Publicado en Alta sensibilidad, Educación, Maternidad y crianza, Psicología, Psicopedagogía

Niñas y niños altamente sensibles (NAS): un mundo de emociones intensas y creatividad

La alta sensibilidad, término acuñado por la psicóloga Elaine Aron en la década de 1990, es un rasgo de personalidad hereditario que se presenta en aproximadamente el 20% de las personas, tanto en infancia como en personas adultas. Estudios recientes hablan de que este porcentaje podría ascender al 30% de la población. Este rasgo puede ser especialmente significativo en la infancia, ya que las criaturas se encuentran en un proceso de desarrollo y aprendizaje que se ve influenciado por el entorno en el que crecen. En este sentido, es importante tener en cuenta las características propias de los y las NAS para poder ofrecerles un entorno adecuado que les permita desarrollarse de forma saludable. Y sobre todo porque la vida, tal como se entiende hoy en día, no está pensada ni adaptada para las personas altamente sensibles (PAS)…

Antes de nada, te tengo que explicar que la Alta Sensibilidad no se diagnostica, pues no es una patología, una enfermedad, ni trastorno. Sin embargo, podemos concluir que una niña o niño es altamente sensible (NAS) teniendo en cuenta, mediante observación, ciertas características concretas de su comportamiento y su personalidad.

Cómo son las criaturas altamente sensibles

En primer lugar, es importante señalar que las NAS suelen ser muy perceptivas y estar muy atentas a los detalles. Esta atención al detalle les permite aprender con mayor rapidez y profundidad sobre su entorno, ya que son capaces de captar matices que pasan desapercibidos para otros niños y niñas. Por otro lado, este rasgo puede hacer que los NAS se sientan abrumados por la cantidad de información que reciben, lo que puede generar estrés y ansiedad.

Debido a lo anterior, otra de las características de estas y estos pequeños es que se sobreestimulan con facilidad. Los niños y niñas con alta sensibilidad necesitan más a menudo tiempos de descanso y desconexión del entorno para recargas las pilas, descansar su cerebro y poder volver a la carga con la mente calmada.

Otra característica común de los NAS es su gran empatía, de la que he hablado en otros artículos. (Ver Empatía, un arma muy poderosa y Empatía y ecpatía, los dos pesos de una misma balanza). Se podría decir que la empatía es uno de los elementos más destacables de la alta sensibilidad y, a su vez, está relacionada con la inteligencia interpersonal. Puedes ver de qué se trata en Las ocho inteligencias según Howard Gardner. Las NAS son capaces de ponerse en el lugar de los demás y comprender sus emociones y sentimientos. Esta habilidad les permite establecer relaciones interpersonales más profundas y significativas, pero también puede llevarlas a sentir la tristeza y el dolor de los demás de forma muy intensa. En este sentido, es importante que las y los adultos que acompañan a las NAS les enseñen estrategias para gestionar sus propias emociones y evitar que se sientan desbordadas por las ajenas.

La alta sensibilidad también se manifiesta en el ámbito sensorial. Las niñas y niños altamente sensibles poseen una mayor sensibilidad a los estímulos del entorno que les rodea. Esta característica se manifiesta en diferentes ámbitos, como el emocional, el social, el sensorial… Esto puede provocar que ciertos ambientes les resulten incómodos o incluso dolorosos, como las temperaturas altas o bajas, las luces muy intensas, los sonidos fuertes o las texturas ásperas. Es importante que las y los mayores presten atención al entorno y eviten exponer a las criaturas a situaciones que puedan generarles malestar.

En cuanto a su vida emocional e interior, los y las NAS suelen ser niñas muy reflexivas y con gran capacidad para meditar sobre sus propios pensamientos y sentimientos, lo cual está directamente relacionado con la inteligencia intrapersonal (ver Las ocho inteligencias según Howard Gardner). Son peques que suelen hacer preguntas profundas y poco habituales para su edad sobre el sentido de la vida, el funcionamiento y los porqués de las cosas. Aunque esta capacidad puede ser muy positiva, ya que les permite seguir fomentando su inteligencia emocional, también puede hacer que las y los NAS se sientan inseguros y vulnerables ante sus propias emociones. Tanto madres y padres, como la comunidad educativa, deben facilitar estrategias para comprender y regular las emociones que generan estos procesos internos, de modo que las criaturas PAS puedan disfrutar de una vida emocional saludable.

Respecto a su comportamiento, los y las NAS suelen ser niñas muy perfeccionistas y exigentes consigo mismas. Esta tendencia puede manifestarse en el ámbito académico, el deportivo o el artístico. Estas criaturas tienden a esforzarse al máximo en todo lo que hacen y a querer obtener resultados excelentes en todas sus actividades. Como es lógico pensar, esta característica puede generarles estrés y ansiedad, especialmente si se sienten presionadas por los adultos. Por esta razón, es importante que las personas mayores enseñen a la infancia PAS a establecer metas alcanzables y a valorar sus logros, aunque no sean perfectos.

Además, las y los NAS también suelen ser muy introvertidos y reservados. Aunque esto no es una característica exclusiva de la alta sensibilidad, sí es cierto que estas criaturas suelen necesitar más tiempo para procesar la información y las emociones que sienten. Sin embargo, debemos tener en cuenta que según la doctora Elaine Aron alrededor del 30% de las personas altamente sensibles son extrovertidas. Por lo que, sólo porque tu peque sea sociable y extrovertida, no debes descartar que sea altamente sensible.

Por otro lado, es importante destacar que los y las NAS también pueden ser personas muy creativas y talentosas. Su sensibilidad les permite apreciar la belleza en todas sus formas y expresarse de manera creativa en diferentes ámbitos artísticos, como la pintura, la música o la escritura. Se debe brindar a las y los jóvenes PAS la oportunidad de explorar su creatividad y de desarrollar sus talentos.

Las criaturas altamente sensibles suelen tener mucha imaginación y ser muy creativas
Las criaturas altamente sensibles suelen tener mucha imaginación y ser muy creativas

En definitiva, las niñas y niños altamente sensibles son criaturas que poseen una gran riqueza emocional y una capacidad innata para apreciar la belleza en el mundo que les rodea. Aunque la alta sensibilidad puede presentar algunos desafíos, también ofrece grandes oportunidades de crecimiento personal y emocional. Por esta razón, es importante que las personas que acompañan a los y las NAS les brinden el apoyo y las herramientas necesarias para desarrollarse de manera plena y feliz.

