Para estrenar este curso 2023-24 os traigo el álbum ilustrado La armadura de Hugo, de la autora Susanna Isern y el ilustrador David Sierra Listón, publicado por Beascoa. Se trata de otra obra que, al igual que Sensibles, de la que ya os he hablado, aborda la cuestión de la alta sensibilidad.
Esta vez el protagonista es un niño, Hugo, al que su alta sensibilidad le otorga grandes dones pero también le hace sufrir más de lo necesario. La armadura de Hugo toca tangencialmente el tema del acoso escolar, el cual muchas veces se dirige a las personas más sensibles por ser consideradas «diferentes» o «débiles».
La mamá de Hugo escucha y valida las emociones de su hijo
Gracias a un encuentro casual, Hugo descubre qué es lo que debe hacer para protegerse y sobrellevar mejor su alta sensibilidad: ponerse una armadura. Pero al colocarse esa armadura (de forma literal en el libro), el protagonista de esta historia pierde su esencia y deja de ser él mismo. Gracias a su mejor amiga, que nunca le falla, Hugo comprende que no hay nada mejor que ser uno mismo y aprender a aceptar y disfrutar de los dones que otorga la alta sensibilidad.
Es crucial también el papel de la mamá de Hugo, que escucha y valida las emociones de su hijo. Es importante que las criaturas altamente sensibles conozcan su rasgo desde pequeños para no sentirse «bichos raros», sino integrarlo en su día a día y aprender a canalizarlo de formas adecuadas y adaptativas, siempre con la ayuda y el acompañamiento de los y las adultas.
Las ilustraciones de «La armadura de Hugo» son un regalo más
Como siempre, dejamos un espacio para las ilustraciones. Las de este cuento son realmente bonitas y coloridas, muy protagonistas de la historia. Acompañan perfectamente al texto y narran la historia a la vez, lo cual se agradece mucho en los cuentos dirigidos a pequeñas y pequeños lectores. Sólo observando los dibujos, la historia se cuenta sola, lo que ayuda a las criaturas que aún no saben leer a contar el cuento según van pasando las páginas.
La armadura de Hugo es una obra fantástica con la que no sólo podréis tratar la alta sensibilidad, sino el acoso escolar, el respeto hacia las demás personas, la empatía, la autoestima… Y, en definitiva, fomentar con ella las inteligencias intrapersonal e interpersonal.
Hoy os traigo un cuento bastante especial que habla sobre la muerte. Lo hace de una manera muy natural, tanto como las preguntas que formula, que podrían salir de la mente y de la boca de cualquier criatura. Se trata de ¿Por qué no vivimos para siempre?, de la escritora Katie Daynes y la ilustradora Christine Pym, editorial Usborne. Pertenece a la colección Mis primeras preguntas, que cuenta con títulos como: ¿Qué son las emociones?, ¿Cómo es el espacio?, ¿De dónde vienen los niños?, ¿Qué son los virus?, ¿Adónde va la caca?, ¿Qué es ser bueno? o ¿Qué hace el cuerpo con lo que como?, entre otros.
Es un libro infantil muy nuevo (2021) que trata muchos asuntos relacionados con el ciclo de la vida y, en especial, con la muerte. Lo hace a través de la formulación de preguntas lógicas y directas que surgen alrededor de este tema y que se resuelven de forma también muy natural y clara para los y las más pequeñas, levantando las numerosas pestañas que encontraréis en cada página.
El libro aclara muchas dudas a través de ilustraciones que cuentan pequeñas historias de animalitos. Estos protagonistas han perdido algún ser querido (familiar, mascota…) y/o se plantean diferentes cuestiones. Los dibujos son bonitos y explicativos, de tal forma que ayudan mucho a entender lo que ocurre en la escena. El texto siempre es una respuesta para la pregunta planteada en la solapa, a la que también acompaña una ilustración.
