para crear cosas nuevas y útiles que suelen suponer soluciones originales. No en vano hay quienes opinan que la creatividad es la inteligencia divirtiéndose. Sea como sea, la creatividad es imprescindible para sacar el mayor provecho de los conocimientos, ¿no creéis?

La inteligencia emocional, que es la capacidad para percibir, entender y expresar las emociones propias y ajenas correctamente y actuar en consecuencia, está fuertemente vinculada a las inteligencias intra e interpersonal. La inteligencia interpersonal, a su vez, se relaciona directamente con la empatía y la inteligencia intrapersonal tiene mucho que ver con la ecpatía. Para saber más sobre estos dos conceptos, puedes leer mi artículo Empatía y ecpatía, los dos pesos de la misma balanza.

La inteligencia emocional afortunadamente ha ido ganando peso con los años. Hoy día las personas expertas la consideran una capacidad prácticamente imprescindible para enfrentarse adecuadamente a un mundo cada vez más individualizado, competitivo y en el que los rasgos propios del narcisismo y la psicopatía se camuflan virtuosamente e incluso se ensalzan. La inteligencia emocional junto con la educación son las mejores herramienta para luchar contra esta lacra.

La creatividad, la inteligencia emocional, el autoconocimiento, la capacidad de adaptación, etc., son símbolos de inteligencia que no se pueden medir a la manera clásica
La creatividad, la inteligencia emocional, el autoconocimiento, la capacidad de adaptación, etc., son símbolos de inteligencia que no se pueden medir a la manera clásica

El autoconocimiento es también un valor en alza en nuestros días y supone tomar consciencia de las propias competencias y limitaciones. Hace referencia directa a la inteligencia intrapersonal, la más desconocida quizás de las ocho por ser la más difícil de medir. El autoconocimiento es un factor fundamental para la inteligencia emocional y va muy ligado a la inteligencia interpersonal.

Por último, la capacidad de adaptación es la habilidad para reaccionar y acomodarse rápida y eficazmente a los cambios o las diferentes circunstancias. Einstein llegó a afirmar, cosa que después repetiría Stephen Hawking: “la única noción válida de inteligencia es aquella en la que está presente la capacidad de adaptación al medio ambiente”.

En el siguiente artículo, que llevará por título Las ocho inteligencias según Howard Gardner, os contaré detenidamente en qué consiste cada inteligencia, cómo podemos potenciarlas en nuestras niñas y niños y qué profesiones están ligadas o deberían puntuar alto en cada una de ellas. Espero que os resulte de interés.

https://psicologiaymente.com/inteligencia/teoria-inteligencias-multiples-gardner

https://elpais.com/elpais/2015/09/30/buenavida/1443601806_544864.html

https://www.psicologia-online.com/teoria-de-la-creatividad-2607.html

http://www.investigacion-psicopedagogica.org/revista/articulos/7/espannol/Art_7_101.pdf

https://www.efdeportes.com/efd211/el-concepto-de-inteligencia.htm

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Eva H. Hernanz

Madrid

mamaevapsicopedagoga@gmail.com

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El club de las malas madres

Esta reflexión la escribí hace unos meses inspirada en la lectura del artículo Apegos feroces de Alicia Díaz, que os invito a leer también y que trata, entre otras muchas cosas, de si existe eso que llaman instinto maternal, si el amor materno nace o se hace y qué papel juega la maternidad en nuestra época.

En primer lugar, yo no considero que el amor maternal sea un mito, bajo mi criterio es una realidad como una casa. Si bien es cierto que, debido a los mandatos que esta sociedad mercantilista nos impone, las mujeres estamos sometidas a tanta presión antes y durante el embarazo que luego no es de extrañar que desarrollemos depresiones post parto y otras sintomatologías de mayor o menor envergadura que, por ejemplo, generan cierto rechazo por tu bebé, ya que no sientes por esa criatura eso que te dijeron que debías sentir. O que te producen sensación de estar desbordada, ser una inútil o ser mala madre. Obviamente estas “dolencias” están, además, influenciadas por otros procesos personales y hormonales que entran en juego tras el parto, período al cual tampoco se le dedica la atención y cuidados que requiere. En mi opinión, éstos deberían ser mayores que durante el embarazo. Si quieres leer más al respecto, puedes pinchar en mi artículo Acerca del puerperio. Una maravillosa pesadilla.

Pero ciertamente el amor hacia cualquier ser se construye, independientemente de los lazos de sangre. De hecho, el constructo familia, que hemos santificado, no es garante desgraciadamente de más ni de mejores apegos y quereres… Pero esto es para otro capítulo… O para una enciclopedia. Asimismo yo no quería tanto a mis hijos cuando nacieron como les quiero a día de hoy. Los primeros meses me ocurría que cada día sentía que les quería un poquito más y tenía la sensación de que me iba a explotar el corazón de tanto amor, porque el amor es un proceso vivo, de ahí su magia. Claro que esta es mi experiencia y cada una tendrá la suya, que puede no parecerse en nada.

Al sistema capitalista le interesa que nos etiquetemos, por un lado para que consumamos más (a más etiquetas, mayor consumo) y, por otro, para que nos dividamos entre nosotras y creemos una rivalidades que no deberían existir porque no tienen sentido…

…los seres humanos somos capaces de hacer cosas maravillosas, independientemente de que seamos o no madres. Pero ser madre es una de esas cosas maravillosas que se pueden hacer…

Por otro lado, lo cuento en un primer artículo que escribí justo a propósito de todo esto, Educar con sentido común, creo que hay una puñetera fiebre de la etiqueta muy loca hoy en día. Tenemos que ponernos banderitas porque si no, somos una doña nadie. Y éste es un tema que me quema mucho. Ahora están de moda unos usos y mañana serán otros. Al sistema capitalista le interesa que nos etiquetemos, por un lado para que consumamos más (a más etiquetas, mayor consumo) y, por otro, para que nos dividamos entre nosotras y creemos una rivalidades que no deberían existir porque no tienen sentido: las buenas madres y las madres mediocres. Las de la liga de la leche materna y las que no tienen liga. Las que paren con dolor y las flojas. Las respetuosas y las que no lo son, bla, bla, bla. Si fuésemos más listas que todo eso, más respetuosas con las demás y sus circunstancias, más solidarias y sororas… Quizá estaríamos más cerca de conseguir doblegar a un patriarcado que siempre nos saca dos cabezas de ventaja.