14 características más de las PAS

Aquí te presento 14 características que, junto con las mencionadas anteriormente, te ayudarán a hacerte una idea bastante precisa de cómo son las criaturas altamente sensibles y de si ese o esa peque en quien estás pensando puede serlo o no:

  1. Son muy analíticas y pueden ser muy buenas en la resolución de problemas complejos, gracias a su profundidad de procesamiento de la información.
  2. Les cuesta tomar decisiones. Por la cuestión anterior, su tendencia a procesar la información de manera profunda y reflexiva, son conscientes de las múltiples opciones posibles y de las probables consecuencias de cada una de ellas. Además, su empatía puede tener un efecto ralentizante, ya que necesitan tomar la decisión «correcta» para evitar causar daño o malestar a otras personas.
  3. Son muy observadoras y pueden notar patrones y tendencias en las situaciones.
  4. Les encanta estar en contacto con la naturaleza. Suelen ser muy conscientes de su entorno natural y disfrutar al aire libre.
  5. Son muy emotivas. Suelen experimentar emociones de manera muy intensa, ya sean positivas o negativas. Pueden llorar con facilidad o sentir mucha alegría ante situaciones que otros podrían considerar menos importantes.
  6. Son muy intuitivas. Tienen la capacidad de tomar decisiones acertadas y tener un buen juicio ante situaciones complicadas. Para saber más sobre la intuición puedes leer mi artículo Niños y niñas con sexto sentido.
  7. Suelen ser muy conscientes de su cuerpo y de sus sensaciones físicas. Pueden presentar una gran sensibilidad ante ciertos alimentos, saber lo que les sienta bien y lo que no, tener problemas para adaptarse a ropa o calzado incómodos y para tolerar ciertas texturas.
  8. A pesar de ser muy sensibles y emocionales, también suelen ser muy independientes y valoran su espacio personal y su privacidad. Tienen una gran necesidad de pasar tiempo a solas y pueden sentirse abrumadas si están en situaciones muy sociales o ruidosas durante mucho tiempo. Si son niños o niñas muy pequeñas reclamarán la compañía de mamá o papá igual que cualquiera de su edad.
  9. Tienen un gran sentido de la justicia y pueden sentir mucha indignación ante situaciones de discriminación o abuso.
  10. Son muy exigentes consigo mismas y excesivamente autocríticas ante los errores, llegando en ocasiones a términos obsesivos.
  11. Tienen una gran capacidad de concentración y pueden trabajar en proyectos durante horas sin distraerse en situaciones que les resultan interesantes y significativas. Lógicamente dependerá de la edad de las criaturas.
  12. Tienen buena capacidad para adaptarse a situaciones nuevas y desconocidas. Al ser muy conscientes de su entorno y de las emociones de las personas que les rodean, pueden adaptarse mejor a las situaciones y a las necesidades de los demás.
  13. Sin embargo, pueden ser más sensibles a ciertos cambios y transiciones en su entorno, lo que puede provocar que se sientan abrumadas o estresadas, según el contexto, ante ciertas situaciones que otros y otras peques pueden manejar con más facilidad. También pueden sentirse incómodas o irritadas si algo está fuera de lugar.
  14. Son muy sensibles a la crítica y pueden sentirse heridas fácilmente.
Las PAS se pueden sentir frecuentemente abrumadas por la indecisión o preocupadas por tomar la decisión "correcta"
Las PAS se pueden sentir frecuentemente abrumadas por la indecisión o preocupadas por tomar la decisión «correcta»

Si quieres saber más sobre alta sensibilidad, puedes leer La importancia de los cuatro pilares de la alta sensibilidad en la crianza de niños y niñas NAS.

¿Crees que tu hija o hijo es NAS? No olvides que este artículo es meramente informativo. Si quieres solicitar asesoramiento para salir de dudas y/o ayudarle a gestionar de forma efectiva su rasgo, no dudes en ponerte en contacto conmigo. Puedes rellenar el formulario de la página de inicio, ir a la sección de Contacto o pinchar en este link: Contacto

https://www.guiainfantil.com/educacion/conducta/los-ninos-nas-nacen-siendo-altamente-sensibles-4-rasgos-caracteristicos/

Elaine Aron. 2002. El niño altamente sensible. Nueva York, EEUU. Editorial Broadway

Elaine Aron. 2005. El don de la sensibilidad en la infancia. Como ayudar a tu hijo cuando el mundo le abruma. Nueva York, EEUU. HarperCollins

Úrsula Perona. 2015. NAS. Niños altamente sensibles. Barcelona, España. Editorial Kairós

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Licenciada en Psicopedagogía. Profesional PAS certificada.

Eva H. Hernanz

Madrid

contacta@mamaevapsicopedagoga.com

Publicado en Abuso narcisista, Maternidad y crianza, Psicología

El daño del narcisismo en la familia. Cómo reconocerlo y sanarlo

Las familias narcisistas son una realidad dolorosa, aunque históricamente escondida, y más común de lo que se piensa. Un padre o una madre con trastorno de personalidad narcisista puede afectar profundamente a sus descendientes, generándoles una variedad de problemas y secuelas emocionales y psicológicas. En este artículo, exploraremos las características de una familia narcisista, los efectos que puede tener en los hijos e hijas y las opciones de afrontamiento disponibles para aquellas personas que sufren los efectos de las dinámicas familiares del narcisismo patológico.

¿Qué es una familia narcisista?

Antes de nada, quiero dejar claro que en todo el artículo cuando hable de «narcisista«, me referiré siempre a una persona narcisista patológica o, lo que es lo mismo, alguien con trastorno de personalidad narcisista (DSM-5).

Una familia narcisista es una familia en la que uno o ambos padres son narcisistas patológicos. Un padre o madre narcisista es alguien que tiene un sentido exagerado de importancia personal, una necesidad constante de admiración y una falta de empatía hacia los demás (leer Empatía, un arma muy poderosa), entre otras cosas. En una familia narcisista todo gira en torno a la persona narcisista, quien miente, controla y manipula a los otros miembros de la familia para satisfacer sus necesidades y expectativas.

El padre/madre narcisista espera que el resto de la familia lo admire y lo considere superior. Si los demás miembros del clan no cumplen con estas expectativas, pueden ser ignorados, ridiculizados o incluso castigados. A menudo, la madre/padre narcisista tratará de mantener a sus hijos e hijas a su lado, a través de la intimidación, el chantaje o la manipulación, para asegurarse de que sigan cumpliendo con sus necesidades.

Un padre o una madre narcisista (Narcisismo: los tipos y subtipos que debes conocer) puede ejercer maltrato de muy variadas maneras. Las formas más impactantes y obvias son el castigo físico (palizas, golpes, privación de alimentos, encerrar en un espacio pequeño o sin ventilación… ) o la agresión sexual del tipo que sea (insinuaciones, tocamientos, violación… ) Pero hay otras muchas maneras de ejercer abuso, que forman parte del maltrato psicológico, algunas tan sutiles que ni siquiera se reconocen como maltrato. Estas manifestaciones van desde las más explícitas, como gritos e insultos, hasta abandono físico (parcial o absoluto), pasando por abandono emocional (que es «la madre del cordero»), negligencia, humillaciones, amenazas, chantaje, gaslighting

En una familia narcisista todo gira en torno a la persona narcisista
En una familia narcisista todo gira en torno a la persona narcisista

Características de una familia narcisista

Una familia narcisista puede ser difícil de reconocer debido a la habilidad del narcisista patológico para manipular y controlar a la gente. A menudo, las personas que crecen en este tipo de familias no se dan cuenta de que sus dinámicas familiares no son saludables hasta que están fuera de su influjo y empiezan a compararse con otras familias «normales». A continuación, os cuento algunas de las características comunes de una familia narcisista.