Algunas de las numerosas preguntas que el cuento plantea son tan interesantes como éstas: ¿cuándo nos morimos?, ¿se morirá mi osito de peluche?, ¿no puede vivir para siempre mi mascota?, ¿al hospital vas sólo a morir?, ¿qué pasa con el cuerpo al morir?, ¿por qué siento dolor por dentro?, ¿está mal que me divierta?…
¿Qué pasa cuando alguien se muere?, del libro ¿Por qué no vivimos para siempre?
Como veis, es un libro lleno de dibujos, preguntas y respuestas para ayudar a las criaturas a entender un concepto tan complejo y tabú para muchas personas como es la muerte. Lo hace desde una visión respetuosa con todo tipo de creencias, con sencillez, honestidad y seriedad. En fin, como considero que deberíamos trasladar todas las cuestiones a los y las peques. Pero asimismo de una manera desdramatizada, que es muy importante. Aunque, ojo, soy la primera a la que le cuesta hacerlo con algunas cosas. Decirle a uno de mis hijos “tú también te vas a morir” son palabras que me cuesta mucho pronunciar, seamos sinceras. Por lo que tratar algunos asuntos con el apoyo de un buen libro, es una ayuda inestimable.
No sé las y los vuestros, pero mis hijos, a los que les queda poco más de un mes para cumplir 4 años, desde hace un tiempo tienen bastante presentes en sus frases y conversaciones palabras relacionadas con la muerte. Les llama mucho la atención porque es un tema misterioso y están justo en la edad… Así que ha sido un buen momento para descubrir este título e ir normalizando cuestiones y aclarando dudas. Pero lo podéis utilizar perfectamente con niñas y niños más grandes. ¡Os lo recomiendo!
Este libro editado por Kalandraka y perteneciente a Iela Mari, autora del conocido Globito rojo (uno de mis imprescindibles para la etapa de infantil), aborda de manera sencilla pero eficaz el paso de una estación a la otra. Esta autora es conocida por crear libros sin texto que narran originales historias, mostrando procesos o secuencias con un diseño minimalista, colorido y muy efectivo. Sus obras suelen crear impacto en las criaturas, resultando ser excelentes experiencias visuales.
Las estaciones es una historia circular que, ciertamente, no aborda sólo el otoño, aunque es igualmente valiosa para trabajar la época en la que estamos. A través de unas imágenes sin texto que hablan por sí solas, el libro nos permite adentrarnos en conceptos como las estaciones, el ciclo de la vida y otros tan complejos para los y las más peques como el paso del tiempo.
Cada página nos muestra un mes del año y una escena diferente que ocurre alrededor de un gran roble, sus «habitantes» y sus «vecinos». Comenzamos el viaje en invierno y vamos observando el cambio de la flora y la fauna a lo largo de la primavera, el verano, el otoño y de nuevo el invierno.
Las ilustraciones son sencillas pero bellas, realistas, fáciles de entender y con contrastes de colores, especialmente de unas estaciones a otras. Lo más destacable, a mi entender, es que esta obra cede un buen espacio a la imaginación e inventiva infantiles y que se hace entender si necesidad de emitir una sola palabra. Será deformación profesional, pero para trabajar conceptos básicos me gusta utilizar ilustraciones sin apoyo textual y dejar que sean los propios niños y niñas quienes describan lo que ven. Los adultos debemos intervenir sólo para preguntarles, ayudarles o guiarles hacia las nociones que nos parecen importantes, si es que no salen de forma espontánea. También es interesante observar cómo las mismas imágenes pueden suscitar diferentes interpretaciones o conversaciones de un día a otro y cómo en diferentes días los críos y crías se fijan en distintos detalles de las mismas.
Estos son los cuentos que, a través de mi experiencia y mis años de trabajo con niños y niñas pequeñas, son a mi parecer los “imprescindibles” de cualquier biblioteca infantil. Esta lista está absolutamente abierta a nuevos descubrimientos y recomendaciones que me vayáis haciendo, por lo que irá creciendo. Obviamente cualquier cuento vale mientras les guste, trabaje conceptos y valores convenientes y sea adecuado a su edad. Y seguro que hay muchos chulísimos que no conozco. ¿Cuáles me recomendáis?