En tercer lugar, los seres humanos somos capaces de hacer cosas maravillosas, independientemente de que seamos o no madres. Pero ser madre es una de esas cosas maravillosas que se pueden hacer. Sin embargo, como lo hacemos nosotras y nosotras podemos con todo, pues venga mierda a la mochila, que podemos cargarla… La feroz y despiadada sociedad que toleramos no está pensada para facilitar, y mucho menos honrar, dicho proceso, más bien todo lo contrario. Pienso en el terrible trance de arrancar de los brazos a un o una bebé de 3 ó 4 meses de los brazos de su mamá, con la promesa de que estará bien, que ella lo pasará peor que la criatura… Y lo único que siento es asco. Por supuesto, como siempre, con todos mis respetos para las profesionales de las escuelas infantiles que trabajan, en términos generales, con gran profesionalidad y vocación. Por no hablar de los vientres de alquiler y el nauseabundo mercadeo que existe con ellos en ciertos países del este…

Sin niñas y niños no hay futuro, eso es así de simple. Y también sin infantes nuestra maravillosa socialdemocracia se desmorona. Pero el capitalismo sólo nos concede lo justo para que saquemos adelante a unas criaturas que cada vez parecen más seres creados en la novela “Un mundo feliz” que lo que son realmente, seres humanos… Bien es cierto que los que manejan los hilos en algunos países europeos como Dinamarca o Noruega, sí parecen estar más interesados en la conciliación y la calidad de vida de sus principales agentes económicos y los vástagos de éstos.

Sin niñas y niños no hay futuro
Sin niñas y niños no hay futuro

Se espera de nosotras que seamos perfectas en todo: mujeres (seres femeninos) perfectas, madres perfectas, parejas perfectas, trabajadoras perfectas… Y simplemente eso es imposible. Porque además los parámetros de esa perfección son -oh, sorpresa- los que el capitalismo, amparado por el patriarcado, dicta y que muchas mujeres hacen suyos, preparando el dedo acusador para señalar a las herejes. “Que si Fulanita no hace colecho. Qué mala madre.” “Que si Menganita hace colecho y anda todo el día con el niño colgado a la teta y, claro, tiene al marido abandonado, pobrecillo. Qué horrible esposa, normal que la engañe.” “Que si Citanita pone por delante la crianza de sus hijas a cualquier otra cosa y no pretende trabajar hasta que las nenas tengan al menos dos años. Qué egoísta y poco profesional.” “Que si Zutanita ha tenido que empezar a trabajar tras la baja de maternidad, porque resulta que en su casa tienen la fea costumbre de pagar las facturas, y le es imposible organizarse para dar pecho o sacarse leche, así que su bebé ya no toma leche materna. Mala madre…” Y así podría seguir y poner cientos de ejemplos… Que digo yo, qué costaría ponerse un puntito en la boca, contar hasta veinte y reflexionar sobre qué puñetas sabemos nosotras de la vida de las demás para juzgar tan alegremente las decisiones ajenas y todo lo que puede haber detrás… Amén de creernos a pies juntillas que la moda en crianza de hoy es la única vía y la mejor.

Se espera de nosotras que seamos perfectas en todo
Se espera de nosotras que seamos perfectas en todo

Educación, información y formación y, a partir de ahí, ya que cada cual elija lo que mejor le funcione, pero sin juzgar a la de al lado. Porque sin estas tres cosas podemos muy guapamente, por ejemplo, caer en la cultura de la crianza positiva mal entendida, en la que una madre que pone normas, regaña o dice “no” es poco menos que un demonio. Pero, claro, qué voy a saber yo de educación ni crianza si sólo soy una mala madre

¿Y vosotras, qué opináis? Me encantaría conocer vuestras opiniones al respecto.

Recordad que podéis seguirme en redes. ¡Saludos!

Eva H. Hernanz

Madrid

mamaevapsicopedagoga@gmail.com

Publicado en Maternidad y crianza, Psicopedagogía

Niñas y niños de Alta Demanda. Que no te ocurra no significa que no exista

Existe mucha confusión con el término alta demanda (o altas necesidades), soliendo ser equiparado con otros rasgos de personalidad, trastornos o problemáticas. Las madres o padres de estas criaturas suelen darse cuenta, tarde o temprano, de que su hijo o hija no se comporta como la mayoría e intuyen que algo pasa, aunque no saben muy bien qué. Muchas veces se sienten culpables, pensando que algo deben estar haciendo mal para que su retoño se comporte así. Esto fue más o menos lo que le debió de ocurrir al pediatra estadounidense William Sears, quien acuñó el término cuando comenzó a investigar qué era lo que le ocurría a su cuarta hija, cuyo comportamiento nada tenía que ver con el de ninguno de sus anteriores hermanos. Pero tranquila, si estás aquí por la misma razón, ya te adelanto que no eres la responsable de este rasgo de personalidad de tu criatura. Olvídate de la culpa, mándala a tomar vientos. NO ES CULPA TUYA. No hay nada que estés haciendo mal y provoque estos atributos en tu peque. Creo que te lo debo decir porque quizá nadie lo ha hecho y, en cualquier caso, mereces saberlo.

Una vez que una se sumerge en el tema de las niñas y niños de alta demanda (o altas necesidades), se va a encontrar con dos posturas u opiniones principales y contrapuestas, a saber:

  • las criaturas de alta demanda existen;
  • la alta demanda no existe y sólo depende de la percepción de las personas adultas. 

Independientemente de la postura elegida, lo cierto es que al igual que hay adultas y adultos más sentidos, más sensibles o que viven sus necesidades con mayor magnitud o dificultad, lo mismo podemos observar en la infancia. Esto no quiere decir que todos los pequeños y pequeñas que son sensibles, incluidas las PAS, se deban incluir en la categoría de “alta demanda”. Tampoco es menos cierto que todas y todos los menores pueden presentar temporadas o momentos en que están especialmente demandantes por las razones que sean, lo cual no debería implicar que sean de altas necesidades.

Alta demanda: continuas frustraciones expresadas de forma intensa
Alta demanda: continuas frustraciones expresadas de forma intensa

Pero, entonces, ¿por qué se caracterizan los infantes de alta demanda? Más allá de factores poco beneficiosos como el estrés y la ansiedad o los estilos educativos poco apropiados de los progenitores, así como de la falta de atención proferida y otras circunstancias negativas, existen niñas y niños que no es que presenten necesidades diferentes, sino que las viven en mayor proporción y con más intensidad que el resto. Estas criaturas tendrían lo que comúnmente se denomina un “temperamento difícil”. Es decir, para que no haya malentendidos, son de alta demanda no porque sean maleducados, malcriados, consentidos, enfermos, malos o complicados, sino que presentan unos rasgos determinados de personalidad.