  1. Dominio del narcisista. En este tipo de clan familiar la persona narcisista es el centro del universo y las necesidades y deseos de las demás están subordinados a los suyos. Los y las narcisistas son manipuladoras habilidosas y pueden controlar a los miembros de la familia mediante la culpa, el miedo y la vergüenza. Dentro de este tipo de familias abusivas los integrantes aprenden a adaptarse a las necesidades del narcisista principal y a ignorar sus propias necesidades.
  2. Necesidad de atención. Las personas narcisistas suelen tener una necesidad constante de atención y reconocimiento, y pueden hacer cualquier cosa para conseguirlo. Esto puede llevar a comportamientos exagerados o inapropiados, como inflar sus propios logros o actuar de manera dramática para llamar la atención.
  3. Comportamiento impredecible. Las familias narcisistas pueden tener una dinámica caótica e impredecible. Los miembros del clan nunca saben qué esperar del narcisista, lo que puede generar miedo, ansiedad y estrés. Las personas narcisistas pueden ser extremadamente volátiles y cambiar de humor rápidamente, lo que hace que sea difícil saber cómo actuar o qué decir para evitar su ira.
  4. Falta de empatía. Las personas narcisistas a menudo son incapaces de empatizar con los y las demás, lo que significa que no pueden ponerse en el lugar de otras personas y comprender sus sentimientos y perspectivas. Esto lleva a una falta de conexión emocional entre los miembros de la familia. Por esta razón algunas personas dentro de la familia narcisista son ignoradas o minimizadas si no cumplen con las expectativas del narcisista. Además, las narcisistas pueden ser crueles y despiadadas en sus críticas y comentarios, lo que puede dañar profundamente a los familiares.
  5. Falsas apariencias y mentiras. Las familias narcisistas se preocupan mucho por la apariencia y la imagen. Quieren que el mundo vea a su familia como perfecta y feliz, aunque de puertas para adentro haya mucho caos y disfunción. Los miembros de este tipo de familias pueden sentir una gran presión para mantener esta fachada, incluso aunque esto signifique ocultar sus verdaderos sentimientos o problemas en casa. Además, las personas narcisistas son expertas en el arte de la mentira y ésta se convierte en una práctica cotidiana.
  6. Envidia, crítica constante y rivalidad. Para contrarrestar su baja autoestima real, la persona con trastorno de personalidad narcisista desarrolla un inflado y desajustado sentimiento de superioridad. Esto le lleva a pensar que los y las demás le envidian y envidian a su familia. Al mismo tiempo critica en las demás personas todo aquello de lo que ella carece. La persona narcisista patológica con frecuencia percibe a los demás como una amenaza a su propio sentido de superioridad, lo que puede crear una atmósfera de rivalidad en la familia, en lugar de apoyo y cooperación. Suele generar sentimientos de competencia entre los miembros de la familia, ya sea de manera abierta o sutil: minimizar o ignorar los logros de los demás, sabotaje, crítica constante, comparación, triangulación… Los integrantes de este tipo de clanes familiares a menudo se sienten como si estuvieran en competición para obtener la aprobación del narcisista principal, pudiendo llegar a creer que nunca son lo suficientemente buenos y que siempre están en desventaja en comparación con otros miembros de la familia.
  7. Control y manipulación. Las y los narcisistas patológicos suelen intentar controlar todo y a todas en su entorno, pero a su vez suelen presentar dificultades para aceptar los límites de los demás. Para ejercer dicho control suelen recurrir a la manipulación, utilizando la culpa, el miedo o la luz de gas, entre otras técnicas, para conseguir lo que quieren. Los miembros de la familia pueden sentir que no tienen control sobre sus propias vidas y que sus límites personales no son respetados.
  8. Proyección. Las personas narcisistas pueden proyectar sus propios problemas y debilidades en las demás, lo que significa que pueden culpar a otras y otros por cosas que son responsabilidad propia. Esto puede hacer que los miembros de la familia se sientan confundidos y culpables por cosas que no han hecho o que no son.
La culpa, la vergüenza, la envidia, la crítica... Son muy frecuentes en una familia narcisista
La culpa, la vergüenza, la envidia, la crítica… Son muy frecuentes en una familia narcisista

Efectos de una familia narcisista en las hijas e hijos

Los efectos de una familia narcisista en las y los descendientes suelen ser profundos y permanentes. Las criaturas de padres/madres narcisistas a menudo crecen con una sensación de que nunca son lo suficientemente buenas, y que su valor como personas está directamente relacionado con su capacidad de satisfacer las necesidades del padre/madre narcisista. Esto puede conllevar problemas emocionales graves (autoestima desajustada, problemas de autoconcepto, autosabotaje, estrés post traumático complejo…), enfermedades mentales (ansiedad, depresión, bipolaridad, trastorno límite de la personalidad, trastornos disociativos, trastorno de personalidad narcisista…), trastornos alimentarios, adicciones y, en casos extremos, incluso el suicidio. Puedes ampliar esta información en el artículo El impacto de los entornos disfuncionales en la infancia: una mirada desde el método PARCUVE.

Las criaturas de madres/padres narcisistas también pueden tener problemas para conformar relaciones interpersonales sanas. Esto se debe a que crecen en entornos en los que la manipulación y la ocultación de las propias emociones y sentimientos están a la orden del día. Esto puede generar una falta de confianza en las demás, una incapacidad para establecer relaciones profundas y significativas o una necesidad de agradar y satisfacer a la otra persona olvidándose de las propias necesidades.

Además, estos hijos e hijas a menudo presentan dificultades para establecer límites saludables. La causa es haberse desarrollado en un ambiente en el que sus necesidades y deseos han sido ignorados o descartados en favor de los deseos del padre/madre narcisista. Esto conlleva una falta de comprensión de la importancia de los límites personales y una incapacidad para decir «no» cuando es necesario. Es decir, hay muchas probabilidades de que, si has crecido en una familia narcisista, acabes cayendo en las redes de una pareja narcisista en la edad adulta e, incluso, que vayas enlazando una relación de abuso tras otra. Aunque, dependiendo del rol que te haya tocado dentro del clan familiar (leer Los roles en la familia narcisista. Cómo funcionan y qué consecuencias tienen), los hijos e hijas de una familia narcisista también pueden repetir patrones narcisistas de adultas.

¿Hay tratamiento para la familia narcisista?