¿Qué características suele tener una niña o niño de alta demanda? (No tiene por qué cumplirlas todas, pero sí la gran mayoría):

  • Elevado nivel de actividad. Se trata de una personita muy activa, nerviosa e inquieta, con un nivel de energía muy elevado, a la que parece que nunca “se le acaban las pilas”.
  • Demanda de atención continua. Todo el tiempo quiere y necesita la atención del adulto de referencia y, si no la obtiene, llama su atención, en ocasiones con fórmulas poco adaptativas y, muy frecuentemente, con llanto exagerado.
  • Alta dificultad para entretenerse. Es esa o ese peque que decimos “no se entretiene con nada”, se cansa enseguida de cualquier nuevo estímulo o juguete, ya que le cuesta mantener la atención de forma prolongada y necesita al adulto al lado para “divertirse”.
  • Importante necesidad de contacto físico. Muy frecuentemente necesita abrazos, besos, estar en brazos… Lo busca o lo pide insistente y continuamente, suponiendo muchas veces un problema para el adulto que ve muy restringida su libertad de movimientos.
  • Gran sensibilidad. Suele ser muy sensible y todo le afecta mucho: una negativa, un grito, un ruido, la voz enfadada de mamá, la advertencia de papá… Cualquier cosa puede alterar su bienestar y hacerle sentir vulnerable, triste o poner en peligro la sensación de amor incondicional de sus figuras de referencia.
  • Dificultad para regular las emociones. Puede ser un niño o niña impulsiva y suele estresarse asiduamente con situaciones, a nuestros ojos, aparentemente “normales”, lo que le provoca enfados o tristeza. Le cuesta autorregularse y suele necesitar ayuda para volver al estado de calma. Una vez tiene una rabieta, cosa bastante habitual, entra en bucle y le cuesta salir de ese trance. Si la o el adulto no comprende bien la situación y afronta la rabieta desde la amenaza o el enfado, la situación puede prolongarse por mucho tiempo.
  • Gran perseverancia o tozudez. No se conforma fácilmente con una negativa a sus deseos y es muy insistente en su propósito de “salirse con la suya”, a veces rayando lo insoportable.
  • Baja tolerancia a la frustración. Relacionado con lo anterior, no suele llevar bien que algo no salga como quiere y sus manifestaciones suelen ser explosivas.
  • Necesidad de alimentación frecuente. Suele sentir la necesidad comer asiduamente, más que por hambre por la sensación placentera y apaciguadora que genera el acto de comer. Si son bebés, reclaman mucho pecho o biberón por la misma razón, sumado a la necesidad de atención y contacto y por la sensación de confort que generan los brazos adultos.
  • Problemas para regular el sueño. Debido a la gran energía que posee, no suele tener la sensación de cansancio o sueño que experimentan otras criaturas. Para él o ella el mundo el un lugar excesivamente interesante y cargado de estímulos que no se quiere perder, por lo que irse a dormir acostumbra a ser un momento problemático. Suele prescindir de la siesta muy prematuramente, mientras otras personas de su edad aún la hacen. Además, debido a la necesidad de contacto que experimenta, muy posiblemente requerirá la presencia adulta durante su sueño.
Alta demanda: llanto constante aún teniendo todas las necesidades cubiertas
Alta demanda: llanto constante aún teniendo todas las necesidades cubiertas

¿Sospecha que tu peque podría presentar altas necesidades? Quizá es el momento de acudir a una persona especialista para confirmar tus sospechas y/o descartar otros rasgos o circunstancias que se pueden confundir con la alta demanda, como son altas capacidades, alta sensibilidad, TDAH e incluso TEA. Un diagnóstico precoz puede ser determinante, sobre todo en algunos casos y dependiendo también de los grados…  

En la próxima entrada publicaré una entrevista doble a dos madres de sendas niñas de altas necesidades, en la que nos compartirán su parecer sobre la alta demanda, sus dificultades como madres de este tipo de criaturas y su opinión acerca del desconocimiento general sobre el tema. ¡Espero que sea de vuestro interés!

https://educarestodo.com/blog/todo-lo-que-debes-saber-ninos-alta-demanda/

Si esta entrada os ha resultado útil, tenéis alguna duda o pregunta al respecto o queréis hacerme alguna sugerencia, estaré encantada de recibir vuestro feed-back. También os recuerdo que podéis seguirme en redes:

Eva H. Hernanz

Madrid

mamaevapsicopedagoga@gmail.com

Publicado en Educación, Maternidad y crianza, Psicopedagogía

El poder del juego y los juguetes

¿QUÉ ES EL JUEGO?

EL JUEGO es una actividad casi instintiva. Desde los primeros meses de vida el bebé juega con sus manos, las mira y aprende poco a poco lo que puede hacer con ellas. El juego también permite al pequeño o pequeña incorporarse al ambiente que le rodea: es un medio para relacionarse con los demás y entender las normas de la sociedad a la que pertenece. Además, es necesario para su correcta maduración y desarrollo.

Un niño o niña que juega es un menor sano y feliz. De hecho, cuando un niño o niña permanece demasiado tiempo inactivo y no muestra ganas de jugar, hay que contemplar la posibilidad de que algo no va bien.

El juego no solo es una actividad de diversión y ocio. Tiene muchas más implicaciones:

La transmisión de valores y normas de comportamiento.

La dimensión educativa.

El desarrollo de la capacidad simbólica, que permite a su vez el desarrollo de la capacidad de resolver conflictos y del pensamiento lógico y conceptual.

La formación de la personalidad y las habilidades sociales.

El conocimiento de sus posibilidades y sus limitaciones, que ayuda al menor a madurar.

El juego es una actividad casi instintiva
El juego es una actividad casi instintiva

Un niño o niña que juega es un menor sano y feliz. De hecho, cuando un niño o niña permanece demasiado tiempo inactivo y no muestra ganas de jugar, hay que contemplar la posibilidad de que algo no va bien.

La actitud de los padres ante el juego debe ser flexible. Hay que darle la importancia que tiene y dedicarle todos los días su tiempo, mayor cuanto menor es el niño o niña. Ha de ser una actividad placentera y, aunque esto no es incompatible con poner reglas (lo más adecuado es dejar que el niño/a elija el juego y respetar las normas que imponga), es más provechoso el juego libre. Según su edad y sus características personales, el pequeño/a establecerá preferencias por unos juegos u otros.