Tratar con este tipo de familia disfuncional resulta un desafío emocional y psicológico importante. Los patrones disfuncionales de comportamiento y comunicación que se generan en una familia narcisista suelen tener un impacto hondo y duradero en la vida de los hijos e hijas y de otros miembros de la familia. Aunque la persona con trastorno de personalidad narcisista no va a cambiar, hay opciones de tratamiento efectivo para las víctimas de uno o varias familiares narcisistas. Aquí te presento brevemente algunas de estas alternativas:

  • Terapia familiar

Una de las opciones para trabajar el problema es la terapia familiar. En ella los integrantes deben trabajar juntos para identificar y abordar los patrones disfuncionales de comunicación y comportamiento que están contribuyendo a la dinámica narcisista en la familia. Las terapeutas familiares pueden ayudar a los y las familiares a aprender nuevas habilidades de comunicación y resolución de conflictos, y pueden guiarlas en la creación de un ambiente de apoyo y comprensión mutua.

La terapia familiar también puede ser útil para ayudar a los miembros del clan familiar a comprender las causas subyacentes del comportamiento narcisista del padre/madre. A menudo, el trastorno de personalidad narcisista se desarrolla como resultado de experiencias traumáticas o dolorosas en la infancia. No se trata de justificar o disculpar a la persona narcisista, sino de entender.

El mayor hándicap en este tipo de terapia es que la persona narcisista raramente reconoce tener un problema ni ser la causante de los problemas de las demás personas. Para ella son los otros individuos los que tienen una dificultad, por lo que es casi imposible que pretenda cambiar o mejorar de forma consciente y sincera. No es que desaconseje totalmente esta estrategia de afrontamiento, pero debido a la naturaleza misma del narcisismo patológico no suele ser una opción recomendable en la mayoría de las situaciones. Como todo en la vida, dependerá de cada caso particular.

Es importante hacer terapia para sanar las heridas de la infancia y los efectos del abuso narcisista
Es importante hacer terapia para sanar las heridas de la infancia y los efectos del abuso narcisista
  • Terapia individual

La terapia individual con una especialista cualificada es realmente útil y necesaria para aquellas personas que han sufrido los efectos de una familia narcisista. Un terapeuta puede ayudar a la persona a procesar y trabajar a través de los efectos emocionales y psicológicos que ha experimentado como resultado de la dinámica narcisista en la familia. La terapia contribuye a desarrollar habilidades de afrontamiento y resiliencia para hacer frente de manera adecuada a todo tipo de situaciones susceptibles de ser problemáticas en el futuro. Trabajar en terapia también contribuye a la sanación de las heridas emocionales de infancia que ha causado la persona narcisista y ayuda a los miembros de la familia a entender y superar los patrones disfuncionales.

  • Establecer límites saludables

Establecer límites saludables es fundamental para tratar con un familiar narcisista. Los miembros de la familia afectados por el comportamiento narcisista deben aprender a establecer límites claros y firmes en su relación con la persona narcisista. Éstos pueden incluir establecer límites en el tiempo que se pasa con el familiar narcisista, negarse a participar en comportamientos que son dañinos o perjudiciales y aprender a decir «no» de manera efectiva.

Evidentemente en muchos casos el contacto cero es la única estrategia sana posible. Es decir, cortar de raíz cualquier tipo de comunicación con la persona abusiva para siempre. Pero me parece importante señalar que establecer límites saludables no tiene por qué significar en todos los casos cortar completamente las relaciones con la persona narcisista. Se trata más bien de establecer pautas saludables que permitan a la persona proteger su propia salud emocional y psicológica, mientras mantiene una relación limitada pero sana con su familiar narcisista. Una buena terapeuta nos puede guiar en este sentido.

  • Buscar apoyo externo

Buscar apoyo externo es importante para quienes están tratando de lidiar con una familia narcisista. Esto puede incluir conectarse con amigas cercanas, familiares y otros miembros de la comunidad que puedan ofrecer apoyo emocional y comprensión. Asimismo, puede incluir la búsqueda de grupos de apoyo.

Hay grupos de apoyo en línea y en persona que están diseñados específicamente para víctimas de familias narcisistas. Estos grupos pueden proporcionar un espacio seguro y de ayuda para que las personas compartan sus experiencias y se conecten con otras que están pasando por lo mismo. También pueden ofrecer información y recursos útiles sobre cómo enfrentarse a esta situación.

Buscar apoyo externo no significa que la persona sea débil o incapaz de manejar la situación por sí misma. De hecho, buscar ayuda es un signo de fortaleza, de conocimiento y reconocimiento de los propios límites. Además, tener una red de apoyo externo puede ayudar a las personas a sentirse menos aisladas y solas en su lucha contra el abuso narcisista.

  • Practicar el autocuidado

El autocuidado es fundamental para las víctimas de este tipo de abuso. Si tú eres víctima de una persona narcisista, puedes experimentar altos niveles de estrés, ansiedad, depresión y otros problemas de salud mental. Por lo tanto, es importante que te tomes el tiempo y el espacio para cuidar de ti misma.

El autocuidado incluye una larga lista de actividades, como pueden ser: hacer ejercicio regularmente, meditar, practicar técnicas de relajación, tener un hobby o actividad que realmente disfrutes, dormir lo suficiente, comer saludablemente y buscar ayuda profesional si es necesario. Preocuparse y ocuparse en una misma es fundamental para sanar las heridas emocionales y permitirse continuar hacia adelante sin dejar que la persona abusiva, la rumiación y la rabia dominen todos los aspectos de la vida.

El autocuidado es fundamental para las víctimas de cualquier tipo de abuso
El autocuidado es fundamental para las víctimas de cualquier tipo de abuso

En resumen, tratar con una familia narcisista es un reto importante. Aunque la persona narcisista patológica no va a dejar de serlo, hay grandes esperanzas para las víctimas del abuso narcisista. La terapia familiar y sobre todo la individual puede ser útil, al igual que establecer límites saludables, buscar apoyo externo y practicar el autocuidado. Al tomar medidas para abordar la dinámica familiar disfuncional, las personas pueden comenzar a sanar y avanzar hacia una vida más saludable y equilibrada.

¿Crees tener una relación familiar (padre/madre) o de pareja con una persona narcisista pero no lo sabes con seguridad? Puedes salir de dudas accediendo al Cuestionario gratuito de 25 preguntas para saber si mantienes una relación con una persona narcisista. ¡Estás a unos pocos minutos de saber si esa relación te está dañando significativamente y poder empezar a tomar acción para sanar!

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https://psicologiaymente.com/social/familias-narcisistas

https://lamenteesmaravillosa.com/familias-narcisistas-vacio-una-afectividad-sana/

https://lamenteesmaravillosa.com/crianza-narcisista-como-afecta-hijos/

https://www.psychologytoday.com/es/blog/las-12-reglas-disfuncionales-de-la-familia-narcisista

Iñaki Piñuel. 2020. Familia Zero. Cómo sobrevivir a los psicópatas en familia. Madrid, España. La esfera de libros

Karyl Mc Bride. 2013. Madres que no saben amar. Nueva York, EEUU. Ediciones Urano

Karyl Mc Bride. 2018. Mi mamá no me mima. Cómo superar las secuelas provocadas por una madre narcisista. Nueva York, EEUU. Editorial Books4pocket

Licenciada en Psicopedagogía. Profesional PAS certificada.

Eva H. Hernanz

Madrid

contacta@mamaevapsicopedagoga.com

Publicado en Educación, Maternidad y crianza, Psicología, Psicopedagogía

Empatía, un arma muy poderosa para prevenir el bullying

Sabemos que la empatía (ver Empatía y ecpatía, los dos pesos de una misma balanza), la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona, de sintonizar con ella y comprender cómo se siente, es una cualidad positiva que es importantísimo fomentar en nuestras niñas y niños.

Pero, exactamente, ¿por qué es tan importante la empatía?

  1. Porque propicia un adecuado autoconocimiento y desarrollo personal.
  2. Porque es clave para establecer y mantener vínculos sanos con los demás.
  3. Porque potencia el carisma, las habilidades sociales y la inteligencia emocional.
  4. Porque mejora la comunicación.
  5. Porque ayuda a desarrollar una adecuada autoestima. (Puedes leer Autoestima y seguridad en la infancia. Elementos clave para un desarrollo sano.)
  6. Porque favorece la resiliencia, que es la capacidad para superar circunstancias adversas o perturbadoras.
  7. Porque ayuda a convertirse en personas confiables y que generan seguridad.
  8. Porque contribuye a la amabilidad, la tolerancia y la solidaridad.
  9. Porque es fundamental para prevenir el acoso escolar.
  10. En definitiva, porque conforma mejores personas.

Digamos que la mayoría de nosotras, de forma natural, poseemos empatía en mayor o menor medida, aunque ésta se puede (y debe) potenciar. Sin embargo, hay personas con niveles ínfimos de empatía e incluso ausencia de ésta. Los mayores exponentes de falta de empatía son el narcisismo patológico o la psicopatía. Los narcisistas estructurales y los psicópatas poseen rasgos característicos de los bullies o acosadores escolares, siendo el principal de estos rasgos la falta de empatía.

Una criatura empática no sólo NO será una acosadora o abusona, sino que tiene muchas más probabilidades de actuar en favor o defensa de la víctima de acoso escolar (bullying).

La empatía por quienes están en problemas es uno de los elementos de la moral universal.

William Damon
La empatía es clave para un adecuado desarrollo personal y social de la persona
La empatía es clave para un adecuado desarrollo personal y social de la persona

Básicamente, a más empatía, menos violencia (sea ésta del tipo que sea). Cuanta más empatía, mayor respeto, tolerancia y solidaridad con las demás personas.

A día de hoy resulta clave que esta cualidad positiva del ser humano, que poseemos muchas personas en mayor o menor medida, se siga fomentando. En el mundo individualista, competitivo y orientado sólo y exclusivamente hacia los resultados en el que vivimos, cada vez se incentiva menos la empatía. Y no es baladí que se premien valores propios del narcisismo. Cada día escuchamos más y más casos de abuso, maltrato, acoso escolar, violencias… Está claro que, como sociedad, algo estamos haciendo mal.

Por otro lado, quizá para contrarrestar los efectos de lo anterior, cada vez más centros educativos y profesionales intentan promover y desarrollar la empatía en niñas, niños y jóvenes, para prevenir y concienciar sobre esta lacra. La educación es primordial en la lucha contra cualquier tipo de violencia. Pero es evidente que no se está haciendo lo suficiente. Cada vez más jóvenes, esos en los que ponemos nuestras esperanzas de futuro, tienen una idea arcaica e intolerable de lo que debe ser una relación de pareja, en la que el machismo impregna sus pensamientos y discursos. ¿Por qué está ocurriendo esto? Es una buena cuestión para abordar en otro artículo. Por ahora nos ocuparemos de la promoción de un arma poderosa contra este mal: la empatía.

Cómo fomentar la empatía

Los niños y niñas empáticas serán adultas empáticas. Como madres y padres debemos favorecer la empatía en nuestros peques. Pero, ¿cómo podemos hacerlo?:

  • Predicando con el ejemplo. No me cansaré de repetirlo. Somos los que hacemos, no lo que decimos. Los niños aprenden mucho más de lo que hacemos que de lo que decimos. Si nuestras peques nos observan, por ejemplo, siendo habitualmente respetuosas con las personas o compasivas con alguien desfavorecido, con un animal herido, con alguien que está siendo humillado… Lo integrarán y repetirán esas conductas.
  • Expresando nuestros sentimientos de forma comprensible y asertiva.
  • Mostrándonos vulnerables algunas veces.
  • Pidiendo perdón cuando nos equivocamos con otras personas y con nuestros propios hijos e hijas.
  • Favoreciendo que se responsabilicen de sus acciones, tanto buenas como malas.
  • Conversando mucho con ellas, explicándoles cómo se siente alguien ante tal o cual situación, preguntándoles cómo se sentirían ellas y practicando la escucha activa…
  • Ayudándoles a identificar y regular sus emociones (rabia, miedo, alegría, enfado…) y mostrándoles nuestro apoyo ante las mismas sin juzgarles.
  • Interesándonos por sus sentimientos, validándolos y consolándoles cuando estén tristes.
  • Practicando la solidaridad en sus múltiples formas.
  • Leyendo cuentos, asistiendo a exposiciones, espectáculos y visionando películas o documentales que nos ayuden a trabajar diferentes valores.
  • Etc.

Favorecen la empatía: el respeto, la compasión, el esfuerzo, la tolerancia, las habilidades sociales y la escucha activa, la asertividad, los valores éticos y morales, la lealtad, la paciencia, la aceptación y la tolerancia a la frustración, el trabajo en equipo y las actitudes colaborativas.

Somos criaturas sociales. Nuestra supervivencia depende de entender las acciones, intenciones y emociones de los demás. Las neuronas espejo nos permiten entender la mente de los demás, no sólo a través de un razonamiento conceptual sino mediante la simulación directa. Sintiendo, no pensando.

Giacomo Rizzolatti
La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona, sintonizar con ella y comprender cómo siente
La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona, sintonizar con ella y experimentar cómo se siente

Por otro lado, hay ciertas actitudes que debemos vigilar y no fomentar en la infancia, o no hacerlo en exceso, pues pueden llevar a las criaturas al lado opuesto de la empatía. Además, esas actitudes negativas, acompañadas de otras peculiaridades, pueden conllevar efectos desastrosos para su futuro. Por ejemplo:

  • La competitividad sana puede ser divertida y fomentar el esfuerzo y el afán de superación individual, pero si traspasa unos límites deja de ser positiva.
  • Cierta individualidad es necesaria para ayudar a desarrollar la autonomía, pero llevada al extremo nos convierte en personas antisociales, apáticas, insolidarias y, por tanto, nada empáticas.
  • ¿Quién no ha mentido alguna vez? En ocasiones incluso una mentira nos ha sacado de un apuro. Pero usar la mentira con frecuencia o pasarse la vida haciéndolo es otro tema.
  • Se suele apreciar a las y los jefes que desprenden cierta autoridad (aunque personalmente opino que hay mejores formas de ejercer la jefatura). Pero si esas muestras de autoridad son excesivas y se presentan incluso de manera agresiva, nos resulta muy desagradable.