Debemos alentar a nuestro hijo o hija a que aprenda a jugar solo, pero conviene encontrar el equilibrio entre el tiempo de juego en soledad y el compartido con los padres, puesto que los niños y niñas que juegan con sus padres desarrollan más su creatividad y su autoestima.

El juego es una actividad socializadora
El juego es una actividad socializadora

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE EL JUEGO?

– Es la principal forma de comunicación del menor.

– Aporta al niño o la niña las primeras experiencias perceptivas que influyen en el desarrollo de los sentidos de la vista, el tacto y el oído.

– Enseña a coordinar los distintos movimientos de las partes del cuerpo para conseguir un objetivo.

– Ayuda al niño o niña a focalizar su atención y su concentración.

– Potencia su autonomía.

– Facilita la aparición y el progreso de actividades físicas y destrezas motoras como, agarrar, lanzar, balancearse, trepar, guardar el equilibrio, saltar…

– Es decisivo en la evolución del lenguaje.

El juego aporta las primeras experiencias perceptivas que influyen en el desarrollo de los sentidos
El juego aporta las primeras experiencias perceptivas que influyen en el desarrollo de los sentidos

– Ayuda a descargar la agresividad y la tensión, por lo que es una actividad liberadora.

– Es también una actividad en gran medida social. A través del juego el niño o niña aprende a cooperar, compartir, negociar, asumir reglar, esperar el turno, tolerar, competir, respetar, ganar, perder…

– Permite al menor conocer sus habilidades y limitaciones, es decir, facilita su autoconocimiento y su maduración.

– Pone de manifiesto preferencias e intereses que van a configurar la forma de ser del pequeño/a y su personalidad.

– Influye en el aprendizaje de la toma de decisiones y la resolución de conflictos.

– Es una forma de aprender los roles culturales, los valores, las normas sociales y las relaciones con el mundo de los adultos.

El juego es la principal forma de comunicación de niñas y niños y es decisivo en la evolución del lenguaje
El juego es la principal forma de comunicación de niñas y niños y es decisivo en la evolución del lenguaje

La sobreestimulación, lejos de lo que pueda parecer, produce aburrimiento (…)

LA ELECCIÓN DE LOS JUGUETES

Antes de comprar un juguete es importante tener en cuenta lo siguiente:

– La edad exacta del niño o la niña, su desarrollo evolutivo y sus preferencias son factores fundamentales.

– Hay que respetar los gustos cada niño/a. Los gustos de los niños y niñas no son los gustos de los adultos. Hay que ofrecerle al pequeño/a la oportunidad de que elija los juguetes que más le atraen. No debemos privar a un menor de un juguete que le gusta y que demanda y aún menos decirle que ese juguete es “de pequeños”, «de niños» o “de niñas”. Asimismo, no debemos obligarle o presionarle para que juegue con un juguete que no le llama la atención, bien porque no está preparado para jugar con él, aunque otros niños/as de su edad sí lo hagan, o bien porque no le gusta. Por otro lado, es inútil que intentéis convencer a vuestro hijo/a de lo feo que es ese “monstruo transformable”.

Si el juguete que desea aún es peligroso para su edad o cuesta más de lo que podéis gastar, hay motivos para no comprarlo pero, aún así, debéis procurar complacerle con una alternativa apropiada.

– Debemos tener en cuenta la seguridad y calidad del juguete, así como orientarnos con la edad recomendada por el fabricante, aunque en ocasiones nos encontramos con niños/as que sienten curiosidad por juguetes de niños/as algo mayores que ellos y otros que prefieren jugar con juguetes para niños/as más pequeños y no pasa absolutamente nada. Lo importante es que jueguen y disfruten haciéndolo. También es importante considerar aspectos como dónde se han fabricado los juguetes, los sellos de calidad…

El juego facilita la aparición y el progreso de actividades físicas y destrezas motoras, además de enseñar a coordinar distintos movimientos del cuerpo
El juego facilita la aparición y el progreso de actividades físicas y destrezas motoras, además de enseñar a coordinar distintos movimientos del cuerpo

– No se debe saturar al pequeño/a de juguetes: jugará con ellos un rato y luego no les hará ni caso. La sobreestimulación, lejos de lo que pueda parecer, produce aburrimiento, ya que el pequeño/a se bloquea y acaba siendo incapaz de prestar atención a ningún juguete en concreto. (Para completar información a este respecto os invito a que leáis mi artículo para Guiainfantil sobre Organizar la rotación de juguetes de los niños para que no se aburran.) En este sentido, más vale calidad en los materiales que pongamos al alcance de nuestros hijos e hijas que cantidad.

– Se debe ofrecer al niño o niña, y esto es importantísimo, la posibilidad de utilizar cualquier juguete sin dejarnos influir por los estereotipos sexistas propios de los adultos, que no de los menores. ¿Qué hay de malo en que un niño juegue con una cocinita, si ve cocinar a papá y a mamá? ¿O que cuide a un bebé si mamá y papá le cuidan a él? ¿O que barra y friegue con sus juguetes si ve a los adultos hacerlo? O, por el contrario, ¿qué hay de extraño en que una niña juegue con coches si las mujeres y los hombres conducen? ¿O por qué no va a jugar al fútbol si le da la gana? Por favor, estamos en el siglo XXI, seamos consecuentes y sensatos. No perpetuemos estereotipos obsoletos, peligrosos y dañinos. Nuestros hijos/as se forman principalmente a través de nuestras enseñanzas y nuestro ejemplo.

– También es importante tener en cuenta la relación calidad-precio. Los juguetes más caros no son necesariamente los más divertidos ni los más educativos. Hay que centrarse más en las necesidades del niño/a, los aprendizajes y los ámbitos de desarrollo que queremos potenciar.

– Hay que tomar en consideración si la finalidad del juguete es para jugar de manera individual o grupal.

Al juego ayuda a las criaturas a focalizar su atención y concentración
Al juego ayuda a las criaturas a focalizar su atención y concentración

PROPUESTAS E IDEAS DE JUGUETES POR EDADES

A continuación expondré unos listados de juguetes para niños/as de 0 a 1, 1 a 2 y 2 a 3 años, ya que a estas edades los menores no suelen «pedir» juguetes, y a los padres, sobre todo a los primerizos, se les puede hacer complicada la elección de los mismos. Hoy día la oferta es tan amplia que a veces sin una guía o unas pautas puede resultar difícil saber cuáles son los juguetes que más pueden ayudar al menor. Así que al lado de cada tipo de juguete os cuento qué área de desarrollo potencia cada uno de ellos.