Nos alejan de la empatía: el egoísmo, el individualismo, el odio, la falta de autocontrol, la envidia, la agresividad, la venganza, la arrogancia, la mentira, la inmediatez, la competitividad y la impaciencia.

Una criatura empática tiene muchas más probabilidades de actuar en defensa de la víctima de bullying
Una criatura empática tiene muchas más probabilidades de actuar en defensa de la víctima de bullying

Después de todo lo anteriormente expuesto, queda patente que la empatía resulta tan valiosa como primordial para un adecuado desarrollo personal y social. Está en nuestras manos ayudar a nuestros hijos e hijas a convertirse en mejores personas. Os dejo una frase de la psicóloga Tere Rosales Serje, que recoge muy bien la importancia de la empatía:

La empatía es la piedra angular del amor que sostiene lo que sentimos y nos permite sentir lo que el otro siente y compartirnos desde el corazón en un solo latir. El Amor es un arte, ya que es movido por la energía creativa al servicio de la comprensión, compasión y la reconciliación, nos abre a espacios de sensibilidad, bondad, entrega y nos impulsa a cuidar, contener, apoyar, nutrir, acompañar… Todas estas funciones parentales y relacionales que nos conectan para crecer y fluir sanamente.

Tere Rosales Serje

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https://psicologiaymente.com/psicologia/empatia

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https://lamenteesmaravillosa.com/el-maravilloso-cerebro-emocional-de-las-personas-con-alta-sensibilidad-pas/

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Licenciada en Psicopedagogía. Profesional PAS certificada.

Eva H. Hernanz

Madrid

contacta@mamaevapsicopedagoga.com

Publicado en A partir de 4 años, Recomendaciones, Reseñas literarias

¿Por qué no vivimos para siempre?: un cuento para hablar de la muerte con naturalidad

Hoy os traigo un cuento bastante especial que habla sobre la muerte. Lo hace de una manera muy natural, tanto como las preguntas que formula, que podrían salir de la mente y de la boca de cualquier criatura. Se trata de ¿Por qué no vivimos para siempre?, de la escritora Katie Daynes y la ilustradora Christine Pym, editorial Usborne. Pertenece a la colección Mis primeras preguntas, que cuenta con títulos como: ¿Qué son las emociones?, ¿Cómo es el espacio?, ¿De dónde vienen los niños?, ¿Qué son los virus?, ¿Adónde va la caca?, ¿Qué es ser bueno? o ¿Qué hace el cuerpo con lo que como?, entre otros.

Es un libro infantil muy nuevo (2021) que trata muchos asuntos relacionados con el ciclo de la vida y, en especial, con la muerte. Lo hace a través de la formulación de preguntas lógicas y directas que surgen alrededor de este tema y que se resuelven de forma también muy natural y clara para los y las más pequeñas, levantando las numerosas pestañas que encontraréis en cada página.

El libro aclara muchas dudas a través de ilustraciones que cuentan pequeñas historias de animalitos. Estos protagonistas han perdido algún ser querido (familiar, mascota…) y/o se plantean diferentes cuestiones. Los dibujos son bonitos y explicativos, de tal forma que ayudan mucho a entender lo que ocurre en la escena. El texto siempre es una respuesta para la pregunta planteada en la solapa, a la que también acompaña una ilustración.

Algunas de las numerosas preguntas que el cuento plantea son tan interesantes como éstas: ¿cuándo nos morimos?, ¿se morirá mi osito de peluche?, ¿no puede vivir para siempre mi mascota?, ¿al hospital vas sólo a morir?, ¿qué pasa con el cuerpo al morir?, ¿por qué siento dolor por dentro?, ¿está mal que me divierta?…

¿Qué pasa cuando alguien muere?, del libro ¿Por qué no vivimos para siempre?, de Katie Daynes y Christine Pym, editorial Usborne
¿Qué pasa cuando alguien se muere?, del libro ¿Por qué no vivimos para siempre?

Como veis, es un libro lleno de dibujos, preguntas y respuestas para ayudar a las criaturas a entender un concepto tan complejo y tabú para muchas personas como es la muerte. Lo hace desde una visión respetuosa con todo tipo de creencias, con sencillez, honestidad y seriedad. En fin, como considero que deberíamos trasladar todas las cuestiones a los y las peques. Pero asimismo de una manera desdramatizada, que es muy importante. Aunque, ojo, soy la primera a la que le cuesta hacerlo con algunas cosas. Decirle a uno de mis hijos “tú también te vas a morir” son palabras que me cuesta mucho pronunciar, seamos sinceras. Por lo que tratar algunos asuntos con el apoyo de un buen libro, es una ayuda inestimable.

No sé las y los vuestros, pero mis hijos, a los que les queda poco más de un mes para cumplir 4 años, desde hace un tiempo tienen bastante presentes en sus frases y conversaciones palabras relacionadas con la muerte. Les llama mucho la atención porque es un tema misterioso y están justo en la edad… Así que ha sido un buen momento para descubrir este título e ir normalizando cuestiones y aclarando dudas. Pero lo podéis utilizar perfectamente con niñas y niños más grandes. ¡Os lo recomiendo!

Edad recomendada- A partir de 4 años

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Eva H. Hernanz

Madrid

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Publicado en A partir de 5 años, Recomendaciones, Reseñas literarias

Hermanos: un álbum ilustrado para celebrar el vínculo fraternal

Si tenéis hijos o, hija(s) e hijo(s) no se pueden perder este cuento. Y vosotras tampoco. Si tenéis hijas, le falta estar escrito en femenino. Pero por lo demás, en cualquier caso, es un libro MARAVILLOSO. Hermanos pertenece a la serie «Amor de familia» de la pareja de escritor e ilustradora Ariel Andrés Almada y Sonja Wimmer, editorial Cuento de Luz. 

He tenido el placer de ojearlos todos y son una verdadera delicia, de los que no pueden faltar en vuestra biblioteca. No sé por qué será, chica, pero se me han escapado algunas lagrimillas. Quizá simplemente porque son preciosos. Los descubrí nuevamente en la librería de nuestro barrio y no me he podido resistir a hacerme con un par… Pero seguiremos completando la colección, que consta de los siguientes  títulos:

  • Hija
  • Hijo
  • Hermanos
  • Familia
  • Abuelos
Hermanos, de Ariel Andrés Almada y Sonja Wimmer
Hermanos, de Ariel Andrés Almada y Sonja Wimmer

Los textos son bellísimos y las ilustraciones… ¿Qué deciros de ellas? Que me encantan es poco. No sé si me gustan incluso más que el texto, que es pura poesía. Un regalo, de verdad. ¿Os he dicho ya que estos cuentos son maravillosos? Hacía mucho que no me encontraba con unos cuentos tan bonitos. 

Otro detalle que creo que es muy importante es que todos los libros de la editorial Cuento de luz están impresos en papel de piedra, un papel mineral procedente de piedra caliza, el material más abundante del planeta. Por tanto, como explican en su página web, son libros más respetuosos con el medio ambiente y además confieren a sus hojas un tacto y un impermeabilidad únicas. 

De verdad, si estáis dando vueltas a qué regalar estas Navidades, con estos libros seguro que acertaréis. Pero no sólo para vuestro(s) hijo(s) o hija(s), sino también para madre, padre, hermano(s), hermana(s)… Además que la lectura nunca debe faltar como regalo de Santa o Reyes.

Si los conocéis u os animáis a haceros con alguno, ¡contadme!

Edad recomendada- A partir de 5 años

Licenciada en Psicopedagogía. Profesional PAS certificada.

Eva H. Hernanz

Madrid

contacta@mamaevapsicopedagoga.com

Publicado en A partir de 2 años, Recomendaciones, Reseñas literarias

Otoño de Gerda Muller: cuento sin texto para descubrir esta estación

El último cuento que os traigo por esta temporada, relacionado con esta estación, es Otoño de Gerda Muller, editado por Ing Edicions. Como el primero de esta triada de cuentos seleccionados para trabajar el otoño (¿Qué sabes de…? El otoño), forma parte de una colección de cuatro en la que hay un libro por estación.

Se trata de un libro sin texto en el que las ilustraciones son un verdadero gustazo. Son imágenes atemporales y eso que ya tienen unos cuantos añitos… Llamadme clásica, pero me encantan porque son ese tipo de dibujos como “de toda la vida”, que no pasan de moda, realistas pero infantiles a la vez y con bonitos colores. Vamos, para las que tengáis ya una edad como yo, que te transportan a tu infancia. Y eso siempre es un plus a la hora de elegir un libro infantil, ¿o no? Y a su vez, como trata del otoño, me ha recordado cierta parte de mi infancia en Asturias: su olor, el amagüestu asturiano, las castañas asadas, la sidra dulce…

Otoño. De Gerda Muller
Otoño, de Gerda Muller

A lo largo del cuento se plasman variadas escenas, muchas de ellas concernientes a la naturaleza, relacionadas con diferentes actividades que se realizan en otoño: pisar charcos, recoger frutos del otoño, caminar bajo la lluvia, jugar con hojas secas, volar cometas, hacer mermelada de moras… Todas ellas están muy cuidadas y con multitud de detalles. Esto último, sumado al hecho de que no hay que ceñirse a un texto concreto, facilita, como comentábamos en la entrada anterior, el abordaje de multitud de cuestiones diferentes con cada ilustración y contribuye al desarrollo de la curiosidad, la imaginación y la creatividad. Además, este tipo de cuentos facilitan también el desarrollo de habilidades lingüísticas y la adquisición de vocabulario.

El libro es enteramente de cartoné, su tamaño es muy manejable sin ser pequeño y sus esquinas son redondeadas, por lo que resulta muy adecuado para ser utilizado por las y los peques y transportarlo a cualquier parte. Nosotros hemos comenzado por Otoño, pero seguro que completaremos toda la colección.

Edad recomendada- A partir de 2 años

Licenciada en Psicopedagogía. Profesional PAS certificada.

Eva H. Hernanz

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Publicado en A partir de 4 años, Recomendaciones, Reseñas literarias

Cuento Las estaciones

Este libro editado por Kalandraka y perteneciente a Iela Mari, autora del conocido Globito rojo (uno de mis imprescindibles para la etapa de infantil), aborda de manera sencilla pero eficaz el paso de una estación a la otra. Esta autora es conocida por crear libros sin texto que narran originales historias, mostrando procesos o secuencias con un diseño minimalista, colorido y muy efectivo. Sus obras suelen crear impacto en las criaturas, resultando ser excelentes experiencias visuales.

Las estaciones es una historia circular que, ciertamente, no aborda sólo el otoño, aunque es igualmente valiosa para trabajar la época en la que estamos. A través de unas imágenes sin texto que hablan por sí solas, el libro nos permite adentrarnos en conceptos como las estaciones, el ciclo de la vida y otros tan complejos para los y las más peques como el paso del tiempo.

Cada página nos muestra un mes del año y una escena diferente que ocurre alrededor de un gran roble, sus «habitantes» y sus «vecinos». Comenzamos el viaje en invierno y vamos observando el cambio de la flora y la fauna a lo largo de la primavera, el verano, el otoño y de nuevo el invierno.

Las ilustraciones son sencillas pero bellas, realistas, fáciles de entender y con contrastes de colores, especialmente de unas estaciones a otras. Lo más destacable, a mi entender, es que esta obra cede un buen espacio a la imaginación e inventiva infantiles y que se hace entender si necesidad de emitir una sola palabra. Será deformación profesional, pero para trabajar conceptos básicos me gusta utilizar ilustraciones sin apoyo textual y dejar que sean los propios niños y niñas quienes describan lo que ven. Los adultos debemos intervenir sólo para preguntarles, ayudarles o guiarles hacia las nociones que nos parecen importantes, si es que no salen de forma espontánea. También es interesante observar cómo las mismas imágenes pueden suscitar diferentes interpretaciones o conversaciones de un día a otro y cómo en diferentes días los críos y crías se fijan en distintos detalles de las mismas.

Edad recomendada- A partir de 4 años

Licenciada en Psicopedagogía. Profesional PAS certificada.

Eva H. Hernanz

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Publicado en A partir de 2 años, Recomendaciones, Reseñas literarias

Cuento ¿Qué sabes de …? El otoño

Ha costado que llegue, pero ya está aquí el otoño. Y antes de que las redes se inunden de publicaciones de Navidad, la Navidad (Navidad-dulce Navidad) se nos salga por los poros y acabemos -al menos yo- de Navidad hasta el moño, os traigo recomendaciones de cuentos para trabajar el otoño. Como imaginaréis hay montones de ellos, pero he hecho esta selección porque me parece interesante. Espero que os guste.

El primer cuento que os presento es ¿Qué sabes de…? El otoño, de la escritora Núria Roca y la ilustradora Rosa María Curto, editado por Edebé. Pertenece a una colección, ¿Qué sabes de…?, que aborda las cuatro estaciones. Es un libro ilustrado cuya primera edición es de 2005 y que a día de hoy se encuentra descatalogado, pero podéis encontrarlo fácilmente en la Biblio, que es donde lo hemos sacado nosotros. Además, podéis adquirirlo de segunda mano por un precio bastante razonable. Hay que buscar un poquillo, porque en algunos casos piden unas cantidades exageradas por él… Y si no lo encontráis en formato papel, siempre podéis recurrir a los vídeos con el cuento completo en youtube. 