Aunque como digo, los niños y niñas a estas edades no «piden» juguetes, sí que a partir del año o año y medio empiezan a mostrar sus gustos, sus preferencias y pueden llegar a demandar cierto tipo de juguetes, por lo que debemos aprender a «escucharles».

JUGUETES PARA BEBÉS DE 0 A 1 AÑOS

Juguetes para bebés I
Juguetes para bebés I
El juego potencia la autonomía y facilita el autoconocimiento y la maduración
El juego potencia la autonomía y facilita el autoconocimiento y la maduración
Juguetes para bebés II
Juguetes para bebés II
Juguetes para bebés III
Juguetes para bebés III
El juego ayuda a descargar la agresividad y la tensión, por lo que es una actividad liberadora
El juego ayuda a descargar la agresividad y la tensión, por lo que es una actividad liberadora

JUGUETES PARA NIÑOS Y NIÑAS DE 1 A 2 AÑOS

Juguetes para niños y niñas de 1 a 2 años I
Juguetes para niños y niñas de 1 a 2 años I
Juguetes para niños y niñas de 1 a 2 años II
Juguetes para niños y niñas de 1 a 2 años II
Juguetes para niños y niñas de 1 a 2 años III
Juguetes para niños y niñas de 1 a 2 años III
Juguetes para niños y niñas de 1 a 2 años IV
Juguetes para niños y niñas de 1 a 2 años IV
Juguetes para niños y niñas de 1 a 2 años V
Juguetes para niños y niñas de 1 a 2 años V
Juguetes para niños y niñas de 1 a 2 años VI
Juguetes para niños y niñas de 1 a 2 años VI

Hay que tener en cuenta que, con la intervención y la ayuda por parte del adulto, muchos de estos juguetes pueden trabajar también vocabulario variado y conceptos como los tamaños, los colores, las formas, la cantidades… Nociones musicales o de respeto por los materiales, etc.

El juego pone de manifiesto preferencias e intereses que van a configurar la forma de ser del niño o la niña
El juego pone de manifiesto preferencias e intereses que van a configurar la forma de ser del niño o la niña

JUGUETES PARA NIÑOS Y NIÑAS DE 2 A 3 AÑOS

Juguetes para niños y niñas de 2 a 3 años I
Juguetes para niños y niñas de 2 a 3 años I
Juguetes para niños y niñas de 2 a 3 años II
Juguetes para niños y niñas de 2 a 3 años II
Juguetes para niños y niñas de 2 a 3 años III
Juguetes para niños y niñas de 2 a 3 años III
Juguetes para niños y niñas de 2 a 3 años IV
Juguetes para niños y niñas de 2 a 3 años IV
Juguetes para niños y niñas de 2 a 3 años V
Juguetes para niños y niñas de 2 a 3 años V
Juguetes para niños y niñas de 2 a 3 años VI
Juguetes para niños y niñas de 2 a 3 años VI

Como comentaba más arriba, hay pequeños/as de estas edades que tienen juguetes para niños y niñas algo mayores y les encantan, les sacan partido… Pero, en términos generales, estos son los juguetes más destacados para 2-3 años. Hay muchísimos otros, seguro que tenéis algunos en casa o en mente y no olvidemos que incluso de aquellos que parecen meramente lúdicos se pueden sacar beneficios para el desarrollo del menor. Por poner un ejemplo, una piscina de bolas sirve también para mejorar la socialización, la motricidad fina (coger bolas), el control corporal (lanzar bolas), el equilibrio (caminar sobre el suelo lleno de bolas sin tropezarse) y la motricidad gruesa en general (zambullirse, arrastrarse, hacer la croqueta…)

El juego influye en el aprendizaje de la toma de decisiones y la resolución de conflictos, así como de los roles culturales, los valores y las normas sociales
El juego influye en el aprendizaje de la toma de decisiones y la resolución de conflictos, así como de los roles culturales, los valores y las normas sociales

Seguro que recordáis con especial cariño algún juguete de vuestra niñez, ¿os habéis parado a pensar por qué? Quizá eso os dé muchas claves de lo que deseáis para vuestro hijo o hija.

Si os parecido interesante este arículo, por favor, ayudadme a crecer. ¡Segidme en mis redes sociales! También podéis dejarme un comentario o hacerme alguna petición de tema sobre el que escribir. ¡Me encantará ayudaros!

Eva H. Hernanz

Madrid

mamaevapsicopedagoga@gmail.com

Publicado en Educación, Maternidad y crianza

Cesto de los tesoros

El cesto de los tesoros es una propuesta de juego a partir de los 6-8 meses que se engloba dentro de lo que se denominan juegos heurísticos, es decir, actividades que estimulan el descubrimiento y la experimentación con diferentes materiales.

No hay una edad límite para disfrutar de esta actividad, pero a medida que el pequeño/a se vuelve más autónomo y puede desplazarse libremente por el espacio, le interesará explorar por sí mismo el mundo que le rodea, sin necesidad de que nosotros se lo presentemos a través de este tipo de juegos.

Con el cesto de los tesoros se pone al alcance del bebé una cesta con objetos de la vida cotidiana dentro, fabricados con materiales naturales. El cesto ha de ser asimismo de un material natural: mimbre, ganchillo, rafia, tela, etc. No debe ser muy profundo, para que el menor alcance fácilmente los objetos de su interior. Realmente vale casi cualquier objeto de los que se suelen tener en casa o se encuentran en la naturaleza, pero hemos de tener en cuenta que el niño/a los tocará, explorará, chupará o golpeará, por lo que no deben presentar aristas, ser demasiados pequeños o resultar peligrosos.

Los objetos que puede contener el cesto son muy diversos. Vamos a agruparlos por materiales:

  • Madera: cucharones, peines de cerdas suaves, brochas, pinceles, morteros, pinzas de la ropa, arandelas para cortinas, huevos de costura, maracas, cucharas de miel, pelota Pickler, etc.
  • Metal: cucharas, tapas, flaneras, juegos de llaves, coladores, botes, batidores de huevos, moldes para pasteles o tartas, cajitas de latón, etc.
  • Tejido: telas naturales, fieltro, toallas pequeñas, pelotas de tenis, muñecas de trapo, manoplas, pelotas de tela, lazos de raso, pañuelos de seda, ovillos de lana, pompones, etc.
  • Orgánicos: piedras, conchas marinas, esponjas, piñas, hojas secas, cáscaras de cocos, tapones de corcho, frutas, etc.

De todos los materiales citados anteriormente yo eliminaría, dependiendo de las características del niño/a en cuestión, aquellos que pudiera tragarse, romper, partir o mordisquear en trozos más pequeños y que puedan resultar peligrosos. Más adelante, a medida que el menor crezca, se pueden ir añadiendo, aunque nunca se debe descuidar la vigilancia por parte de un adulto.

Mientras el pequeño juega, el adulto debe estar cerca vigilando pero sin intervenir, actuando de mero espectador y supervisor.

A medida que el niño/a se va haciendo mayor, su forma de relacionarse con los objetos se va volviendo más compleja, realizando pequeños experimentos de causa-efecto o pudiendo realizar pequeñas agrupaciones o seriaciones atendiendo a algún criterio, etc.

Entre las destrezas o habilidades que se pueden desarrollar con el cesto de los tesoros se encuentran: observación, investigación, autonomía, motricidad fina, coordinación óculo-manual, lógica, concentración, interiorización de conceptos relacionados con el color, la capacidad, el volumen, la cantidad, etc.

Cesto de los tesoros
Cesto de los tesoros

ALGUNAS RECOMENDACIONES MÁS

  1. Antes de poner el cesto de los tesoros al alcance del bebé, se deben retirar de alrededor otros objetos que puedan atraer su atención y desviarla del propio juego.
  2. Se pueden confeccionar diferentes cestas temáticas por tipos de materiales.
  3. La cantidad de objetos por cesto puede ser muy variada, pero al menos debe contener unas 30 a 40 unidades.
  4. Podemos ir variando los objetos a medida que el pequeño pierde el interés por ellos y también ampliar el abanico de materiales según el niño/a va creciendo.
  5. Debemos limpiar con cierta asiduidad los materiales que componen el cesto. Además de llevárselos frecuentemente a la boca, hay que tener en cuenta que estos objetos van a estar la mayor parte del tiempo en el suelo.
  6. Es importante recordar que este es un juego muy atrayente y divertido para el pequeño/a, pero no el único, por lo que se debe combinar con otro tipo de juegos y juguetes que estimulen al niño/a.
  7. A partir del año y medio aproximadamente es muy posible que el menor pierda interés por el cesto de los tesoros. Es el momento de que este juego evolucione para dar paso a otro tipo de juego algo más elaborado. Hablamos de lo que en las escuelas infantiles se denomina “juego heurístico” aunque, como comenté más arriba, el cesto de los tesoros sería un tipo de juego heurístico, el más básico, por así decirlo.

Si no contáis con tiempo o ganas para hacerlo, siempre podéis comprar un cesto de los tesoros. Pero debéis tener en cuenta que os saldrá mucho más caro que fabricarlo vosotros mismos y siempre estaréis más tranquilos si elegís vuestros propios materiales. No obstante, hoy día son muchas las pequeñas empresas que se dedican a la confección de este tipo de cestos y los hay muy completos y vistosos. Pero tened cuidado y revisad bien qué tipo de objetos incluye.

¿Os animáis a crear un cesto de los tesoros para vuestro peque, un familiar o una amiga embarazada? ¡Contadme vuestra experiencia! Si necesitáis ayuda, no dudéis en preguntarme.

Algunos materiales para el cesto de los tesoros
Algunos materiales para el cesto de los tesoros

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Eva H. Hernanz

Madrid

mamaevapsicopedagoga@gmail.com

Publicado en Maternidad y crianza, Psicología, Psicopedagogía

Empatía y ecpatía, los dos pesos de la misma balanza

La EMPATÍA se conoce como la capacidad de ponerse en el lugar de otro, de comprender cómo se siente. Esto no implica necesariamente que compartamos la interpretación de la realidad del otro individuo, ni sus pensamientos o emociones, pero sí que somos capaces de comprenderlos y sintonizar de alguna manera con ellos.

La empatía es fundamental para relacionarnos correctamente con los demás, por eso es primordial fomentarla, sin forzar, desde edades tempranas.

Los sujetos que no son capaces de desarrollarla, claramente tendrán problemas relacionales más o menos graves. El mayor exponente de falta de empatía son los psicópatas, aunque no hace falta serlo para mostrar poca capacidad empática.

La educación emocionalmente inteligente enseña al niño/a a tolerar la frustración y a comprender y aceptar que los demás también tienen necesidades y derechos.

Elsa Punset

Para poder desarrollar una adecuada empatía es necesario poseer una ajustada conciencia de uno mismo y un buen autoconocimiento. Si somos capaces de analizar qué pensamientos, sentimientos y emociones nos genera un acontecimiento, nos resultará más fácil aplicar estos conocimientos para conectar con los demás.

Existen diferentes tipos de empatía:

  • EMPATÍA EMOCIONAL. Es la capacidad de compartir los sentimientos de otra persona. Si por ejemplo la otra persona está triste, nosotros nos ponemos tristes.
  • EMPATÍA COGNITIVA. Es la capacidad de comprender cómo piensa o cómo siente otra persona.
  • EMPATÍA COMPASIVA. Es la capacidad de sentir el sufrimiento del otro, pero va más allá que las anteriores, llevándonos a tomar medidas para ayudar.
Consuelo y empatía suelen ir de la mano
Consuelo y empatía suelen ir de la mano

Al igual que es importante fomentar la empatía en los menores, también lo es frenar las consecuencias negativas que puede acarrear una empatía muy desarrollada, especialmente en los niños/as más sensibles o con mucha intuición. (Para leer más sobre este tema puedes consultar el artículo Niños/as con sexto sentido.)

La ECPATÍA es una estrategia de autoprotección ante las consecuencias de la fatiga por compasión. Es un proceso consciente mediante el cual nos separamos de los sentimientos y circunstancias de quien sufre para no agotarnos emocionalmente y poder así ayudarle mejor. No hay que confundirla con la indiferencia o la falta de empatía. Claramente son cosas muy distintas.

Si el grado de implicación de una persona que se dispone en actitud empática con otra no es correcto, se corre el riesgo de caer en lo que se llama la trampa del mesías: amar y ayudar a los demás olvidándose de amar y ayudarse a sí mismo.