¿Qué cosas me gustan de esta obra? Pues que tiene una tipografía de letra ideal para primeros lectores. Las ilustraciones, que me agradan mucho también, acompañan muy bien al texto. Son bonitas, clásicas y con colores alegres, aspectos que yo personalmente agradezco mucho en este tipo de cuentos para trabajar conceptos. Si las criaturas aún no saben leer, fácilmente podrán interpretar las imágenes. También que el texto hace preguntas e induce a los niños y niñas a interactuar de diferentes formas: hacer un cuadro con hojas secas, contar todas las setas que hay en una página, señalar los dibujos que están relacionados con el otoño, contestar preguntas sencillas, etc. Además, las ilustraciones invitan a realizar más preguntas que podemos plantearles a las pequeñas lectoras y lectores. A mis hijos les gusta que les pregunte el color de las distintas hojas y les encanta contar. Contar las setas de una página, las hojas de otra, las hormigas…

El libro aborda ampliamente diferentes aspectos y situaciones características de esta estación del año; volver al cole, saltar charcos de lluvia, recoger setas, hacer mermelada… Y al final del mismo se plantean algunas actividades sencillas que los niños y las niñas pueden realizar. Por último, contiene una guía para los padres y las madres que ayuda a sacarle más provecho al libro.

 Por todas estas cosas creo que este cuento es bastante interesante para aprender y repasar los contenidos adquiridos sobre y a través del otoño. Si dais con él y lo usáis, me encantará que me contéis vuestras impresiones.

Edad recomendada- A partir de 2 años

Licenciada en Psicopedagogía. Profesional PAS certificada.

Eva H. Hernanz

Madrid

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Publicado en A partir de 4 años, Alta sensibilidad, Recomendaciones, Reseñas literarias

Cuento infantil Sensibles

Os presento un álbum ilustrado recién publicado por la editorial Penguin el pasado mes de septiembre. Se trata de Sensibles, de la escritora Míriam Tirado y la ilustradora Marta Moreno.

La alta sensibilidad es una forma de respirar la vida, de empaparse de ella, que afecta a la intensidad con que sentimos, a la cantidad de estímulos y señales que percibimos y a la profundidad con que procesamos la información, entre otras cosas, pero que nada tiene que ver con una patología. Quienes poseemos este rasgo de personalidad lo sabemos bien, o deberíamos hacerlo… Me da mucha rabia cuando personas influyentes manifiestan ser PAS (personas altamente sensibles) y se dejan tratar de enfermas en la televisión por esta condición. Un caso reciente es el de la conocida y admirada actriz Yolanda Ramos. ¿Perdona? Sinceramente no lo puedo entender.

Por eso me encantó encontrarme hace un mes este cuento en el escaparate de una librería de mi barrio. A los dos días ya lo teníamos en nuestras manos. Es un cuento para que las y los NAS (niñas y niños altamente sensibles) y todo el mundo en general comprendan qué particularidades tienen este perfil de personas y de qué manera éstas les influyen en su día a día.

Conociendo las características de las PAS, no sólo podemos como madres, padres o profesorado facilitar a las criaturas que poseen este rasgo adaptarse mejor a ciertas circunstancias y comprenderse a sí mismas, sino que ayuda a los y las propias NAS a sentirse menos «raras» y a entender los porqués de su forma de ser y de sentir.

Preparando la foto de portada de la reseña del álbum ilustrado Sensibles

La protagonista de esta historia, Martina, en un principio está cansada de ser como es y desea cambiar, pues no le gusta cómo se siente. Sin embargo, al final del cuento descubre que su “superpoder” es algo maravilloso si aprende a gestionarlo adecuadamente y a utilizarlo en su beneficio y en el de los y las demás. Gracias a esto, Martina consigue conectar mucho más consigo misma, con su maestro y con su abuelo, también PAS, detalle este último que me parece lo mejor del álbum.

Como cuento tiene una parte “fantástica” e irreal, cuando Martina habla con el bosque, que a las y los más peques les gusta muchísimo. Debemos tener en cuenta que todo lo mágico tiene gran atractivo para ellos, puesto que aún no diferencian bien realidad de fantasía (hasta los 6 años aproximadamente). Por otro lado, personalmente me encanta la conexión que la autora destaca entre las PAS y la naturaleza.

No puedo terminar la reseña sin hacer mención a las acertadas ilustraciones que acompañan la historia: bellas, dulces y muy coloridas, destacando el verde por encima de los demás, color de la naturaleza por antonomasia.

"Sensibles, de Míriam Tirado y Marta Moreno
«Sensibles», de Míriam Tirado y Marta Moreno

Por todo esto, recomiendo este estupendo libro de tapa dura y tamaño grande a todas las personas que quieran acercarse por unos motivos u otros al mundo de la alta sensibilidad. Deseo que os guste tanto como a mí.

Edad recomendada- A partir de 4 años

Licenciada en Psicopedagogía. Profesional PAS certificada.

Eva H. Hernanz

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Publicado en A partir de 3 años, Recomendaciones, Reseñas literarias

Las jirafas no pueden bailar: cuento pop-up sobre diversidad y superación

Esta obra titulada Las jirafas no pueden bailar, es un libro pop-up de tapa dura y hojas gruesas de cartón, escrito por Giles Andreae, ilustrado por Guy Parker-Rees y editado por Bruño. Nos muestra una historia sencilla pero muy efectiva en la que cada página es una sorpresa para niñas y niños. 

Podría contaros que es un cuento que trata sobre los prejuicios, la tolerancia, el respeto y la no discriminación. Que hace referencia a la superación personal y la perseverancia y que sirve para trabajar antivalores como la competitividad insana y el bullying. Pero, y esto es mi opinión, pienso que sería quedarme en la superficie. 

Creo que este álbum tiene una lectura más profunda y simbólica que nos recuerda que todas y todos somos capaces de lograr una serie de objetivos vitales (pasarlo bien, destacar en algo, brillar o, como en el libro, «bailar») pero que no hay una manera correcta o única de hacerlo, sino tantas como personas.

Las jirafas no pueden bailar. De Giles Andreae y Guy Parker-Rees
Las jirafas no pueden bailar, de Giles Andreae y Guy Parker-Rees

No sé por qué, pero la protagonista de esta historia, la jirafa Chufa, me recuerda de alguna forma a Olive, la protagonista de Little Miss Sunshine (2006). La película es, entre otras cosas, un canto a la diversidad que nos invita a ser nosotras mismas. Este cuento, por su parte, nos muestra que todos somos poseedores de algún don, algo que sabemos hacer bien y que nos puede reportar felicidad, y no tiene por qué ser lo mismo que en los demás. Todos podemos encontrar nuestra “música” y destacar con ella. Al fin y al cabo, como dice Chufa “…todos podemos bailar… ¡Al ritmo que más nos gusta!” Y si tenemos a alguien que nos lo recuerde y que nos ayude a encontrar nuestro “sonido”, igual Chufa cuenta con el saltamontes, el camino hasta encontrarlo puede ser mucho más fácil. 

Pero no le haríamos justicia a este álbum ilustrado si no destacásemos también las ilustraciones y, especialmente, los bellos troquelados, distintos y sorprendentes a cada página. Algunas de ellas nos permiten dar vida y movimiento a los personajes del cuento. Sin duda, otro aliciente más para mantener enganchada a la pequeña audiencia y hacerla participar. 

Edad recomendada – A partir de 3 años

Licenciada en Psicopedagogía. Profesional PAS certificada.

Eva H. Hernanz

Madrid

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