Carmen Berry

Una cosa es ser empático y ser capaz de ponernos en el lugar del otro y otra muy distinta es instalarnos en el lugar del otro. En este segundo caso ponemos las necesidades de la otra persona por delante de las nuestras. Esto provoca un descuido absoluto de nuestro propio ser que, a la larga, puede traer consecuencias negativas para nosotros: sentimientos de confusión, ansiedad, depresión…

Ahora que sabemos la importancia que tienen tanto la empatía como la ecpatía para el desarrollo emocional de nuestros menores, vamos a ver cómo podemos fomentar ambas capacidades.

¿Cómo fomentar la empatía en los niños/as?

  1. Presta atención a tus hijos/as, dedícales tiempo de calidad, juega con ellos, escúchales, obsérvales, estate atento a sus emociones y sentimientos y nunca les juzgues por ellos. Da valor a todas las emociones que tus hijos/as sientan y ayúdales a canalizarlas. (Para profundizar en este tema puedes consultar el artículo del blog Autoestima y seguridad en los niños/as. Elementos clave para un desarrollo sano.)
  2. Fomenta el diálogo y la escucha activa, las conversaciones y las charlas sobre todo tipo de temas, desde los más triviales a los más profundos. Ahondad en los sentimientos, las emociones y qué las provocan.
  3. Sé cariñoso, amable y regala muestras de amor en casa. El amor recibido y percibido deja una profunda huella positiva de por vida. (Ver más sobre este tema en el artículo del blog Besos y abrazos.)
  4. Enséñales a esperar su turno, a comprender que deben estar fuera de algunas conversaciones o asuntos que no les incumben. Es importante que los niños/as aprendan que no son el ombligo del mundo.
  5. Edúcales en el respeto y el buen trato a los demás. Haz que se preocupen por otras personas, por su hermano/a que está triste, por ejemplo, por la abuela enferma, o por otro niño/a en el parque al que le ha ocurrido algo malo.
  6. Predica con el ejemplo. Sé respetuoso y empático con las personas que os rodean, preocúpate por ellas, por sus asuntos y sus problemas. Si tú no la practicas, no puedes pretender que tus hijos/as sí lo hagan.
Para poder desarrollar una adecuada empatía es necesario poseer una ajustada conciencia de uno mismo y un buen autoconocimiento
Para poder desarrollar una adecuada empatía es necesario poseer una ajustada conciencia de uno mismo y un buen autoconocimiento

¿Cómo contribuir al desarrollo de la ecpatía en los niños/as?

  1. Potencia en tus hijos/as la responsabilidad, especialmente la responsabilidad sobre sí  mismos. La responsabilidad es un principio fundamental del desapego. Los menores deben aprender a no depender de nadie para ser felices. Esta es una enseñanza fundamental para el resto de su vida. Somos los máximos responsables de nuestra felicidad, lo que no hagamos por nosotros, nadie más lo hará. Por tanto, nuestro bienestar depende únicamente de nosotros.
  2. En estrecha relación con el punto anterior, fomenta en los niños/as el locus de control interno. (Explicado en el artículo del blog Locus de control, efecto Pigmalión e indefensión aprendida. Qué son y cómo están relacionados.)
  3. Enseña a los menores a ser asertivos. Esto significa que sean capaces de hacer valer sus necesidades o derechos y exponer su punto de vista sin ofender ni agraviar a los demás. Un ejercicio muy práctico en este sentido es aprender a pensar y reflexionar detenidamente antes de emitir cualquier mensaje.
  4. Promueve el pensamiento crítico en tus hijos/as. (Ver más sobre esto en el artículo del blog Pensamiento crítico. Cómo fomentarlo en los niños/as.)
  5. Ayuda a los pequeños/as a ser conscientes, verbalizar y dar valor a sus emociones, tanto las positivas como las negativas. Una vez localizadas las emociones negativas, hablad sobre ellas, sobré qué las ha podido provocar y qué actividades o cosas podéis hacer para evitarlas o cambiarlas. Y, por último, ayúdales a ponerlas en práctica.
  6. Cultiva el buen humor en casa, las sonrisas y la gratitud. Estas actitudes generan que los demás se sientan mejor y que puedan contagiar sus emociones a los demás.
  7. Fomenta la práctica de ejercicio o deporte en tus hijos/as. Cuando se realiza ejercicio físico se generan endorfinas, dopamina y serotonina, que contribuyen a la sensación de bienestar y buen ánimo.
  8. Procura que os rodeéis de personas positivas y que transmiten emociones positivas e intentad evitar a las personas negativas y malhumoradas. No me refiero a que tengáis que huir de la realidad y las desgracias ajenas. Si un familiar o amigo está pasando por un mal momento, acompañadle y escuchadle, es un magnífico momento para practicar la empatía. Me refiero a esas personas que pase lo que pase, ocurra lo que ocurra a su alrededor, haya motivos reales o no, siempre están de mal humor y desprendiendo energía negativa a su alrededor. Personas tóxicas, al fin y al cabo. Seguro que sabes a quiénes me refiero, todos conocemos a alguien así.

¿Conociáis la ecpatía? ¿Soléis ponerla en práctica o por el contrario soléis involucraros tanto en los problemas ajenos que acabáis agotados emocionalmente? ¿Y la empatía? Recordad que tan importante es poner en práctica una como la otra.

https://www.psonrie.com/noticias-psicologia/que-es-la-ecpatia

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Eva H. Hernanz

Madrid

mamaevapsicopedagoga@gmail.com

Publicado en Educación, Psicopedagogía

Funciones de la Psicopedagogía

Como ya he contado en otro artículo (¿Qué es un psicopedagogo/a y en qué te puede ayudar?), un psicopedagogo/a es un profesional que detecta, diagnostica y ayuda a resolver problemas, trastornos y dificultades relacionadas con el aprendizaje. Pero la labor del profesional de la psicopedagogía no se queda ahí y va más allá, desde la intervención directa hasta la prevención, pasando por la creación de pautas y herramientas de trabajo para potenciar el aprendizaje.

A continuación vamos a desgranar en estas diapositivas todas las funciones que tiene un psicopedagogo/a, para que os resulte más visual y sencillo. Allá vamos:

Funciones del psicopedagogo/a

Psicopedagogía es diagnóstico
Psicopedagogía es diagnóstico
Diagnóstico para guiar el trabajo educativo
Diagnóstico para guiar el trabajo educativo
Diagnóstico para detectar dificultades y encontrar sus causas
Diagnóstico para detectar dificultades y encontrar sus causas
El diagnóstico precoz es esencial para diseñar un adecuado plan de intervención
El diagnóstico precoz es esencial para diseñar un adecuado plan de intervención
Psicopedagogía es Intervención
Psicopedagogía es Intervención
Intervención para para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje
Intervención para para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje
Intervención para potenciar diferentes habilidades
Intervención para potenciar diferentes habilidades
Psicopedagogía es Asesoramiento
Psicopedagogía es Asesoramiento
Asesoramiento al personal educativo
Asesoramiento al personal educativo
Asesoramiento a las familias
Asesoramiento a las familias
Asesoramiento y orientación a los estudiantes
Asesoramiento y orientación a los estudiantes
Psicopedagogía es Prevención
Psicopedagogía es Prevención
Prevención de dificultades o problemas de cualquier índole
Prevención de dificultades o problemas de cualquier índole
Prevención a través del asesoramiento y las entrevistas, charlas, talleres, etc.
Prevención a través del asesoramiento y las entrevistas, charlas, talleres, etc.
Prevención también en el ámbito socio-sanitario
Prevención también en el ámbito socio-sanitario

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Eva H. Hernanz

Madrid

mamaevapsicopedagoga@gmail.com

Publicado en Educación, Maternidad y crianza

Mamá, papá, ¿qué es el amor?

Ya sea por la festividad de San Valentín, porque vean alguna escena de una película o porque hayan oído hablar a otras personas sobre ello, nuestros hijos/as en algún momento nos van a preguntar por el amor.


La mejor manera de enseñar a los menores qué es el amor es predicar con el ejemplo. Si los dos papás vivís juntos, no solo sirve tener actitudes cariñosas con los niños/as y sin embargo con el otro progenitor o tutor ser frío, distante o incluso desagradable, ya que los pequeños/as lo notarán.

Hacer cosas para que el otro se sienta bien (ya sea padre, hijo, hermano, pareja o mascota…), dar muestras de cariño, tener detalles, dedicar al otro tiempo de calidad, hacer cosas en armonía conjuntamente y por un objetivo común… Todo esto contribuye a que los menores sientan y perciban el amor. Y también fomentará que repitan esas conductas tanto ahora como en el futuro.


Además de ser su modelo de amor hay otras ideas que podemos poner en práctica para ayudar a nuestros pequeños/as a entender este sentimiento. Os las muestro a continuación:

Pautas para explicar a los menores qué es el amor I
Pautas para explicar a los menores qué es el amor I

No es necesario utilizar un lenguaje demasiado enrevesado, técnico ni ambiguo, basta con hablar desde nuestra realidad, nuestro punto de vista, compartir nuestros pensamientos y nuestras vivencias con un lenguaje adaptado a nuestros pequeños interlocutores, ya que no es lo mismo hablar de amor con un niño de cuatro años que con una niña de doce.

Pautas para explicar a los menores qué es el amor II
Pautas para explicar a los menores qué es el amor II

Como con todo, también en esto predicar con el ejemplo es la mejor enseñanza. Si nuestro hijo/a ve que nos quedamos toda la noche en vela cuidando de su hermano/a enfermo, si observa que nos preocupamos porque nuestra mascota come poco o porque ha tenido un accidente y todos los días dedicamos parte de nuestro tiempo a hacerle sus curas, o si nos vamos a buscar a un hermano/a, con el que estábamos peleados, para llevarle al médico porque hace unos días tiene un dolor en la espalda, estaremos transmitiendo indirectamente amor por todos nuestros seres queridos. Si nuestro hijo/a nos ha preguntado recientemente por el amor, podemos aprovechar para verbalizar todo esto, mostrándole la relación directa que el amor tiene con valores como el cuidado y la preocupación por los otros, el perdón, etc.

Pautas para explicar a los menores qué es el amor III
Pautas para explicar a los menores qué es el amor III

Transmitir a nuestros pequeños/as nuestro amor incondicional por ellos es clave para un desarrollo sano. Nuestros hijos/as han de saber que les amamos por encima de todo. Que nuestro amor no va a variar de intensidad o se va a desvanecer bajo ningún concepto, independientemente de que hagan cosas que no estén bien, no nos gusten o que nos hagan sentir mal. Debemos hacerles entender que una cosa es estar disgustados con ellos y otra muy distinta que nuestro amor sufra alguna variación. Esto que a priori puede resultar sencillo de comprender y de llevar a cabo, en muchas ocasiones no es así. ¿Cuántas veces hemos oído a un padre o madre decirle a su hijo/a «si no haces esto ya no te voy a querer» o expresiones similares? Debemos tratar de evitarlas a toda costa, pues lo único que provocan es confusión, temor, inestabilidad e incertidumbre. Cualquier cosa menos la seguridad que todo niño/a ha de sentir en el seno de su familia. Incluso cuando regañamos a un menor de corta edad, sobre todo si notamos que se pone triste o nervioso ante nuestro enfado, es conveniente decirle algo similar a esto: «yo te quiero muchísimo, pero esto que has hecho no está bien y no me gusta».

Cuando las preguntas sobre el amor se vuelven más complejas

Dependiendo de la edad que tengan los niños/as, las preguntas sobre el amor se pueden complicar, ya me entendéis… Aquí entran todo tipo de interrogantes acerca de la vida en pareja, la separación de los padres, la reproducción, las relaciones sexuales… Lo más importante en estos casos es nunca mentirles, ni inventar historias ficticias como explicación alternativa. No hace falta entrar en muchos detalles, los niños/as no los necesitan ni los entenderían. Solo dar una explicación sencilla pero veraz, desde la tranquilidad, intentando transmitir naturalidad. Esto último es importante repetírnoslo porque, llegado el momento, cuando nos sorprenden con este tipo de preguntas incómodas se puede hacer difícil reflejar naturalidad.

Lo mejor es hacer como con las tiritas, que arrancarlas del tirón duele menos, pero nuevamente cuidando el lenguaje empleado y adaptándolo a la edad del niño/a en cuentión. Además que dar naturalidad a algo que en definitiva lo es, a la larga es más saludable tanto para nosotros como para nuestros hijos/as.

Pautas para explicar a los menores qué es el amor IV
Pautas para explicar a los menores qué es el amor IV

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Eva H. Hernanz

Madrid

mamaevapsicopedagoga@gmail.com